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Confesión

Confesión de un desamorSiento como si algo me fuera matando por dentro, poco a poco. Es como si me fuera ahogando en mi propia pena. Pensar en ti era mi escudo contra la soledad, sobre todo durante tardes y noches. Ahora entiendo mejor por qué la gente hace locuras. A veces, es cuestión de un impulso. Y uno hasta sabe que sería demasiada debilidad, pero la tristeza, el sufrir el desamor de quien uno más anhela, es peor, irremediablemente peor. Dicen que el destino se lo hace uno mismo. En ocasiones, depende de dos.

Mi soledad

Por Yasel Toledo Garnache

quijoteCamino sin pensamientos en la mente, voy hacia cualquier dirección, a cualquier esquina, parque, a cualquier rincón de la ciudad. Nada me importa. La tristeza me golpea las entrañas, derrumba monumentos, paradigmas. Quizá deba contarles por qué estoy tan mal, pero no sé si sienta la suficiente confianza. Veremos qué sucede.

Decenas de rostros me pasan por el lado, escucho voces, palabras que no distingo con claridad. Oigo el sonido de carros, el de una moto que me atormenta, me retumba en la cabeza y me molesta más. Ni miro hacia dónde se origina ese maldito ruido. Camino por inercia, mis pies se mueven, y ni sé si eso es lo que quiero. Aquí voy. Maldigo todo: al bullicio, a la gente, a los carros, la moto, la acera, a mí mismo, a todo. Lee el resto de esta entrada

La tal Alicia

La ficción pura no existe, los hechos más fantasiosos tienen mucho de realidad.

La ficción pura no existe, los hechos más fantasiosos tienen mucho de realidad.

Por YASEL TOLEDO GARNACHE

Lo haces bien, dice con un tono que revela la rara mezcla de satisfacción y tristeza. Pone la colilla del cigarro en el cenicero, y expulsa el humo agazapado en sus entrañas de forma lenta, como si lo saboreara o quisiera que no acabara nunca, como si fuera la frontera entre el placer del sexo y los problemas.

Sentado sobre la cama, se pregunta por qué está allí. Mira al mar a través de la ventana, parece tan cerca que cree sentir el olor a salitre. Piensa que después del sexo esa es la mejor sensación del mundo. Lee el resto de esta entrada

Tristeza

Por YASEL TOLEDO GARNACHE

TristezaEstoy triste, bastante triste. Hace apenas unos minutos me levanté. Estaba sobre la cama, mi litera de dormitorio, con la mirada fija en el techo y con pensamientos incoherentes, ni siquiera sé si eran pensamientos. Sólo sé que el sufrimiento de una amiga es también mío.

Ella me abrazó y lloró durante algunos minutos. No le hablé, a veces las palabras sobran, no sirven, a veces uno teme romper el silencio, porque el consuelo verbal no basta. Un abrazo, un hombro, un apretón fuerte ayudan más. Lee el resto de esta entrada

Heredia lo dijo

Por YASEL TOLEDO GARNACHE

La desconfianza es fiebre, mal detestable, pero a veces
necesario. Puede destruir cimientos, provocar llanto y
tristeza llena de sombras y espejismos. Existe en la
amistad, el trabajo, el barrio, en las relaciones
amorosas. José María Heredia lo dijo: “Todo hombre
enamorado es necesariamente celoso”, entiéndase también
desconfiado, demasiado Lee el resto de esta entrada

Nada me importa

Por YASEL TOLEDO GARNACHE

quijoteCamino sin pensamientos en la mente, voy hacia cualquier dirección, a cualquier esquina, parque, a cualquier rincón de la ciudad. Nada me importa. La tristeza me embarga. Quizá deba contarles por qué estoy tan mal, pero no sé si sienta la suficiente confianza. Veremos qué sucede.

Decenas de rostros me pasan por el lado, escucho voces, palabras que no distingo con claridad, oigo el sonido de carros, el de una moto que me atormenta, me retumba en la cabeza y me molesta más, pero ni miro hacia donde se origina ese maldito ruido. Camino por inercia, mis pies se mueven, y ni sé si eso es Lee el resto de esta entrada