Archivo del sitio

Cabo Cruz, historia y otros encantos (+Video, fotos y audio)

Cabo Curz, comunidad de encantos

Vista de Cabo Cruz, comunidad de Granma./Fotos: Rafael Martínez Arias

Por Yasel Toledo Garnache

La comunidad de Cabo Cruz, en la provincia de Granma, tiene el encanto del mar y la gente buena, de los avances sociales y la alegría por vivir en un lugar donde se siente la luz con fuerza inusual.

Antes del triunfo de 1959, en ese lugar existía pobreza y apenas 40 bohíos de guano, una caseta donde vendían pescado o lo cambiaban por víveres y dos bares para la venta de confituras, bebidas y comida.
Lee el resto de esta entrada

Anuncios

Club Juvenil de la prensa en Granma: Expedición sobre ruedas (+Fotos)

 

Junto a réplica del yate Granma en Las Coloradas

Jóvenes periodistas junto a réplica del yate Granma en el Monumento Nacional Las Coloradas..

Por Yasel Toledo Garnache

 

Salimos de Bayamo con una sonrisa y la satisfacción de saber que andaríamos juntos, periodistas y otros profesionales de los medios de comunicación de Granma.

Era 24 de febrero, fecha del aniversario 123 del reinicio de las guerras independentistas en Cuba, y se sentía algo distinto en el aire. Aunque no irían a sitios donde ocurrieron exactamente algunos levantamientos mambises aquel día de 1895, sí se sumergirían en esencias de la nación, madre grande forjada a través de varios siglos.

Algunos iban armados con chistes, el fotorreportero Rafael Martínez Arias (Felo) con su cámara, canciones y una guitarra (hombre “peligroso” ese con tanto para usar), todos con ideas y el deseo de adentrarnos en la historia de Niquero y encantos de la comunidad costera de Cabo Cruz, destino final de esta expedición sobre ruedas. Lee el resto de esta entrada

En fotos, blogueros y periodistas de Cuba en Granma

En la Plaza de la Revolución, la primera en Cuba, Bayamo.

En la Plaza de la Revolución, la primera en Cuba, Bayamo.

Lee el resto de esta entrada

Niquero, poblado de mis melancolías

Por DAYANIS JORGEN INFANTE, colega de la Universidad

Niquero, GranmaNo debí decirle que odiaba sus noches con mantos de estrellas o sus tardes —  con ese olor a mar que se te mete en los poros hasta tocar el corazón-. No debí reprochar su tranquilidad aparente ni sus carreteras, colmadas de bicicletas.

Porque cuando  se está lejos de tus raíces entonces comprendes muchas cosas.

Ahora estoy melancólica, extrañando cada detalle niquereño.  Añorando a mi pueblo costero, añorando a mi Niquero, que intenta tocar a Jamaica con esa forma puntiaguda de pata de caimán. Lee el resto de esta entrada