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Del archivo: El hipnotismo

mujer provocativa, cubaPor Yasel Toledo Garnache

La miraba de forma persistente. No importaba si hablaba o permanecía en silencio frente a nosotros.

Mi hipnotismo se acrecentaba por algo indescriptible en su voz, por la manera de hilvanar las palabras o por su aparente indiferencia. Eso siempre me ha atrapado, quizá por el reto de acercarme, de descubrir qué se esconde en la gente así, siempre más interesante que el resto. Lee el resto de esta entrada

La historia de una amiga

Mujer, CubaPor YASEL TOLEDO GARNACHE (yasegarnache@gmail.com)

Desde hace varios días, ella espera la oportunidad del reencuentro. Piensa que es la única posibilidad para desprenderse del pasado o aferrarse más a él. Pero el muchacho no lo ha permitido.

Una y otra vez, ella imagina cómo será el momento. Teme que su corazón le gane a lo que dicta la razón, después de tanto sufrimiento. Lee el resto de esta entrada

El constante recorrido por un cuerpo de mujer

Mujer en la camaPor YASEL TOLEDO GARNACHE

Varias noches al mes escucho en medio de la madrugada el silbido de tu pecho, o lo imagino. No es molesto oírlo. Al contrario, yo no duermo. El insomnio es mi rutina, y agradezco, pues así puedo dedicarme a observarte cada noche mientras duermes.

Divido tu cuerpo en partes, como si te observara por casillas segmentadas. Detallo cada fragmento; primero tus pies desnudos, blancos y suaves. Luego tus piernas, las diviso en líneas oblicuas y admito que me encanta descubrirlas. Voy subiendo. Una prenda interior, toco e imagino la gema escondida que dibuja la silueta entre tus piernas. Me detengo, recreo mi estancia, quizás hasta inexplicablemente logre quedarme dormido y sueñe o lo haga despierto -como es usual, siempre lo mismo: Tú y yo de manos por un parque, sentados luego bajo un árbol enorme y ramificado, te abrazo y señalo el lago que se esparce ante nosotros, digo algo a tu oído y sonríes. Lee el resto de esta entrada

Making of y el misterio de un seudónimo

Por Yasel Toledo Garnache

Dazra Novak, escritoraDazra Novak es una escritora y una mujer interesante. Lo primero lo supe desde que leí su cuento Té de coca en la revista El Cuentero. Lo segundo, lo descubrí en pocos encuentros en La Habana. En aquel primero, entró junto a otros escritores al pequeño local donde nos encontrábamos los alumnos del Curso de Técnicas Narrativas, del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso (2014). Permanecía seria y nada en sus gestos parecía demasiado sobresaliente, aunque quizá precisamente ese fuera parte del encanto. Lee el resto de esta entrada

Del archivo: Una mujer desnuda y con violín

Mujer y violín, Cuba.Por Erian Peña, amigo de la Universidad de Holguín

Un día le propuse a Ana hacerlo mientas ella tocaba el violín. El violín me dejaba cierto arrebato tierno y melancólico. Arrebato solo comparado con el que me produce en ciertos momentos delirantes el jazz o el soul.

Ana estudiaba entonces segundo año en el conservatorio. Siempre he sido un adicto desmedido a las estudiantes de música. No sé por qué. Quizá por jóvenes y bellas, quizá sencillamente por eso, por estudiantes de música.

Me encantaba quitarle despacio la blusa y la falda marrón del conservatorio. Y agarrar sus muslos desnudos, suaves pero siempre firmes y tiernos. Lee el resto de esta entrada

La originalidad

Por Yasel Toledo Garnache

Yase Toledo Garnache¿Como soy original? ¿Cómo escribo un comentario totalmente diferente al resto en la historia del periodismo? Uno que lo deje a usted boquiabierto, y pensando “jamás leí algo como esto”. Y si me decido por un cuento, ¿podré renovar formas y contenidos?

¿Cuánta gente ha concebido lo mismo o con similitudes? ¿Cómo describo los labios de aquella mujer? ¿Con qué palabras? ¿En qué tono? Las descripciones de labios están agotadas, siempre habrá de realismo sucio, de naturalismo, de poética o de lo que sea en el interior de una expresión relacionada con eso, siempre habrá de otros autores. Lee el resto de esta entrada

El dulce sabor de una mujer exquisita

Por Gabriel García Márquez

Mujer camina desnudaSi aún no ha pasado el bisturí por tu piel,
Si no tienes implantes de silicona en alguna parte de tu cuerpo,
Si los rollitos no te generan trauma,
Si nunca has sufrido de anorexia,
Si tu estatura no afecta tu desarrollo personal,
Si cuando vas a la playa prefieres divertirte en el mar y no estar sobre una toalla durante horas,
Si crees que la fidelidad sí es posible y la practicas,
Si sabes cómo se prepara un arroz,
Si puedes preparar un almuerzo completo con postre,
Si tu prioridad no es ser rubia para llamar la atención,
Si no te levantas a las 4:00 a.m. para llegar primera al gimnasio,
Si puedes salir con ropa de gimnasia tranquila a la calle un domingo, sin una gota de maquillaje en el rostro… Lee el resto de esta entrada

Del archivo: A ti mujer sin nombre

Munjer sin ropaVarias noches al mes escucho en medio de la madrugada el silbido de tu pecho, o lo imagino. No es molesto oírlo. Al contrario, yo no duermo. El insomnio es mi rutina, y agradezco, pues así puedo dedicarme a observarte cada noche mientras duermes.

Divido tu cuerpo en partes, como si te observara por casillas segmentadas. Detallo cada fragmento; primero tus pies desnudos, blancos y suaves. Luego tus piernas, las diviso en líneas oblicuas y admito que me encanta descubrirlas. Voy subiendo. Una prenda interior, toco e imagino la gema escondida que dibuja la silueta entre tus piernas. Me detengo, recreo mi estancia, quizás hasta inexplicablemente logre quedarme dormido y sueñe o lo haga despierto -como es usual, siempre lo mismo: Tú y yo de manos por un parque, sentados luego bajo un árbol enorme y ramificado, te abrazo y señalo el lago que se esparce ante nosotros, digo algo a tu oído y sonríes. Lee el resto de esta entrada

Literatura: ¿La muerte de la originalidad?

Por YASEL TOLEDO GARNACHE

… ¿Cuánta gente ha escrito lo mismo o algo parecido? ¿Cómo describo las tetas de esa mujer? ¿Con qué palabras? ¿En qué tono? Las descripciones de tetas están agotadas, siempre habrá algo de realismo sucio, de naturalismo, de poética o de lo que sea en el interior de una expresión relacionada con eso, siempre habrá algo de otros autores. Ni hablar de los labios, de los ojos… ¿Cómo los describo siendo totalmente original?  Vargas Llosa dice que las técnicas que se le atribuyen están en Tirantes blancos, novela de caballería de hace bastante tiempo. Y si él lo dice, por algo es. ¿Entonces cómo nosotros podríamos  escribir algo completamente innovador en el siglo XXI y aquí, en Cuba? Lee el resto de esta entrada

A ti, mujer sin nombre

Por YASEL TOLEDO GARNACHE

Mujer sobre la camaVarias noches al mes escucho en medio de la madrugada el silbido de tu pecho, o lo imagino. No es molesto oírlo. Al contrario, yo no duermo. El insomnio es mi rutina, y agradezco, pues así puedo dedicarme a observarte cada noche mientras duermes.

Divido tu cuerpo en partes, como si te observara por casillas segmentadas. Detallo cada fragmento; primero tus pies desnudos, blancos y suaves. Luego tus piernas, las diviso en líneas oblicuas y admito que me encanta descubrirlas. Voy subiendo. Una prenda interior, toco e imagino la gema escondida que dibuja la silueta entre tus piernas. Me detengo, recreo mi estancia, quizás hasta inexplicablemente logre quedarme dormido y sueñe o lo haga despierto -como es usual, siempre lo mismo: Tú y yo de manos por un parque, sentados luego bajo un árbol enorme y ramificado, te abrazo y señalo el lago que se esparce ante nosotros, digo algo a tu oído y sonríes. Lee el resto de esta entrada

La mujer del cementerio

Media Luna también es poblado de leyendas.

Media Luna también es poblado de leyendas.

Es muy probable que en todos los municipios se puedan encontrar leyendas de horror. Media Luna no es la excepción. Desde jinetes sin cabezas, brujas y vampiros, han adornado las más escalofriantes historias contadas por los “viejos” del pueblo; historias que se cuentan en los velorios, en las visitas nocturnas, en los parques o en las esquinas.

En ocasiones para amedrentar a los menores y utilizar las historias con el fin de amenazarlos, una especie de chantaje psicológico horrorizante, en otras oportunidades porque el que las cuenta adquiere cierta importancia ante los ojos del auditorio y eso le eleva la autoestima. El hecho es que se han inventado las cuatro historias de horror y estas corren en boca de todos, se enriquecen con el tiempo y culminan convirtiéndose en verdaderas leyendas. Lee el resto de esta entrada

Frente al ordenador

Por YASEL TOLEDO GARNACHE
Computadora y mujerBelkys me respondió por la segunda dirección que te mandé, besitos ricos. dónde estás, ya ella también me respondió, dice que me va a ayudar en lo de la tesis, eso ahora no me interesa. ¿me cojo esos besitos de verdad? ¿estás sola ahí? estoy en el laboratorio de computación, póntelos en donde más te mortifiquen, sé que darías unos cuantos pesos por unos besitos míos jajaja. pesos no, daría lo que fuera, sabes que estoy loco por ti, lo sabes y si no imagínalo hasta la exageración. Lee el resto de esta entrada