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Parque Nacional Pico Turquino, manantial de encantos ( Fotos y videos)

Las caminatas a la cumbre, al Pico Real del Turquino, son desafiantes, ideales para realizarlas junto a familiares y amigos. En el trayecto, se observan muchas de las 100 especies de plantas endémicas de estos dominios y pájaros hermosos, incluidos el tocororo, Ave Nacional; el ruiseñor, de bello canto; y el colibrí abeja, uno de los más pequeños del mundo

PARQUE NACIONAL PICO TURQUINO, MANANTIAL DE ENCANTOS

Rumbo al Pico Turquino/Foto: AECT.

Por Yasel Toledo Garnache

El Parque Nacional Pico Turquino es como un imán para los amantes de la naturaleza y la historia. Las altas elevaciones, incluidas las tres mayores del país, la belleza del paisaje y la diversidad de aves y otros animales cautivan a cubanos y extranjeros.

Ubicado en el centro oeste de la Sierra Maestra, escenario de las guerras por la independencia, abarca unas 17 mil 450 hectáreas y zonas del municipio granmense de Bartolomé Masó y Guamá, este último en la vecina provincia de Santiago de Cuba.
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La manada del Onelio en La Habana

Por ANISLEY TORRES, el animal nocturno

Historia con un narrador, pila de personajes y cualquier cantidad de cambios de personas o memorias recientes de una peculiar manada.

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La vida empieza a correr, un manantial como un río: a veces el cauce sube y otras se queda vacío… con estos versos de Guillén comienzo. Ustedes dirán, ¡qué comemierda! Nada, es que después que se fueron, me entró pasión de ánimos. Bueno, ya saben más o menos (aunque no exactamente) cuánto los extraño). Estoy del carajo. Aquí empieza mi historia:

Arianna la de relaciones públicas, me esperó con un cartel de bienvenida y me acompañó al comedor donde nos encontramos con Yunexis que estaba apertrechada con su plato de arroz blanco, tachinos y jamón en salsa. (casi no comí; pero ella no perdió tiempo, ja, ja). Más tarde nos fuimos las tres al malecón y por cierto, nos perdimos. Las olas estaban… ya saben, así que nos sentamos en una especie de cantero circular a contemplar la noche (y el malecón). Yo ya estaba arrepentida de no haber llevado la botella de vodka… Lee el resto de esta entrada