Archivo del sitio

Crónica de una damisela nocturna

Por Ania Mulet Fernández, amiga de la Universidad

Mujer desnudaA la belleza no se le puede decir que llegue pronto. El que sea afortunado y la tenga, debe guardarla todo el tiempo que pueda pues para muchos constituye su única riqueza.

“El amor es terrible. He visto a mis amigas sufrir y no quise que esto me sucediera. Antes reían de mi inocencia y ahora me preguntan cómo consigo dominar a los hombres tan bien. Callo porque sé que el remedio es peor que el propio dolor: no me enamoro. Cada día me percato de lo frágiles que son los hombres, inconstantes, inseguros. Pero sí, sufrí por el amor y aunque aún sufra por su causa, veo que aquellos que tocaron mi alma no consiguieron despertar mi cuerpo y quienes tocaron mi cuerpo no consiguieron llegar a mi alma”.1 Lee el resto de esta entrada

Anuncios

Perder la inocencia

Por Betsy Siam Zaldívar, colega de la Universidad de Holguín

El primerizo se atrevió a hablar en aquella reunión
planificadísima. Lo miraron. Lo miraron todos: los
estudiantes aburridos del discurso gastado, los directivos
acostumbrados a atrevidos estudiantes primerizos. Lee el resto de esta entrada