Archivo del sitio

¿Quién es el mejor?

Por Rubiel Cruz, colega de la universidad de Holguín

La reunión terminó violenta. A pesar de los años transcurridos en la universidad, la amistad colegial, probada muchas veces, parecía reducida a una guerra desenfrenada para aclarar quién iba primero. Algo normal, porque casi terminando la carrera alguien se dio cuenta de que “eso de sacarse trapitos al sol” funciona bien cuando el rival es superior pero…no es “cumplidor”.

Analizar los méritos y facultades de los miembros de cualquier colectivo en Cuba se ha convertido en la tarea preferida de quienes fungen como inquisidores burócratas. Lo que en un momento dado demostró ser un medio eficaz de reconocimiento a los más sacrificados ahora se limita a una desactualizada, rutinaria y obtusa asamblea.

El principal síntoma del inquisidor es su rostro fracasado, parlotea sobre todo y no se especializa en nada, navega entre lo mediocre y lo ridículo, pues su necesidad de ser el centro lo convierte en el ojo acusador de todos y contra todos.

El problema radica esencialmente en la falta de estímulo para los sobresalientes. Aplaudir y premiar con un simple certificado solo llena las expectativas de cierto grupo de avanzada. Para algunos, los debates asambleístas constituyen la única vía de sentirse en la cima ante la amenaza que supone un conflicto real entre ellos: rigurosos cumplidores, y los verdaderos líderes en el desempeño escolar o profesional. Lee el resto de esta entrada