Archivo del sitio

Del archivo: Chicharrones (II)

Foto: YTG

Por Yasel Toledo Garnache

Lachy me dio un cuchillo, uno grande, y me dijo a ese hierro no sobrevive nadie. Este es el lugar, debajo de la mata de mango, tienes que darle donde más le duela.

Apretaba con fuerza aquel maldito cuchillo. Miraba a todas partes. Tenía que hacerlo. Eso era lo que siempre había querido. Ya no se burlarían de mí. El sudor me corría por todo el cuerpo.

¡Coño! No podía moverme. Lachy hablaba basura. Que yo era un cobarde. Que solo tenía que clavar el cuchillo y ya. Que le hubiese gustado verme en Angola. Que un verdadero hombre ya hubiese matado a ese maldito marrano. Que era una jeva. Lee el resto de esta entrada

Del archivo: Chicharrones (I)

Foto: YTG

Por Yasel Toledo Garnache

Matar puercos me parece trágico. Apuñalearles el corazón y ver cómo la sangre sale de sus entrañas me deprime. Sé que es necesario, porque de lo contrario no podría comer los chicharrones que tanto me gustan. Pero no soy bueno para eso. No tengo valor para encajarles los cuchillos, rajarles la piel y picarlos en postas.

A Lachy sí le encanta. Adora partirles el corazón en dos. Nunca falla. Se embarra las manos de sangre, y dice que esa es la mejor sensación del mundo. A veces, yo quisiera ser como él, porque qué pensarán de un hombre que no puede darle una puñalá ni a un puerco.

Esa tarde yo tenía que hacerlo. Nos habíamos tomado tres botellas de ron, y el juego de dominó estaba más entretenido que nunca. Lachy hacía apuestas, y decía que lo único que hacía falta era un buen plato de yuca con chicharrones, que él tenía un marrano en el corral, pero solo aceptaba matarlo si yo le daba la puñalá. Y yo que no, que a mí eso no me gusta. Lee el resto de esta entrada

Del archivo: La reverencia

tablero de ajedrez, vidaPor Yasel Toledo Garnache (yasegarnache@gmail.com)

La madre está afuera, bastante confiada. Él adentro, en su batalla. La otra madre pela tres boniatos en su casa, ni sabe por donde anda su hijo de 12 años.

Los dos adolescentes miran el campo de 64 casillas y traman el derrocamiento del rey contrario. Mueven sus piezas bélicas con precisión. Lee el resto de esta entrada