Las venas musicales de Carlos Paz (+ Fotos, video y tuit)

Carlos Paz grabó su primer disco gracias a la beca Ignacio Villa de la AHS/Fotos: Cortesía del entrevistado.

La música circula por sus venas desde pequeño hasta el punto que bailaba antes de caminar y hablar, según su madre. Escuchaba canciones en la radio y se movía en la cuna con un ritmo peculiar.

Poco a poco esa pasión creció con la suerte de que en su casa se escuchaba mucho a los Van Van, La Aragón, El Guayabero, Juan Luis Guerra, Silvio Rodríguez, Síntesis…

En su mente permanece la infancia deliciosa en la zona de Manaca Iznaga, en el municipio de Trinidad, donde creció y comprendió que la música sería lo suyo. Gracias a los recuerdos, disfruta otra vez las fiestas populares con grupos de aficionados, escucha a músicos empíricos, con una “bomba” y unas “espuelas” que lo hacían bailar toda la noche.

El joven Carlos Paz, ganador de la beca Ignacio Villa de la Asociación Hermanos Saíz (2016), gracias a la cual grabó su primer disco Endémico, habla con un brillo especial de sus raíces y el amor al arte.

Manifiesta que se siente afortunado por haber vivido su infancia y adolescencia en una zona donde son típicas las parrandas campesinas, las tonadas, el punto libre, el punto de limones y el espirituano, el son tradicional y la controversia poética entre dos o más personas, manifiesta sonriente quien se siente afortunado por el apoyo de sus padres Ada Belkis Menas Agüero y Nelson Medina Lorente.

“La confianza, el sacrificio y el amor depositados por ellos en mí fueron cruciales para ser quien soy.  Mi madre y mi tía siempre cantaban en los encuentros familiares. Sobre todo mi tía Matilde que es una repentista natural todavía activa”, dice con satisfacción.

Carlos Paz habla con entusiasmo de sus raíces.

Poco a poco, el niño creció y comenzó sus estudios de percusión en  la Escuela Vocacional de Arte Olga Alonso, en Villa Clara, pero la guitarra atrapaba su atención. Narra que con frecuencia le decía a su mejor amigo en ese momento, Yoandy Guerra Delgado, más conocido como El Indio: ´asere, ¿cuándo me vas a enseñar un par de acordes?´ Y un día le dio una clase, que aún recuerda.

Narra que cuando tenía 17 años le entró con verdadero interés a la composición y a la guitarra, en la escuela de instructores de Artes de Sancti Spíritus, donde compartió con otros creadores que le aportaron mucho.

En esa etapa el cuarteto Isla representó una favorable oportunidad profesional al permitirle convertir en realidad todo lo que soñaba musicalmente, en lo cual influyó la entrega de sus otros tres integrantes Yadira Soto Arias, Javier Sariol Medinilla y Michel Zada, oriundos de Trinidad. “Buscamos siempre un sonido típico, con mezcla de la música tradicional de tríos y cuartetos con la trova, el blues, el swing, la canción moderna y el trabajo de cuatro voces. Era una agradable locura sonora”, agrega.

También habla con un tono especial sobre el septeto Manacanabo, que fue como una familia para él. “Ese es el grupo insignia de nuestro pueblo. Con él se toca de todo: Son, Bolero, Cha cha cha, Changüí, pero especialmente música folclórica y campesina con todas sus variantes. Tuve que superarme mucho. Fue mi primer conservatorio en la práctica. En ese tiempo yo componía, pero casi no mostraba mis temas a nadie, solo a mis padres y algunos amigos.

Amante de los desafíos, expresa que sus ambiciones profesionales lo llevaban a coquetear con la idea de vivir en una ciudad con más oportunidades para la creación. La Habana fue su destino, a donde llegó en 2015 después de una gira por Estados Unidos. “Aquí formé mi familia y junto a mi maravillosa esposa Tanja, seguí soñando y haciendo en el camino de la música”, expresa este amante de los retos.

Una de sus virtudes es la pasión con que asume cada proyecto.

—Ganar la beca Ignacio Villa representó grabar tu primer disco y también una favorable promoción…

—Ha sido un placer y una gran oportunidad para mi carrera. Cuando reconocen tu trabajo, entre tantas obras y artistas talentosos que se presentan en este certamen de la AHS, uno siente más confianza en la autenticidad y la dedicación.

“Es una dicha contar con una organización como esta, que de manera gratuita convoca a becas, premios, festivales y proyectos, dirigidos a incentivar, apoyar y promover el arte joven del país. Algunos participantes como yo venimos de lugares distantes y poco conocidos, pero nunca hemos dejado de crear y defender el arte sincero, como bandera e identidad de nuestra cubanidad”.

—El disco Endémico muestra también tu versatilidad como músico…

—Es mi declaración de diversidad musical y social que me alimenta desde niño. Me nutro constantemente de los ritmos tradicionales cubanos, y creo que el endemismo de este álbum viene de la raíz de mis influencias.

“En ese fonograma puedes encontrar géneros como el Son, el Bolero, la Rumba, que se fortalecen y complejizan en combinación con el rock and roll, el góspel, el rap o el guaguancó, con temáticas de mi realidad, que es la de muchos jóvenes de mi generación. La música tradicional y la trova perviven como fuente nutritiva en mí, pero no dejo de escuchar, estudiar y aprender de otros géneros foráneos como el blues, el funk y el country”.

“Estoy feliz por la entrega, profesionalidad, y talento del arreglista, productor, y director musical Justo Rafael Aboy González. Las diez canciones son muy diferentes entre ellas. Plasmé mis puntos de vistas como ser social, mis amores, frustraciones, la constante preocupación por la emigración; también canté sobre la melancolía, la historia y la fe en el mañana.

“Tratamos de no condenar un disco entero a una sonoridad específica, cuando cada una es una historia, un mundo, un universo independiente”, añade quien considera una bendición las muestras de amistad, colaboración y presencia de varios instrumentistas prestigiosos, como Gastón Joya (contrabajo), Ruly Herrera (drums), Oliver Valdés (drums), Lino Lores (tres), Nam Sang Fong (guitarras eléctricas y acústicas), Andy Rubal (piano y teclados), Eduardo Ramos (timbal), Eduardo Sandoval (trombón), Alejandro Martínez (chelo), William Roblejo (violín), Emir Santa Cruz y Jamil Schery (saxofones), Alejandro González y Tonatiut Isidrón (trompetas) y Josué Borges (flauta

“Como invitados participan también Alain Pérez en el tema «Canciones», David Torrens en «Arena y mar», Etian Brebaje Man en «Endémico», el trío Los Embajadores en «Te espero» y Sady Cruz como voz solista en «Ámame»”.

—¿Creas la banda Carlos Paz y Mestizo ya estando en La Habana…?

—Así fue.  Aquí me conecté con Pedro Lezcano, buen amigo de la Escuela de Instructores de Arte. Le hablé de mis canciones y las ganas de armar algo en serio.  Y así empezamos, llamamos a otros creadores… Algunos se entusiasmaban con las ideas musicales, y otros seguían de largo. Sabes como es eso…

“Mestizo constituye una mezcla, una fusión natural. Cuando tocamos confluyen naturalmente el Jazz, la Timba, el Flamenco, la Rumba, Canciones, Blues y por ahí para allá…  Su concepto sonoro se creó de manera autónoma, a golpe de amistad, gustos musicales y los deseos de tocar lo que sentíamos, usando mis canciones como base”.

—¿Cómo tu pasión por la música afecta o enriquece tu vida?

Llevar la música con uno es un don, un talento que se complementa con el entorno que te rodea. Crear es verdaderamente un tesoro para el crecimiento intelectual y humano.

El disco Endémico muestra también su versatilidad como creador.

—Ya tienes tu primer disco, pero ha sido difícil…

Cada sueño lleva sacrificio para alcanzarlo. En mi caso vengo del campo, de un pueblito pequeño y eso complejiza más la situación. Gracias a Dios y a los esfuerzos de mis padres, he saliendo adelante. La clave está en no detenerse, si tropiezas tienes que levantarte y seguir con rigor y disciplina. También es importante el factor suerte.

—¿Qué sientes encima del escenario?

Me divierto. Disfruto ver al público asimilar y conectar con lo que hago. Me gusta la interacción y el reto de hacer algo diferente cada vez. Es una manera efectiva de superación.

—¿Referentes en la música, cubanos y extranjeros?

—Son muchos, entre ellos:  Sindo Garay, Matamoros, El Guayabero, Benny Moré, Ernesto Lecuona, Bola De Nieve, La Orquesta Aragón, Los Van Van, Issac Delgado, Frank Delgado, Gerardo Alfonso, Carlos Varela, Interactivo, Leonardo García, Dúo Cofradía, Alain Pérez, Gema y Pavel, Habana Abierta.

Extranjeros: Juan Luis Guerra, Joaquín Sabina, Pedro Guerra, Fito Páez, Camarón de la Isla, Concha Buika, Esperanza Spalding, Diana Krall, Ray Charles, Stevie Wonder, Michael Jackson, DjAVAN, Sting, Cesaria Evora, Salif Keita, Richard Bona, Robben Ford, Jimi Hendrix.

—¿Sueños en el arte?

Crear, hacer nuevos discos, presentaciones y que nuestro arte llegue a varios públicos. Sigo soñando con el mejoramiento humano y la formación de las nuevas generaciones. Anhelo un futuro cada vez mejor para mi Cuba.

 

Acerca de Yasel Toledo Garnache

Vicepresidente nacional de la Asociación Hermanos Saíz. Fue subdirector editorial de la Agencia Cubana de Noticias. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, y Mejor Graduado Integral de la Universidad de Holguín (2014). Periodista, ensayista y narrador. En twitter: @yaseltoledo10. En Instagram: YaselToledoGarnache. En Youtube: Mira Joven (Cuba). E-mail:yasegarnache@gmail.com

Publicado el 30 de julio de 2020 en Entrevistas y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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