Martí y los desafíos del presente (Espacio Dialogar, dialogar)

Por Yasel Toledo Garnache

Como parte del espacio Dialogar, dialogar, que habitualmente realizamos en el Salón de Mayo del Pabellón Cuba, convocamos al forodebate “Martí y los desafíos del presente”, para debatir en torno a quien es considerado el Héroe Nacional de Cuba, hombre de profundo humanismo, grandes sacrificios y activa labor literaria, periodística y como patriota que fundó el periódico Patria, creó el Partido Revolucionario Cubano y fue el principal organizador de la guerra de 1895.

¿Cómo permanece Martí entre los cubanos, 125 años después de su caída en combate? ¿Todos somos verdaderamente martianos? ¿Es posible que lo seamos? ¿Por qué a veces se tergiversa tanto su pensamiento? ¿Qué aspectos lo hacen un hombre también del siglo XXI? ¿Por qué podemos asegurar que la Revolución cubana es profundamente martiana? ¿Qué se hace en el país para divulgar más sus obras e historia de vida mediante el aprovechamiento, por ejemplo, de las nuevas tecnologías. ¿Cuánto más nos pueden ayudar sus ideas y ejemplo para vencer desafíos del presente?…

Estas son algunas de las preguntas que pudieran motivar el intercambio.

MARTÍ EN NUESTROS DÍAS, ¿UN DIÁLOGO CON EL PASADO?

Por Dr. C. Marlene Vázquez Pérez

Según Gabriela Mistral, Martí es un clásico sin sombra de vejez. Quien accede a su obra, independientemente de su formación académica, queda seducido por ese verbo proteico, profundamente poético, y portador, a la vez, de los más altos valores humanos. La hondura de su pensamiento, la riqueza de sus reflexiones, motiva al análisis histórico, filosófico o político. Siendo un hombre de su tiempo  en toda la extensión de la palabra, Martí es un hombre para todos los tiempos. No hay que forzar su entrada al siglo XXI, entra en él, por derecho propio, porque la mayor parte de los problemas que constató en su época siguen buscando solución todavía. En esta crisis existencial que vivimos hoy, la palabra martiana tiene enormes tareas que cumplir, y hay que leerla como quería Unamuno, “con devoción inteligente”.[1] El diálogo con su obra puede ser de gran utilidad, tanto práctica como espiritual.

[1] Miguel de Unamuno: Carta a Joaquín García Monge, Archivo José Martí, La Habana, no. 11, enero-diciembre, 1947, p. 15.

 

MARTÍ NO ES COSA DEL PASADO

Yusuam Palacios Ortega, presidente del Movimiento Juvenil Martiano

En la hora actual de Cuba y atendiendo a los desafíos de la humanidad, frente a un modelo hegemónico capitalista que desde lo económico hasta lo cultural es absolutamente injusto e insostenible; asirnos al pensamiento martiano es vital. Martí no está desactualizado ni es cosa del pasado. Es increíble como su pensamiento alcanza una vigencia extraordinaria, aplicable a la vida contextualizada en este tiempo histórico, a nuestro quehacer cotidiano, a la batalla por la emancipación cultural del hombre.

Conocer a Martí no es homenajearlo simplemente el día de su natalicio o caída en; sino profundizar en la esencia de su pensamiento, interpretarlo con objetividad y aplicarlo en nuestra vida práctica: asumir críticamente los valores que nos transmite, sus puntos de vista, sus criterios sobre los más diversos temas. Sentirse martiano y conocer al Maestro es un reto gigantesco, porque él no admite un acercamiento superficial. No se trata de memorizar sus frases, de repetir su discurso -a veces de forma descontextualizada-, o de conocer datos acerca de su biografía.

Su pensamiento no es abstracto, adquiere cuerpo y alma en sí mismo cuando somos capaces de redescubrir a Martí y aplicarlo a nuestra cotidianidad, cuando entendemos que la martianidad es osamenta sobre la cual debemos proyectarnos y sostenernos. Por eso somos martianos, porque críticamente lo hemos asimilado, porque creemos en la palabra del Maestro, y no lo hacemos como seres conducidos, sino desde una lealtad reflexiva a su palabra y ejecutoria. Martí no es cosa del pasado.

UN MARTÍ PARA AHORA MISMO

Por Dr. C. Fabio E. Fernández Batista

José Martí constituye referencia ineludible para el pensamiento patriótico y revolucionario cubano. Hasta el presente, su ideario se manifiesta como plataforma desde la cual repensar los dilemas de la nación y el orbe. La apuesta martiana por la construcción de una sociedad garante de la dignidad plena de los seres humanos resulta una aspiración que –cual horizonte– nos conmina a avanzar.

De cara a los retos de hoy, seis aristas de la reflexión del Apóstol devienen soportes para aquellos abocados a la continua apuesta por una Cuba y un mundo mejor. Su inserción dentro del llamado pensamiento electivo, la irrefrenable búsqueda de la unidad bajo principios compartidos, la autoconciencia nuestraamericana y su beligerante oposición a la proyección hegemónica de los poderes imperiales han de acompañarnos en la lucha cotidiana.

Martí supuso la cúspide del electivismo cubano, movimiento filosófico que desde las postrimerías del siglo XVIII impulsó la conformación de un pensamiento propio en la Isla, a partir de adaptación crítica de los referentes foráneos y de la construcción de respuestas singulares a los problemas específicos de la realidad insular. Para el Maestro, solo el ejercicio intelectual nacido de nuestra universal autoctonía franquearía el acceso a los propósitos de plenitud soñados. Hoy que buscamos modelos para enrumbarnos, no debemos pasar por alto esa alerta.

En paralelo, la prédica martiana encontró otro de sus nortes en la cristalización de la unidad entre los cubanos de buena voluntad. La meta de la independencia y posterior consumación de la república plena requería el modelaje de una amplia coalición de fuerzas, capaz de articularse bajo presupuestos programáticos y de principios. Los retos de la Cuba de hoy exigen de nosotros justo lo que el héroe de Dos Ríos subrayara en el ya lejano siglo XIX. La Revolución que ha de revolucionarse será exitosa en tanto exprese la pluralidad de la nación y denote su capacidad para actuar como un proyecto unitario de pretensiones holísticas.

Dentro del legado de ese cubano de excepción al que hoy rendimos tributo destaca, igualmente, su sentido de unidad continental. Martí pensó en clave nuestraamericana, es decir, concibió un proyecto enfocado en los problemas que enfrentaba el vasto universo que discurre del Bravo a la Patagonia. Esta concepción ancló en la identificación de una historia e identidad comunes que, sin desconocer las particularidades, permitía soñar con un destino compartido. Dicho sueño común veía reforzado su sustento en la identificación de un claro antagonista que, desde su agenda de dominación, trabajaba en pos de fragmentarnos. Justo en esta hora que vivimos, los factores que nos unen siguen mostrando su vigencia, al tiempo que el enemigo esencial continúa siendo el mismo.

Como es sabido, el pensamiento del Héroe Nacional se erige como precursor del ideario antiimperialista. El diagnóstico martiano acerca de la configuración interna de las sociedades del Norte global y de la proyección hacia el Sur del capitalismo maduro de las naciones imperiales  conserva vigencia en más de un sentido. En la tarea siempre urgente de definir la lógica de funcionamiento del sistema capitalista, Martí resulta un gran aliado. Solo desde la disección analítica de nuestro enemigo podremos construir la alternativa civilizatoria que el Apóstol identificó como único camino para la consumación de la justicia.

Frente a los grandes dilemas que tocan a nuestra puerta, Martí nos acompaña. Está a nuestro lado en la lucha por un futuro de total emancipación. Nos toca pues aprender del veterano guerrero, beber de sus consejos, hacer propio su método y lanzarnos a crear, a construir, a fundar.

Eduardo Torres Cuevas, Director de la Oficina del Programa Martiano y presidente de la Sociedad Cultural José Martí.

EL PROYECTO INCONCLUSO DE JOSÉ MARTÍ

Por Dr. C. Eduardo Torres-Cuevas

El día anterior a caer en combate, Martí comienza a escribirle una extensa carta a su “queridísimo hermano” Manuel Mercado. Su inesperada muerte la dejó inconclusa. El texto es suficiente para conocer las esencias y las estrategias del proyecto revolucionario martiano. Una gran incógnita se levanta con la última palabra escrita. Por lo pronto, el texto desmitifica la romántica y especulativa idea de que el Maestro buscara la muerte en el encuentro de Dos Ríos. Como guía de un pueblo que ha lanzado a la guerra, debía ser el primero en enfrentar al enemigo, pero no desconoce los riesgos necesarios. Con orgullo escribe: “Ya puedo escribir (…) Ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber –puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo– de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice y haré, es para eso”. No hay desanimo ni tristeza y, lo más importante, piensa con entusiasmo en la que hará.

El proyecto martiano ha transitado por varias etapas. Primero, unir lo que imperiosamente ha de estar unido; segundo, organizar y concientizar las fuerzas todas del país para la guerra necesaria y la creación de un nuevo modelo de república que no perpetúe “con formas nuevas o con alteraciones más aparentes que esenciales, el espíritu autoritario y la composición burocrática de la colonia, sino fundar en el ejercicio  de las capacidades legítimas del hombre, un pueblo nuevo y de sincera democracia, capaz de vencer, por el orden del trabajo real y el equilibrio de las fuerzas sociales, los peligros de la libertad repentina en una sociedad compuesta para la esclavitud”; la República Cubana sería “justa y abierta, una en el territorio, en el derecho, en el trabajo y en la concordia, levantada con todos y para el bien de todos”.

La tercera etapa es la creación del Partido Revolucionario Cubano, instrumento real y práctico preparador de la guerra, creador y unificador de revolucionarios, batallador frente a los partidos coloniales y a la peligrosa corriente anexionista. La cuarta etapa apenas se iniciaba cuando cae en combate, la guerra de independencia y la creación de la república “en medio de la guerra”. Todo lo hecho hasta Dos Ríos apenas era el preámbulo de la construcción de la Cuba pensada y soñada por Martí.

Si la lucha inicial era contra el dominio colonial español, los profundos cambios operados en los Estados Unidos convierten a esta nación en la más poderosa potencia, ante la cual, llegado el momento, la propia España rendiría sus banderas. Desde 1889, Martí advierte: “¿Por qué han de pelear sobre las repúblicas de América sus batallas con Europa, y ensayar en pueblos libres su sistema de colonización?”; “Desde la cuna soñó en estos dominios el pueblo del Norte (…) y cuando un pueblo rapaz de raíz, creado en la esperanza y certidumbre de la posesión del continente, llega a serlo, con la espuela de los celos de Europa y de su ambición de pueblo universal (…) urge ponerle cuantos frenos se puedan fraguar,  con el pudor de las ideas, el aumento rápido y hábil de los intereses opuestos, el ajuste franco y pronto de cuantos tengan la misma razón de temer, y la declaración de la verdad”.

Y he ahí la razón de Cuba; su lugar en el mundo: “En el fiel de América están las Antillas, que serían, si esclavas mero pontón de la guerra de una república imperial, contra el mundo celoso y superior que se prepara para negarle el poder”. Y sentencia: “Es un mundo lo que estamos equilibrando; no solo dos islas las que vamos a libertar” y Cuba sería la república “indispensable al equilibrio americano”.

Iniciada la guerra de independencia, quedaba un paso importante, crear la República de Cuba. En la carta inconclusa a Manuel Mercado ya habla de ello. Después de la Mejorana, su papel en la Constituyente fundadora y reguladora de la república era fundamental y él lo sabía. Su ausencia en Jimaguayu desfiguró parte del proyecto de preparar la república en medio de la guerra. Al producirse la intervención de Estados Unidos en la contienda independentista cubana, Máximo Gómez expresaba las terribles consecuencias de la ausencia de Martí, porque él sí sabía cómo enfrentar la nueva situación. Los tiempos nuevos eran muy complejos. Se confrontaban peligros externos e internos. Uno de ellos era, según había escrito el Maestro:

“En Cuba ha habido siempre un grupo importante de hombres cautelosos, bastante soberbios para abominar la dominación española, pero bastante tímidos para no exponer su bienestar personal en combatirla. Esa clase de hombres, ayudados por lo que quieren gozar de los beneficios de la libertad sin pagarlos en su sangriento precio, favorecen vehementemente la anexión de Cuba a los Estados Unidos. Todos los tímidos, todos los irresolutos, todos los conservadores ligeros, todos los apegados a la riqueza, tienen tentaciones marcadas de apoyar esta solución, que creen poco costosa y fácil. Así alagan su conciencia de patriotas, y su miedo de serlo verdaderamente”.

El proyecto inconcluso de José Martí se convirtió en el de las generaciones del siglo XX; es el proyecto revolucionario de creación, retomando las palabras de José Antonio Saco dos años antes de nacer Martí, de “una Cuba cubana y no anglosajona”. Ha pasado el tiempo, 125 años después de la desaparición física del Apóstol, su pensamiento vivo es nutriente, sabia, para pensar y crear la Cuba futura. Brújula cuando baten aires de tormenta.

Mareli dice:

Me parece excelente esta idea para conocer más de Martí, tanta falta que nos hace. ¿Por qué se le llama Apóstol? ¿Y cuánto tiempo estuvo con su hijo, cuándo fue la última vez que lo vio? Gracias

Dannys Díaz dice:

Apóstol porque predicó la libertad de su Patria y de la América entera, porque supo oponerse a la opresión española y Colonialista y además sirvió de ejemplo para las generaciones futuras como los jóvenes de la generación del Centenario.
Estuvo con su hijo hasta que Carmen decidió partir de New York para Cuba esa fue los últimos momentos que tuvieron juntos y antes de partir para la guerra el le escribió una carta de despedida.

Yusuam Palacios Ortega dice:

Quiero primeramente agradecer a la Asociación Hermanos Saíz por este su espacio Dialogar, dialogar que hoy se realiza de forma online con un tema de profundo interés en la hora que vivimos. Volver siempre sobre Martí, o mejor, no salir de él es un deber que tenemos; y asumirlo críticamente es esencial hoy. Es preciso que se conozca más a Martí, para eso su lectura es clave. ¿Cómo descubrirlo si no lo leemos? Labor importante la que también tienen que realizar las instituciones martianas y organismos formadores. Respondiendo a tu pregunta Martí es llamado Apóstol por Gonzalo de Quesada y Aróstegui en la presentación que este le hace al Maestro el 10 de octubre de 1889 día en que Martí pronuncia un discurso; y luego lo siguieron llamando así. Nótese que el ser Apóstol (asociado a la cultura cristiana, quien predica la palabra o doctrina cristiana) tiene un significado bíblico; pero en el caso de Martí lo vemos como un hombre de una altura ética tal que se convierte en ejemplo y símbolo del bien, su apostolado de ir por el mundo, en su caso, llevando la verdad de Cuba, el ideal independentista, su fe en el mejoramiento humano y en la utilidad de la virtud.

En relación con su hijo, fue poco el tiempo que estuvieron juntos. Las vicisitudes e incomprensiones no permitieron el goce de tan hermosa relación por un tiempo mayor. No más de cinco años quizás estuvo Martí junto al Ismaelillo, de manera interrumpida despiés de su nacimiento, las veces que Carmen Zayaz Bazán viajó a los Estados Unidos junto al niño a reencontrarse con Martí. Fue en 1891 que lo ve por última vez. Es preciso destacar su última carta a José Francisco el 1 de abril de 1895 donde termina diciéndole Se justo.

Maiquel dice:

La obra Hierro, de Argos teatro es muy buena. Ojalá se lleve a la televisión. Nos hace mucha falta ver a Martí más como un ser humano. A veces, no sabemos bien qué hacen el Centro de Estudios Martiano, la Sociedad Cultural o el Movimiento Juvenil Martiano. ¿En qué trabajan actualmente? Saludos

Yusuam Palacios Ortega dice:

Sin decir que lo humanicemos porque sería eso un pleonasmo, creo que es Martí quien nos humaniza a nosotros. Su ética, su comportamiento y valores son escuela para asirnos a ella. Es verdad Maiquel necesitamos a un Martí más alcanzable, no presentado bajo códigos preestablecidos, dogmáticos y reduccionistas; un Martí que dialogue con nosotros, que veamos y sintamos sus dolores, sufrimientos, que lo podamos tocar sin ridiculizarlo no violentar su vida como hombre que fue. Además hablamos del héroe. Se dice «bájenlo del pedestal»; yo creo que no, ¿cuántas personas tienen el honor de alcanzar la altura de Martí? Tiene que estar en su pedestal pero cercano, contemporáneo, vivo. Vi la obra Hierro, y expresé a Carlos Celdrán la satisfacción de haber visto una obra con mucha dignidad, que me hizo estar más cerca de Martí, que al mismo tiempo provoca el debate y la polémica. Las palmas para Hierro, como para Martí, el ojo del canario de Fernando Pérez. Pero yo vi a Martí en Hierro, al hombre, al patriota, al revolucionario, al ser con sus contradicciones. Obras así hay que continuar haciendo, que nos invite a reflexionar.

Marlene Vázquez Pérez dice:

Como saben todos los que se acercan al Centro de Estudios Martianos, nuestra institución es de carácter académico, y se priorizan, por supuesto, las líneas de investigación en torno a la vida y la obra de Martí. El proyecto fundamental es la Edición crítica de las Obras completas, de las que ya han salido a la luz 29 tomos. El objetivo fundamental aquí es ofrecer la palabra martiana lo más fiel posible, por ello se cotejan los textos con los manuscritos originales, si existieren, o con la edición príncipe de los textos en cuestión. Además, cada tomo lleva un cuerpo denotas informativas y de índices, que enriquecen el acervo cultural del lector, pues tratamos de ser fieles a lo que proponía Marinello: “Una edición crítica es el hombre y su tiempo, todo el tiempo y todo el hombre, o es un intento fallido.”
Además, en los dos restantes equipos, dedicados a investigaciones de carácter histórico y literario, se estudia actualmente la historia del Partido Revolucionario Cubano, de lo que aún hay mucho que se desconoce, y se examinan zonas poco estudiadas de la obra martiana, como los diarios de viajes, los apuntes, la crítica de arte, entre otros asuntos de interés.
Además, hay una estrategia de promoción de esas investigaciones, a través del Portal José Martí, del trabajo sostenido de nuestra editorial, y de todo un sistema de conferencias, cursos de posgrado y pre grado, eventos internacionales, etc., que ha funcionado con buenos resultados durante más de cuatro décadas, y que ahora asumiremos aún más creativamente, debido a las limitaciones actuales. Además, somos aliados de todos aquellos que se dedican al estudio de la obra de Martí y de la Cultura cubana desde posiciones patrióticas y antimperialistas. Por ello dedicamos especial atención al trabajo con las Cátedras Martianas dentro y fuera de Cuba, y de respaldo académico al Movimiento Juvenil Martiano, la Sociedad Cultural José Martí, la Casa Natal, La Fragua Martiana, el Memorial José Martí, entre otras instituciones.
Asimismo, nuestra Biblioteca especializada ofrece servicios de referencias y atiende a lectores de todas las procedencias. También habrá que trabajar para superar las circunstancias adversas presentes, en la medida en que nos lo permitan nuestras limitaciones tecnológicas.

Karen Martínez dice:

Siempre me ha llamado la atención la manera en que murió Martí, y eso que dicen algunos de que se lanzó al suicidio. ¿Cómo fue la conversación con Gómez antes de esos sucesos? ¿Se sentiría en algo culpable? Saludos.

Fabio Fernández dice:

La idea del suicidio martiano no tiene, en mi opinón, sustento objetivo desde el punto de vista de la trayectoria del Apóstol. Días antes de su muerte, Martí estaba pensando de cara al futuro, inserto en los conflictos que se dirimían dentro del campo político mambí. No olvidar además su carta inconclusa a Mercado y su célebre «cuanto hice hasta hoy y haré». El tema del suicidio debe conectarse con la frustración y la desesperanza inherente a la república burguesa.

Alejandro dice:

En el siglo XIX latinoamericano la muerte era considerada deber y oficio, el sentido de nación, de creación de un país y sus patrones culturales, hace de nuestros patriotas verdaderos héroes que se deben al otro, a un fin social. Se dice que tiene que ver con el sentido ilustrado del siglo en América, para mi también tiene que ver con el sentido romántico de la muerte, marcado por la resistencia, la tragicidad, pero también por el sentido de deber social de los enciclopedistas. Al final, creo que esa intención ha estado desde siempre, «vivir una vida corta y morir con gloria» se prefiere a «vivir una vida larga y morir sin honor», a mí me suena a Grecia. Creo que la sociedad de estos tiempos debería incorporar algunos de los valores más antiguos que Martí tenía, se podría lograr un DEBER SOCIAL, un DEBERSE AL OTRO desaparecido ante las malas acciones de muchos. Un abrazo para todos los martianos de este tiempo!

Yusuam Palacios Ortega dice:

Creo que el asunto de si se lanzó o no al suicidio está superado, al menos desde mi punto de vista, aunque no descarto que todavía alguien piense que su salida al combate fue un suicidio. No lo fue, así pienso, porque ya había escrito Martí a Mercado en su carta del 18 de mayo, conocida como su testamento político: «Cuanto hice hasta hoi y haré…» Martí no quiere morir, no busca morir en Dos Ríos; él estaba consciente y se lo dice a Mercado que ya estaba todos los días en peligro de dar su vida por su país y por su deber,,, Estaba en una guerra donde se está en peligro de dar la vida todo el tiempo. Pero entendamos a Martí, cómo el organizador de la guerra, el Delegado del Partido, a quien Goméz había ascendido a Mayor General hacía un mes, quien horas antes del combate en Dos Ríos había arengado a la tropa mambisa; ¿Cómo no iba a salir al combate? Es verdad no tenía la preparación militar requerida, nunca había estado en un combate; pero su condición de hombre, su virtuosismo, dignidad y valor, no le permitieron quedarse atrás como le indicó Gómez.

Era un enfrentamiento muy difícil, así lo reconoció Gómez, y para proteger a Martí le dice que vuelva al campamento. En medio del combate Martí decide salir al terreno y junto a él Angel de la Guardia. Su joven !A la carga! como expresa a Angel de la Guardia fue definitorio. Caía en combate la figura más importante de la gesta independentista. ¿Qué hubiéramos hecho nosotros en el lugar de Martí?, ¿y en el de Gómez? Esa es nuestra rica y apasionante historia.

Mario Rodríguez dice:

Se dice que Martí tuvo diferencias con Antonio Maceo. ¿Qué tan graves fueron? ¿Cómo era la relación entre ellos?

Fabio Fernández dice:

Sobre las diferencias entre Martí y Maceo. En mi opinión hay dos conflictos que estallan entre el Apóstol y el Titán en La Mejorana: el conceptual y el personal. Voy al primero. Maceo tenía un concepto del desarrollo de la insurrección que miraba con desconfianza la existencia de estructuras civiles que podían entorpecer la libertad operacional que necesitaba el Ejército. Era su lógica respuesta a los sinsabores que le dejó la Guerra del 68. El civilismo a ultranza de Guáimaro fue, a no dudarlo, una de las causas del fracaso de nuestro primer empeño libertario. Esta experiencia llevó a Maceo a defender una estructura de poder sencilla y militarizada. Si se quiere un ejemplo, léase la Constitución de Baraguá.
Por su lado, Martí, sin caer en los excesos civilistas, tenía pánico a que la revolución no propiciara el nacimiento de una república democrática. Temía que el caudillismo militar de la guerra derivara en el excesivo protagonismo del ramo militar en la paz republicana. Esta idea no era un invento suyo, nacía del análisis de la evolución de las repúblicas latinoamericas. En concreto defendía la conformación de un modelo político donde las libertades del Ejército -«El Ejéricito libre» diría- no supusieran la inexistencia de un aparato civil capaz de preparar, desde la guerra, la democracia soñada para la república: «el país como país con toda su dignidad representada».
En el ámbito personal, el problema iba por el encono de Maceo como resultado de «su reducción a Flor», cito a Martí otra vez. Como saben, cuando se están preparando las expediciones que debían llevar a Cuba a los grandes jefes de la guerra, Maceo estaba en Costa Rica al frente de un importante núcleo de mambises. Lamentablemente, él y Martí no se pusieron de acuerdo en el tema del financiamiento de la expedición, no olvidar la afectación de las arcas del PRC después de Fernandina, y eso llevó a que el Ápostol le encargara la jefatura del proyecto expedicionario a Flor Crombet. Para Maceo esto era una ofensa, pues siempre Flor había sido su subordinado. Pese su orgullo dolido, Maceo vino como subalterno en la expedición y recobró su primacía tras el desembarco por Duaba.
En resumen, en Mejorana chocan dos concepciones y dos hombres. La importancia de todo esto: entender que la las revoluciones son bien complejas.

Yula dice:

Muchas gracias Fabio por este análisis y fundamentalmente por la conclusión. Es muy importante recordar siempre que Maceo y Martí fueron hombres de la Revolución. Ni santos, ni magos.

Caridad dice:

¿Cuál era la relación de Martí con el Marxismo? ¿Podemos asegurar que era marxista?

Dannys Díaz dice:

Martí compartía los ideales de Marx Y aunque no se puede considerar un marxista debido a que el marxismo no estaba en su puro apogeo no se tuvo el tiempo necesario para su estudio puesto que a la muerte de Carlos Marx el marxismo aún no se encontraba desarrollado completamente, No fue hasta que Federico Engels completó sus obras y años después Lenin lo puse en práctica, Martín era un revolucionario de su tiempo, compartía las mismas ideas de liberación social que Carlos Marx o que predica el marxismo en la actualidad. Y aunque si hablo de Marx y dijo que era un buen hombre y que estaba de acuerdo con su defensa para los pobres no se puede afirmar que es un marxista debido a que no se tienen datos del estudio de la obra de Marx por Martí pero si hablo de él si tiene una crónica dónde lo menciona cuando la muerte de este y donde dice que Marx defendía los pobres. Podemos decir que José Martí y Carlos Marx compartieron un mismo ideal, Marx cuando defendió a través de la internacional el derecho de los obreros y de los pobres y Martí cuando dio su vida por la patria y cuando digo por los pobres de esta tierra quiero yo mi suerte hechar.

Yula dice:

Saludos Dannys y gracias por colocar este tema.
Sin pretender legitimar a Martí a través de su coincidencia con Marx, error en el que caemos muchas veces, considero que entre los dos hay muchos puntos de coincidencia. Algunos como el hecho de ser revolucionarios ya los has mencionado pero hay otros.
Un ejemplo clave es la concepción de la revolución social como proceso cultural que aparece en la obra de ambos. Y que deviene de la comprensión del capitalismo (En el Caso de Marx) y del imperialismo (En el caso de Martí) como totalidad social. Es decir, como un sistema que no solo impone formas de relacionamiento económico sino que, en el proceso, crea una subjetividad determinada con la que hay que romper radicalmente. Esa ruptura, en palabras de Marx tiene que ver con el tan llevado y traído suicidio de clase que tiene que realizar el proletariado para hacerse realmente con el poder y construir la sociedad nueva. En palabras de Martí es el cambio de espíritu que refiere en el ensayo «Nuestra América».
Otro ejemplo es el internacionalismo; cuestión que en Martí no se limita al proletariado sino a todas las personas. En ese sentido hay que recordar el carácter universal que le confiere a la patria. Como este hay muchos otros.
Es cierto que, a la muerte de Marx, Martí escribe un texto en el que le rinde tributo. Yo lo vi por vez primera en Marx en su Tercer Mundo de Néstor Kohan y es un documento que me generó más respuestas que preguntas en torno a las lecturas del maestro cubano sobre el autor de El Capital pues si bien le reconoció méritos también le criticó varios aspectos.
Considero que nos debemos el profundizar el análisis sobre el pensamiento y el accionar de los dos pero siempre teniendo en cuenta que la grandeza de uno no está en el hecho de coincidir con el otro; sino en haber hecho bien, según sus condiciones de posibilidad, la obra de la vida.

Yusuam Palacios Ortega dice:

Agradecemos su pregunta por lo que significa para la Revolución Cubana la articulación del pensamiento martiano y marxista-leninista. Ciertamente José Martí no era marxista, y no porque desconociera el pensamiento de Marx sino porque entendió Martí que para lograr su objetivo principal: la independencia de Cuba, no era posible traspolar ideas que no se corresponderían con la realidad cubana. O sea las condiciones en las que se encontraba Cuba, el contexto específico, no permitían asumir la idea socialista.

Cierto es que Martí no militó en el Socialismo, y razones suficientes hay para entenderlo cuando algunos contemporáneos suyos sí lo hicieron. Pudiera parecer cosa fácil decir sí o no, arguyendo que no conocía Martí sobre las ideas socialistas. Esto está superado y por supuesto que Martí conocía de socialismo. El desarrollo desigual existente a finales del siglo XIX en los Estados Unidos y Europa, la creciente ola migratoria que llegaba a Estados Unidos fundamentalmente proveniente de Europa, cuyo cúmulo de ideas fueron penetrando en la sociedad estadounidense; acerca a Martí al conocimiento de las ideas socialistas. Las distintas corrientes políticas europeas chocarán con una realidad diferente y, por ejemplo, fenómenos como el anarquismo se van entronizando. Martí no está al margen de esta situación y la estudia y comprende de manera excepcional. Por eso es totalmente descartable que Martí no conociera de socialismo; ahora bien, son muchas las tendencias, esquemáticas y reduccionistas que distaban de lo teorizado por Marx y Engels.

Aun así, y este particular nos acerca a la relación existente entre las ideas de Martí y las de Carlos Marx, es preciso aclarar que el Apóstol conoció el pensamiento y la praxis revolucionaria del gigante teórico, al menos lo suficiente como para escribir sobre Marx una vez que éste falleció. Lo que para algunos es una crítica (vista de forma negativa) es verdaderamente un elogio a Marx, aunque en su justa medida, la crítica es ejercicio del criterio, luego Martí ejerció el suyo. Él conoció de la Comuna de París y su desenlace brutal, de la I Internacional, de las ideas socialistas. Tres textos han de guiarnos en este estudio, de manera fundamental; el elogio a Marx, una carta a su amigo Fermín Valdés Domínguez y el conocido como La futura esclavitud.

Ahora bien, ¿por qué no asumirlas o militar en ellas? Se pudiera pensar que no las compartía, empero el asunto es otro. ¿Cuál era el objetivo primero para Martí en la Revolución que organizaba?: la independencia, ser libres del colonialismo español. Imaginemos que si trasladar sobre lo impuesto este cuerpo teórico a los Estados Unidos sería contraproducente, ¿cómo sería para una isla colonia de España, sin un desarrollo de sus fuerzas productivas capaz de soportar un cuerpo tan exigente? Si la independencia de Cuba era el objetivo primero para Martí, en la Cuba colonial no tenía sentido aplicar otras teorías. Entendió Martí que no era el momento; ¿lo sería después? Eso no lo podemos saber pero el Apóstol tenía en mente un proyecto ultrademocrático como dijo Mella para fundar una república “con todos y para el bien de todos”.

Lo antes expuesto no significa que Martí fuera antisocialista, sería ligero y torpe un razonamiento así, pero sí coloca en justa medida la visión de Martí. En este sentido es válido reconocer que Martí hubo de enfocarse en la cuestión obrera, que no era otra cosa que la lucha de clases entre capitalistas y obreros; lo que él denomina el «problema social»; Martí como Marx milita por la justicia social. ¿Acaso no echó su suerte con los pobres de la tierra?; y en su elogio a Marx expresó: «como se puso del lado de los débiles merece honor». En cuanto a terminología es cierto que Martí no utiliza la que en el medio socialista se frecuentaba usar, lo que no quiere decir que el Apóstol desconociera la realidad de explotadores y explotados. Su apuesta por los pobres de la tierra es una toma de partido convincente, una clarísima elección. Su código ético era antimperialista; rechazaba la exaltación de lo material, condenaba el egoísmo y la deshumanizante práctica de los ricos. Era partidario de la equidad, justicia social y dignidad plena del hombre. Sus valores eran muy parecidos a los que propugna un sistema socialista.

Luego no podemos decir que Martí era marxista como no decimos que Marx era martiano.

Iramís Rosique dice:

Yo coincido en lo de que no podemos decir que Martí era marxista. Y esto no menoscaba un ápice la radicalidad de su pensamiento. En Marx hay una teoría crítica sobre el capitalismo y una filosofía política de la liberación. En Martí encontramos también una filosofía y una ética de la liberación, escrita en otra clave, en clave latinoamericana, pero que aún hoy está incompleta como realización en A.L. Martí es exponente del pensamiento emancipador más radical del siglo 19. Por eso no acaba de envejecer, y por eso sus mejores hijos ha resultado ser los comunistas latinoamericanos de después. Yo solo quiero recordar algo que en un editorial de La Tizza se decía en enero. Martí no tiene que ser nuestro perdón, nuestra disculpa por ser comunistas, como ser comunistas no es nuestra corrección por ser martianos: hoy, y desde hace tiempo, en Cuba ser comunista es la forma más coherente y verdadera de ser martiano.
Gracias Yusuam, muy certera tu respuesta.

Yula dice:

Estimado Yusuam:
Muchas gracias por tus aportaciones en este tema de la relación entre Martí y Marx. Al respecto me gustaría colocar, al menos, 3 elementos.
El primero tiene que ver con el tema de la legitimidad. Al hablar del pensamiento martiano es muy común caer en la trampa en la que caen muchas de las personas que investigamos desde las ciencias filosóficas. Me refiero a la trampa de querer legitimar a Martí a partir de sus coincidencias con Marx o con otros autores europeos. Es esta una cuestión que pasa por esa visión que nos hace ver en lo foráneo un paradigma universal. Romper con esa percepción es, de hecho, un deber martiano.
El segundo elemento tiene que ver con el tema de la articulación del pensamiento martiano con el marxismo-leninismo. En este punto es importante recordar que, el marxismo-leninismo tiene muy poco de las ideas esenciales de Marx y de Lenin. No por gusto en la nueva Constitución de la República se optó, como explicara el Doctor Torres-Cueva, por sustituir el guión por la y. Un cambio verdaderamente radical que nos acerca más a los aportes que cada uno hiciera a la revolución mundial. Por eso me parece más acertado hablar de la articulación entre Martí, Marx y Lenin aunque eso signifique usar más palabras.
Por último quiero referirme al tema de la cuestión colonial. Un asunto que marca de manera diferente a los dos grandes. A Martí a sangre y fuego porque está ubicado en la geopolítica de los colonizados. Es esta una de las razones por las que puede hablar de imperialismo mucho antes, incluso, que Lenin. También dejó esta cuestión una huella en Marx pero recuérdese que hubo un momento en que lo justificó para que pudiera nacer el ejército proletario que podía derrotar al capitalismo.
Creo que aún hay mucho por dialogar sobre este tema sobre todo porque está en la base de la ideología que sostiene a la Revolución Cubana y es necesario articular de manera natural a Martí con la más genuina tradición marxista.

Rodrigo Fernández dice:

Uno de los textos que considero esencial para comprender mejor las complejidades relacionadas con la necesidad de conocer más a Martí es «Martí en la hora actual de Cuba». Ojalá ese texto se analice más en la escuela y al interior de organizaciones que tienen la misión de hacer que se conozca mucho más la obra y la vida de ese gran hombre. Creo que muchos de los planteamientos de Cintio Vitier en ese artículo tienen total vigencia. Me gustaría saber la opinión de ustedes.

Yusuam Palacios Ortega dice:

Coincido plenamente Rodrigo, es un texto fundamental, y hay que traerlo al presente. Hoy nos podemos igualmente preguntar sobre la necesidad de Martí, como hizo Cintio en un momento tan difícil para Cuba que resquebrajó su tejido espiritual. Hay que tocar almas y vidas con Martí. Martí salva porque nos da las herramientas éticas y humanistas para vencer odios y egoísmos; nos trasmite una armonía radical, eso sí, con definición revolucionaria, con un código ético que nos hace elevarnos sobre lo común de la naturaleza humana. Hay que llevar el texto de Cintio a las escuelas hoy que abogamos por continuar construyendo el Socialismo. Es vital una subjetividad permeada de la palabra de Martí, de la palabra de seres especiales como Cintio Vitier. Los retos y desafíos que tenemos como nación precisan de una asimilaciín crítica del pensamiento cubano, de una articulación coherente de las ideas emancipadoras, de una praxis revolucionaria; téngase en cuenta que los hilos amenzantes de la llamada postmodernidad son nocivos y atentan contra el proceso contínuo de descolonización cultural.

Marlene Vázquez Pérez dice:

Si, Rodrigo. Creo que ese texto de Cintio debe ser reeditado, pues lo publicó Juventud Rebelde en agosto del 94, si no me falla la memoria. En cada momento difícil de nuestra historia, la palabra de Martí, asumida con inteligencia, con serenidad, con fe en el mejoramiento humano y la utilidad de la virtud, para decirlo con él, nos ha ayudado a ver claro, a encontrar el camino correcto. El cubano digno, patriota, siempre sabrá obrar en consecuencia, máxime cuando ha sido tocado por el verbo martiano y la idea del bien, del amor, que de él dimana. Por eso insisto en la necesidad de que busquemos de conjunto alternativas para que nuestros jóvenes y nuestro pueblo todo, se interese más por la obra de Martí. Que no sea una frase al azar, fuera de contexto, sino asunción consciente de un legado trascendental, útil para Cuba, pero por qué no, también para el mundo. Quien lo dude, que piense cómo interesa Martí en otras culturas, por ejemplo. Ha sido traducido a muchas lenguas europeas, asiáticas, de los pueblos originarios de Nuestra América, y nos sorprende gratamente el hecho de que sea leído y admirado entre coreanos, japoneses, tamiles, vietnamitas, etc, que encuentran en su sistema de pensamiento una fortaleza filosófica, un sentido de la vida, que los ayuda a ser mejores seres humanos, según nos han expresado en varias ocasiones. Incluso, hay quienes apuestan por difundir su legado para superar problemas existenciales que experimentan en sus comunidades. Aprovechemos mejor, de conjunto, ese privilegio que tenemos en la mano.

Luis Emilio Aybar Toledo dice:

Me gustó mucho esto: «El cubano digno, patriota, siempre sabrá obrar en consecuencia, máxime cuando ha sido tocado por el verbo martiano y la idea del bien, del amor, que de él dimana.» Me siento identificado, porque creo que muchos, hasta sin darnos cuenta, hemos Sido tocados por esa idea del bien y del amor. Martí pulula en Cuba y está en nuestro inconsciente.

Maicol Almarales Tamayo dice:

Como todos sabemos existe en los EEUU una cadena de radio y televisión mal llamada José Martí.
Mi pregunta es la siguiente, ¿existe alguna estrategia nuestra para explicarle a los jóvenes por qué aunque lleve el nombre de nuestro Apóstol, estos medios de comunicación son nocivos? Es decir, esclarecer a la jóvenes de todas las acciones del imperialismo que van enmascaradas así de esta forma.

Yusuam Palacios Ortega dice:

Haces Maicol una pregunta muy interesante. Históricamente el enemigo imperialista y su fauna terrorista ha pretendido apropiarse de Martí para buscar legitimidad en su política de agresión cada vez más recrudecida contra el pueblo cubano. Saben que Martí es símbolo y por eso lo tergiversan, lo colocan fuera de contexto y buscan, alterando sus textos y frases o inventando cosas que no dijo; contraponerlo a la ideología nuestra y proyecto de construcción social. Por eso el nombre de Martí en la radio y TV al servivio de la peor lacra del imperio. Esto tiene que conocerse por las nuevas generaciones, la extensa lista de agresiones contra Cuba y cómo se ha tergiversado a Martí. Es preciso articular mejor la estrategia comunicacional que tenemos en este sentido. Vamos en camino a ello, a seguir potenciando los nuevos códigos en este combate diario por difundir la verdad, por explicar muy bien los temas que marquen hoy tendencias ideológicas, por lograr conectar a los jóvenes con las ideas que defendemos.

A esto quiero agregar que, volviendo a Martí, decía en Nuestra América: «Injértese en nuestras repúblicas el mundo, pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas» Es preciso alcanzar una soberanía en cuanto a plataformas digitales como las redes sociales. Hay experiencias y propuestas cubanas como el ToDus por ejemplo. Mejorar esto, hacerlo más efectivo y sobre todo, sin abandonar la presencia en las plataformas enemigas porque ahí está hoy el escenario del combate, integrarnos más para generar contenidos propios.

Luis Emilio Aybar Toledo dice:

Aunque tú pregunta no se relaciona directamente con el tema del foro, me parece fundamental. Y tiene que ver con esas formas nuevas y sofisticadas del imperialismo que combatió Martí. Yo me hago la misma pregunta. Siento que al entrar completamente a estas plataformas estamos entregando el cuerpo de la nación. Creo que hay que tener un pie en ellas, y otro fuera, en plataformas propias o alternativas que existen en el mundo, para no quedar tan vulnerables. Es también una manera de hacer Nuestra América.

Alejandro dice:

Creo que uno de los debates más interesantes que se ha levantado en los últimos tiempos ha sido en torno a la fresca imagen que Fernando Pérez construyó en torno a Martí niño, uno de los cuadros más hermosos que se le ha podido dedicar, aunque algnos insisten en mostrar a Martí desde un ángulo solemne y conservador. Creo que nuestro precursor del Modernismo, fue capaz de discernir con Domingo Faustino Sarmiento y responderle en el ensayo Nuestra América, toda imgen que debamos dar de él ha de plasmar el debate y la sospecha. En lo prsonal adoro las Repeticiones de Martí de Raúl Martínez, sin dejar de reconocer que José Martí, el ojo del canario es una gran obra del cine.

Yusuam Palacios Ortega dice:

Alejandro Martí no admite esquematismos, dialogar con él es un ejercicio muy aportador. Lo que hagamos para promover su vida y obra tiene que ser atractivo y motivador. Provocar con Martí para pensar que es servir. Excelente la película de Fernando Pérez.

c.ale dice:

Recomiendo a todos los niños, personas q no han tenido el interés o la oportunidad, que se lean «La edad de oro», obra ilustre de nuestro apóstol nacional José Martí, dedicada a todos los niños de América, no pierdan la oportunidad. Busquenla, no se arrepentirán.

Jose dice:

Los jóvenes cubanos tenemos la martianidad como deber, no como condición de excepcionalidad. En toda época difícil Martí ha salvado y estos días no son menos complejos, aunque disfrutemos la paz conquistada. Martí contiene las claves, para vivir en paz, y para tener las armas de almohada, cuando andan por ahí terroristas ametrallando una embajada y cuando se nos liquida masivamente la voz en el ciberespacio hegemónico. Es hora de martillar. De seguir y luchar con Martí.

Yusuam Palacios Ortega dice:

Jose hermano la pregunta de todos los días, ¿qué es ser martiano hoy?, convida a los jóvenes a luchar, a crecer con las ganas tremendas de la juventud de revolucionar la realidad, de cambiar con la motivación permanente de ser conscientes del momento histórico, de lo que hay que hacer, de cuál es el camino, de que somos hijos de Martí y Fidel, y por eso antimperialistas, arriesgados e inconformes eternos con lo que está mal, con lo que nos debilita. Hay que seguir albergando la unidad revolucionaria, porque la clave continúa siendo: unir para vencer; y no divide y vencerás.

Roynel dice:
Mi pregunta es ¿Cómo podemos hacer llegar aún más a Martí a nuestros jóvenes en tiempos actuales?

Marlene Vázquez Pérez dice:

Creo que debemos buscar fórmulas atractivas que despierten el interés de nuestros jóvenes. Hay que innovar. Hay que utilizar sus códigos, siendo fieles por supuesto a la palabra de José Martí. El Centro de Estudios Martianos está trabajando en ese sentido. Por ello se está fomentando la publicación de libros electrónicos de y sobre Martí. También se han creado aplicaciones de sus Obras completas en edición crítica, de Aforismos, de los Cuadernos Martianos. Todas tienen mecanismos de búsqueda, y constituyen un instrumento de trabajo muy útil para estudiantes y profesores y también para el lector común. En el futuro cercano esa labor debe crecer, entre otras con Obras escogidas, con Cartas a jóvenes, una selección del profesor Salvador Arias que agrupa y estudia todas las misivas que Martí escribiera a este público tan especial. También existe el proyecto Cartacuba, con Desoft, para recibir cada dia una frase martiana en el móvil.

Yusuam Palacios Ortega dice:

Tenemos que mostrar a los jóvenes que existe un Martí accesible, que se puede conversar con él desde el ejercicio del pensar, desde la lectura de sus textos. Ahora, para lograr ese acercamiento hay que enseñar a descubrir a Martí, con métodos y medios que en el contexto actual sirvan para tal empeño. Los jóvenes de hoy leen menos, están menos conectados con la historia, y ahí está el desafío: acercarlos a la historia, a Martí, de la manera más sencilla posible. No es viable hoy atiborrarlos de conocimientos desde lo impuesto, prestablecido, vertical, sino desde la creatividad y la belleza, dejando el necesario espacio para descubrir la mística que lleva en sí el propio Martí; claro está, aunque sea en un celular hay que leerlo.

Hay que valerse de las herramientas que nos brindan las tecnologías de la información y las comunicaciones, aprovechándolas según nuestros fines educativos, culturales, de formación ciudadana. No podemos temer a los códigos nuevos, existen para ser utilizados, claro; se emplean también para seguir manteniendo la hegemonía cultural capitalista, la degradación ética y el empobrecimiento espiritual; empero nosotros, como contracultura, hemos de inventar siempre un recurso a cada nuevo recurso del contrario, y desde estos códigos audiovisuales y digitales hacer la Revolución

Necesariamente si queremos mantener vivo a Martí hay que adecuar su estudio a las exigencias del momento histórico, hay que hacerlo desde los métodos de enseñanza, desde la manera en que se lo presentamos a los jóvenes. La escuela es fundamental, ella en sí misma ha de irse renovando cada vez más, colocándose a la altura del tiempo. Hay que posicionar a Martí en las redes sociales digitales, promover su lectura en esas plataformas, provocando que su acercamiento nos sea más efectivo; tenemos como ejemplo las aplicaciones del Centro de Estudios Martianos para celulares con las Obras Completas y Aforismos de Martí, así como los Cuadernos Martianos. La cultura audiovisual de nuestros jóvenes hay que mejorarla, continuar cultivándola, fomentar en ellos (desde Martí) la cultura del socialismo.

Hoy el Movimiento Juvenil Martiano ha puesto en marcha una estrategia para posicionar a Martí en las redes sociales #MartianosHoy ha sido una convocatoria que ha despertado el interés de jóvenes en acercarse al Maestro así como los perfiles del MJM en redes, los espacios de diálogo y debate, los Seminarios Juveniles de Estudios Martianos, la promoción de la historia a través de rutas y recorridos. Hoy seguimos buscando como conectarnos con las nuevas generaciones.

Yula dice:

Buenos días. Primeramente quiero agradecer a la AHS por la oportunidad que nos da de dialogar en este día sobre el Martí vivo.
Las reflexiones que aquí coloco giran en torno a la pregunta ¿Constituye un desafío para la juventud creadora ser martiana hoy?
Pienso que sí, pues serlo, significa asumir una actitud ante la vida. Y es que Martí, el ser humano, nos desafía cotidianamente a asumir el yugo o la estrella que ilumina y mata. De todas las maneras posibles nos insiste en que el problema de la independencia no es tanto el cambio de estructuras, sino el cambio de espíritu. Es así que el llamado a la creación es el llamado a romper con la subjetividad colonial a través de la construcción de re-existencia.
No siempre alcanzamos a comprender las dimensiones que alcanza este desafío hoy, cuando el tigre acecha más cercano y se disimula en el arte que consumimos y/o creamos. Para quienes nos asumimos martianas/os es enorme pues, significa repensarse, confrontarse y reinventarse constantemente. Implica la difícil tarea de rebelarse ante las imposiciones de una industria cultural cada vez más misógina, racista, clasista e inhumana; una industria que nos convoca a negar el carácter socio-transformador del arte y reduce el acto de crear a la reproducción homogeneizante de los patrones ético-estéticos de los “grandes centros de poder”.
La juventud creadora que elige la estrella por sobre el yugo tiene el enorme reto de ser coherente, o al menos, de luchar por serlo no solo resistiendo a los númerosos embates del patriarcado y el imperialismo, sino –fundamentalmente-construyendo un universo simbólico que tenga el respeto a la diversidad y a la dignidad humana como sur. La misión no es fácil y amenaza con ser cada vez más compleja. Para cumplirla siempre tendremos ese misterio que nos acompaña.

Heidy Cepero Recoder dice:

Yula comparto tu idea de que no es tarea fácil luchar contra las grandes hegemonías, por eso es preciso que nuestros jóvenes y en general todos los artistas que se sienten identificados con los ideales martianos sean sinceros con sus preceptos e ideales estéticos, como nos dijo Martí : «Y qué hay de sinceridad ni qué hombre sincero emplearía su fuerza, sea de fantasía o de razón, sea de hermosura o de combate, en meros escarceos, adornos e imaginación «.

Darianna Beatriz dice:

La obra martiana siempre ha sido portadora de sabiduría y de los valores que lo distinguieron como ser humano, su actuación consciente por los niños adolescentes y jóvenes es imprescindible para enfrentar los nuevos retos y desafíos que hoy tiene nuestro pueblo. Es por eso que su estudio debe ser profundo, sistemático y consciente. Nos parece que es la tarea de orden para nuestra generación y las venideras.

Yusuam Palacios Ortega dice:

Ese es uno de los retos que tiene el Movimiento Juvenil Martiano para seguir promoviendo el estudio, investigación y divulagción de la vida y obra del Maestro. Hay lecturas que son claves y creo que volver siempre sobre los cuadernos martianos de Cintio nos puede ayudar mucho en esta tarea de formación.

Marlene Vázquez Pérez dice:

Quiero agradecer a los jóvenes de la AHS por haberme invitado a este espacio Dialogar, dialogar, que mantienen en medio de las difíciles condiciones actuales a costa de creatividad y sacrifico. Ellos hacen honor a la frase martiana, procedente del ensayo Nuestra América, cuando escribía: “Crear es palabra de pase de esta generación. “ También hacen honor a aquel aserto del Che: “La arcilla fundamental de nuestra obra es la juventud.”

Sobre Martí y el marxismo. El apóstol fue hijo y portador de una tradición política y filosófica distinta al marximo. No debe olvidarse que el marximo como doctrina nació dentro del escenario de la Europa industrial, mientras Martí respondía a una realidad latinomaricana, esencialmente agraria, muy cercana aún al mundo de la esclavitud y todavía asediadada por el fantasma del colonialismo. No obstante, la vida del Apóstol en los EEUU le llevó a chocar con los dilemas del capitalismo desarrollado y en tal sentido pudo dialogar con problemáticas centrales para la reflexión marxista. Por ello puede conectarse su pensamiento con el de Lenin, en cuanto al análisis de ese fenómeno que es el imperialismo. Si bien Martí no asumió los conceptos marxistas, tenía los suyos, la apuesta por la justicia los emparenta. Un detalle extra. La compresión cultural que tiene Martí de la Revolución se acerca, en más de un sentido, a la que décadas después planteó Gramsci!!!

Luis Emilio Aybar Toledo dice:

«Tenía los suyos»: exacto!! A veces hacemos depender el desarrollo de una compresión teórica en nuestros autores latinoamericanos, de influencias provenientes de Europa. Y hay una dimensión teórica en ellos aunque sea con otros códigos, y desde sus propias realidades. Siempre pongo un ejemplo: Mariategui y Gramsci vivieron en la misma época y desarrollaron por separado ideas similares. Entonces algunos le llaman a Mariategui «el Gramsci latinoamericano». Y yo digo que entonces hay que decir también que Gramsci es el «Mariategui europeo», por qué no desarrolló sus ideas por influencia de Gramsci. La cultura es pluricentrica, y es fruto de la colonialidad cultural el que tomemos siempre a Europa y Estados Unidos como referencia para casi todo. En ese sentido, celebro que recuerdes que Martí desarrolló ideas similares décadas antes del gran pensador y revolucionario italiano.

Fabio Fernández dice:

Coincido contigo plenamente. Hay mucho colonialismo cultural que nos hace mirar hacia el Viejo Mundo como la cuna de todos los referentes!!!

Fabio Fernández dice:

Un forista hizo alusión a «Martí en la hora actual de Cuba», un texto tremendo de Cintio Vitier. Invito a todos a leerlo; es un trabajo que sigue siendo medular.

Heidy Cepero Recoder dice:

Quisiera aportar una idea que da respuesta a los que preguntan Cómo podemos acercar la figura de Martí a los jóvenes. Desde mi experiencia cuando fui estudiante de música tuve la oportunidad de asistir al Seminario Juvenil Martiano que tiene muchos años de fundado. Ese evento nacional premia a las mejores obras: canciones, obras plásticas y otras manifestaciones del arte. Al pasar de los años me pregunto: ¿A Dónde van a parar esas obras? Mi idea es que debemos aprovechar las relaciones entre instituciones y se podrían grabar en nuestras disqueras las canciones premiadas de diferentes años.
Pienso que si esas canciones se difunden a primarias, secundarias, preuniversitarios les estimula más a nuestro joven a estudiar a Martí. Porque en las letras se utilizan muchas frases y el Martí que cada uno ha incorporado como ser humano.
Esa es pienso que otra manera de acercar a Martí a los jóvenes desde sus propias miradas y sonoridades. Además de sembrar y formar valores desde el arte, desde un lenguaje más contemporáneo, y así estaremos poniendo en práctica una de sus ideas :
«La única excusa que tiene el arte t su único derecho para existir es ponerse en función de de la libertad».

Yasel Toledo Garnache dice:

Es interesante lo que dices Heidy. Son muchas las obras dedicadas a Martí, no solo en la música, pero desafortunadamente algunas con mucha calidad no se socializan lo suficiente. Desde el arte, los autores expresan un Martí desde sus visiones personales, un Martí lleno de vida y emociones. Por ejemplo, la canción Haciendo fe, del Dúo Iris, recibió premio en uno de esos eventos que mencionas, pero fue gracias al concurso televisivo Adolfo Guzmán que se conoció por el público, fue gracias a segundo lugar en ese certamente que tuvo un videoclip. Saludos

Heidy Cepero Recoder dice:

Así mismo es Yasel. Gracias por tu comentario. Ya vemos avances en uno que otro dibujo animado que se están haciendo basados en páginas de nuestra historia y héroes, pero también podría pensarse que esas canciones y adolescentes grabarlos en espacios de programas musicales infantiles, como se hacen con las canciones de Cantándole al sol, por ejemplo. Estos tiempos que estamos viviendo donde nos invaden los productos audiovisuales de todas partes, debemos pensar invadir nuestros medios con obras de y sobre Martí. Y no sólo en las fechas significativas como nacimiento o muerte de Martí, sino durante todo el año debemos mostrar la validez y actualidad de los preceptos martianos!

Yula dice:

Buen día Yasel. Aquí estamos, en la trinchera de combate. Sería muy bueno si como organización nos propusieramos contribuir a ese empeño que nos propone Heidy. La AHS tiene los medios para hacerlo realidad. Creo que podemos aprovechar, en ese sentido la experiencia de las Romerías de Mayo en lo que a comunicación se refiere.

Marlene Vázquez Pérez dice:

Excelente idea, Heidy. Son tiempos de alianzas estratégicas.
Otra idea que me ha rondado durante años es si se pudiera realizar una telenovela con Lucia Jerez. Sería una magnifica novela de época, con todos los ingredientes del género: amor, celos, crimen, lucha entre el bien y el mal, pero con el refinamiento exquisito y el buen gusto artístico de José Martí. Muchas niñas campesinas cubanas, y lo digo con conocimiento de causa porque fui una de ellas, empezamos a leer por el influjo de las novelas radiales: así llegue a Jane Eyre, Cumbres Borrascosas, Cecilia Valdés… Además, cuando tenía unos 12 años, me regalaron el tomo 24 de las Obras completas de Martí, donde está su traducción de Ramona, de la norteamericana Helen Hunt Jackson. En esa época la televisión cubana la transmitía, y puedo asegurar que mi primera lectura “adulta” de Martí, después de La Edad de Oro, fue esa. Además, una versión televisiva de Lucia Jerez no solo sería un justo homenaje a Martí, sino un espacio menos para producciones foráneas, que no siempre son de la mejor calidad

Heidy Cepero Recoder dice:

Sí Marlene, usted es un ejemplo vivo de cómo se puede motivar la lectura y el conocimiento de grandes intelectuales nuestros desde las obras audiovisuales y cinematográficas. Por eso debemos aprovechar este desarrollo de tecnologías y lenguajes virtuales y llevarles ese Martí que muchas veces no buscan, porque lo ven como un contenido más dentro de los planes de estudio!

Yusuam Palacios Ortega dice:

Coincido plenamente contigo Heidy, los Seminarios Juveniles de Estudios Martianos tienen una historia extensa y es un espacio de conocimiento, confluencia y apego a la obra y el pensamiento de Martí esencial; desde que comenzó en 1972. Recordemos que en el año 1989 la UJC y el Dr. Armando Hart crearon el Movimiento Juvenil Martiano para no dejar morir la hermosa y necearia idea del seminario. Hoy se reestructura el seminario, lo pensamos adecuado a este tiempo, y claro, entre sus líneas principales está el destino de los trabajos que resulten destacados. Se tienen que difundir más. Tendremos que hacernos de un repositorio del seminario de estudios martianos. Gracias y felicidades Heidy por tu premio Memoria nuestra de las Romerías este año.

Heidy Cepero Recoder dice:

Gracias Yusuam y te confieso que mi primer evento nacional en el que participé como estudiante de música fue el Seminario Juvenil Martiano y lo recuerdo con mucho cariño porque, además de ser mi motor impulsor para estudiar la obra martiana, allí se presentan trabajos muy valiosos que te muestran a los muchos Martí, que sin dejar de ser la figura inigualable, es ese pensador que cambia a cada hombre que lo descubre!

Roberto dice:

Desde que vi el anuncio de este forodebate le he preguntado a varios niños, quién es para ellos José Martí, Y todos mencionan la palabra héroe, y en algunos casos me dicen la fecha de nacimiento. A mí me gustaría que hablen de Martí como de un amiguito o un familiar. Me gustaría saber la opinión de ustedes.

Yula dice:

Roberto: Lo que planteas es medular y creo que es un objetivo de todas las personas que latimos martianas. Es cierto que eso requiere un esfuerzo institucional pero exige, sobre todo, que nos impliquemos, que asumamos la responsabilidad de crear ese vínculo.
Más abajo Yasel se refería a la canción del Dúo Iris (Haciendo Fe). Es una canción en la que nunca se menciona el nombre de Martí y, sin embargo, se siente y se respira en toda ella. Creo que ahí está la clave.

Marlene Vázquez Pérez dice:

Creo que ahí juega un papel fundamental la familia, no solo la escuela. Martí debe ser parte de la familia cubana, de nuestro día a día, pues como dijera Gabriela Mistral, es el hombre más puro de la raza. Hay que enseñarle a los niños que fue uno igual que ellos, y que por eso es tan importante el consejo que daba en la Edad de Oro sobre hacer algo bueno cada día, sobre estar triste cuando ha pasado el día y no se ha aprendido algo nuevo. Hay que hablarles a los niños y adolescentes de ese muchacho de 16 años que después de la experiencia terrible del presidio, escribió un año después en su texto El presidio político en Cuba, que no sabía odiar. Hay que leer sus cartas, esas que fueron escritas solo para un destinatario específico, donde con total sinceridad se muestra el hombre en sus afectos más íntimos. Y claro, la escuela debe completar ese trabajo, en la medida en que logremos que nuestros maestros sean todos, como una condición indispensable, verdaderamente martianos.

Roxana dice:  

Deberían explotarse más los espacios dedicados al estudio y la divulgación de la obra Martina. Es cierto que diversas instituciones de nuestro país han desarrollado diferentes eventos para ello, sin embargo, es necesario trabajar en el incentivo de las nuevas generaciones para que tomen una postura activa al respecto. Esto lo podemos lograr a través de los centros educativos, pero sería más efectivo en la comunidad, sobre todo, ofreciendo a las actividades diferentes matices según las características de aquellos a quienes se dirijan. Sé que existen varios proyectos dedicados y sería bueno aumentar su rango de acción.

Yusuam Palacios Ortega dice:

Articularnos mejor, integrar las fuerzas, crear y potenciar alianzas estratégicas son vitales. El Programa Martiano de Cuba se ha trazado esta línea de acción donde se involucran no solo las instituciones martianas sino también otros organismos y organizaciones. Martí es el mejorejemplo de integración, de unidad, de aunar voluntades. Tenemos los concursos Leer a Martí, De donde crece la palma, los seminarios juveniles martianos, otros eventos en cada provincia convocados por la Sociedad Cultural José Martí; o sea, hay espacios pero integrarlos bien es el reto.

Laritza dice:

Quiero apuntar Al término obra martiana inconclusa, para reflexionar en torno a ella. Existen pocas obras intelectuales y de pensamiento ideológico tan acabadas, tan desarrolladas y maduras como la martiana. Toda la tradición de lucha Que sucedió a la muerte física de Martí es testimonio palpable de ello. A la obra del Maestro pueden asociarse varios adjectivos, pero inconclusa nunca. Perfectible sí, pues toda obra humana lo es. Ahí es donde entramos las generaciones actual a jugar un rol protagónico. La vigencia del Apostol es verdad absoluta, ejemplos de ella se han mostrado hoy y en todos Los espacios donde se piensa y se actúa inspirados bajo Los principios de su legado. Yo me considero martiana, en todo el amplio sentido de la palabra, pues me identico no sólo con su pensamiento político, sino Que ademas amo su poesía radiante y dolorosa, tanto como su ensayísta oportuna e illustrada, y su crítica artística aguda y sensible. Martí está por doquier, no tenemos dudas de su trascendencia en el panorama interno y externo de la isla. Vivamos orgullosos de lo que Martí representa para Los cubanos, para Los latinoamericanos y para la humanidad que visualizamos utópicamente. Hagamos se esa utopía una realidad. Si nos autodefinimos con soñdores y luchadores incansables por la justicia social entonces somos irremediablemente martianos.

Iramís Rosique dice:

Sobre la cita de ser comunista como la más deseable y coherente forma de ser martiano en Cuba hoy, aquí está la fuente:
https://medium.com/la-tiza/la-hora-de-los-cerdos-9628e459289a

Luis Emilio Aybar Toledo dice:

Hola Laritza, creo que por Inconcluso Torres se refería al proyecto social que animaba a Marti, no a su obra. Y en este caso, si se puede decir que es inconcluso. Mientras exista el imperialismo y cualquier mínimo de injusticia en Cuba y en el mundo, hay que seguir luchando por ese proyecto

Yula dice:

Así es Luis. Y en llevar a la conclusión esa obra, nosotr@s, somos las manos de Martí

Yusuam Palacios Ortega dice:

Mella nos pidió descifrar el proyecto ultra democrático de Martí, ciertamente el Maestro no culminó su obra. Cuando vamos a ella nos damos cuenta de su alcance tan grande que fue interrumpido por la pérdida física. Los problemas de la segunda mitad del siglo XIX que denunció Martí siguen hoy más recrudecidos. Su obra hay que completarla para Cuba y el mundo.

Roxana dice:

Un tema que no ha sido tratado con frecuencia en José Martí es su vínculo con las ciencias. Solo unos pocos autores se han referido al tema, sin embargo, es un motivo recurrente en su obra. Este pudiera ser uno de los elementos dignos de explotar en la actualidad, si tenemos en cuenta la fuerte labor científica que ha desarrollado nuestro país fundamentalmente en los últimos años.

Yusuam Palacios Ortega dice:

«Y dónde yo encuentro poesía mayor es en los libros de ciencia», escribió Martí a Maria Mantilla el 9 de abril de 1895, carta conocida como su testamento pedagógico. Es muy intersante y abarcador el tratamiento que da Martí a las ciencias. Hoy ante los problemas globales de la humanidad ir a su pensamiento científico es esencial. Has traído un buen tema Roxana.

Marlene Vázquez Pérez dice:

Gracias por tu comentario Roxana. Comparto un artículo que escribí para el Portal Jose Marti sobre la mirada martiana a la medicina de su tiempo, que puede ser interesante hoy: http://www.josemarti.cu/las-ciencias-medicas-en-el-pensamiento-humanista-de-jose-marti/

Naskicet dice:

Las nuevas generaciones deben conocer de la obra legada por José Martí. Acercarle y enamorarlo con sus libros es parte de la tarea que nos toca a nosotros.

Fabio Fernández dice:

Creo que esto es clave. Hay dos textos, casi olvidados, que son un buen ejemplo de cómo llevar a Martí a las nuevas generaciones sin simplificarlo!!! Me refiero a «Lecturas para niños» y «Lecturas para jóvenes», de Hortensia Pichardo.

Yusuam Palacios Ortega dice:

Y es que Martí, como nos decía Cintio Vitier: «es de aquellos (hombres) que nos obligan a poner en tensión todas nuestras fuerzas intelectuales y afectivas. Estas últimas son desde luego las primeras en acudir, porque la persona de José Martí, excepcionalmente dotada del don de conmover y mejorar, se nos entra en el alma mucho antes de que hayamos podido comprender a cabalidad la trascendencia de su obra».

Heidy Cepero Recoder dice:

Yula comparto tu idea de que no es tarea fácil luchar contra las grandes hegemonías, por eso es preciso que nuestros jóvenes y en general todos los artistas que se sienten identificados con los ideales martianos sean sinceros con sus preceptos e ideales estéticos, como nos dijo Martí : «Y qué hay de sinceridad ni qué hombre sincero emplearía su fuerza, sea de fantasía o de razón, sea de hermosura o de combate, en meros escarceos, adornos e imaginación «.

Yusuam Palacios Ortega dice:

Llevar encendida nuestra juventud como dice el Dúo Iris en Haciendo Fe. Un reconocimiento muy especial para Javier y Dayamí por tan hermosa y profunda obra que ha acompañado al Movimiento Juvenil Martiano desde su aniversario 30.

Yasmany Herrera dice:

Excelentes reflexiones sobre Martí. Creo que es uno de esos seres humanos cuya condición de pensador universal le es natural. Por eso no es extraño que pensadores de todas las épocas reconozcan la profundidad de sus reflexiones. Una de las características que hace trascendente a Martí es su capacidad para entender los procesos que le circundaban en su complejidad, por eso su pensamiento sirve a los propósitos más diversos. Pero también había en su prédica y en su prosa, un conocimiento profundo, como base para dejar expuesta su postura clara sobre la significación de aquellos hechos en los que posaba la mirada y análisis que se refería con la delicadeza de un ángel o con la fuerza del rayo. Concuerdo con el criterio, aquí expuesto, de que se debe leer críticamente a Martí y adaptarlo al presente, y también de la necesidad de no cosificarlo. A Martí hay que regalárselo a la gente hay que hacerlo asequible, para que su grandeza siga dando luces sobre el camino correcto de una Cuba que hoy deberá asumir sus máximas para hacer de la dignidad plena del hombre el fin mayor del La Revolución. Ese propósito hay que honrarlo para transcender lo meramente discursivo y convertirlo la práctica del.dia a día

Ana Margarita Arada Clavería dice:

Siempre me gusta pensar a Martí en presente ,en el hombre que vive en el imaginario de su pueblo, que lo inventa y reinventa pata aferrarse a su grandeza. Aprovecho la ocasión para convidarlos a es escuchar la canción de Buena Fe Todo el mundo cuenta. No puedo escucharla sin estremecerme y pensar en cuánto le debemos todavía a nuestro Apóstol. ¿Cómo te arranco del verso dicho de memoria y te tatúo en el alma de todas las fobias? Ese es un gran reto.

Yula dice:

Excelente Ana Margarita. Es ese un tema urgente para todas las personas que luchan por construir una realidad nueva.

Marlene Vázquez Pérez dice:

Aqui va el texto completo, los invito a dejar su comentario en nuestro Portal:
Homenaje a Martí en el aniversario de su caída en combate

Este 19 de mayo de 2020 se cumplen 125 años de la caída en combate de José Martí. Esta es, para los cubanos de bien, una fecha trascendental de nuestra historia, que se conmemora siempre con sentimiento, gratitud y optimismo, porque como escribió el propio Martí, “La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida. “[1]

En circunstancias normales, en días cercanos a la fecha hubiese tenido lugar el Coloquio Internacional “Los Estados Unidos en la pupila de José Martí”, en el que se habría rendido homenaje al prócer, a la vez que se generaría un jugoso debate a partir de ponencias y conferencias centradas en diversos ejes temáticos.

Hoy, en medio de la difícil coyuntura epidemiológica que enfrenta la Humanidad, solo es posible rendir tributo a su memoria a partir de nuestra presencia en los medios, especialmente en el Portal José Martí, del Centro de Estudios Martianos. La familia cubana, esa que Cintio Vitier definiera como “camino hacia la Patria,” está ahora cumpliendo el sagrado deber de sobrevivir, practicar la solidaridad humana y educar desde casa a las nuevas generaciones. A esa familia solicitamos que deje testimonios de su homenaje a Martí en este aniversario especial, y que continúe actuando con la valentía, responsabilidad y disciplina que demanda el momento presente.

A los investigadores, editores, profesores, estudiantes, los convocamos a debatir con nosotros sus opiniones en torno a cualquier tema relativo a la vida y la obra de José Martí, especialmente lo que atañe a su mirada hacia los Estados Unidos, en la sección Comentarios al final de esta nota. No se trata sólo de su pensamiento antimperialista, aspecto medular de su legado y de gran actualidad en nuestros días. Urge conocer a fondo sus magníficas Escenas Norteamericanas, en las que cuajó la mejor prosa española del XIX. Con ellas fundó el Modernismo y expuso su ideario emancipador. A través de ellas es posible acceder a una visión cultural, en el sentido amplio del término, del país norteño, aprehendido en todas sus complejidades e interioridades, que abarcan desde lo histórico, lo social, lo político, lo económico, lo artístico y literario, hasta la vida cotidiana en toda su diversidad.

Urge releer su poesía toda, desde textos como “Amor de ciudad grande”, tan vinculado a su periodismo neoyorquino, hasta sus Versos sencillos, escritos en aquel “invierno de angustias”, en que se cernía sobre nuestro continente la avalancha de promesas, de engaños, de seducciones, de amenazas, de la Conferencia Panamericana. Leamos su discurso dirigido a los delegados latinoamericanos a ese cónclave, en el homenaje que les rindió la Sociedad Literaria Hispanoamericana de Nueva York, el 19 de diciembre de 1889, y que ha pasado a la historia como “Madre América”. No olvidemos la enseñanza ejemplar que dimana de él, en ese análisis paralelo del Norte y el Sur del continente, que explica desde los orígenes las diferencias de desarrollo histórico y socioeconómico de las dos regiones, y apuesta por la fidelidad a los orígenes: “Pero por grande que esta tierra sea, y por ungida que esté para los hombres libres la América en que nació Lincoln, para nosotros, en el secreto de nuestro pecho, sin que nadie ose tachárnoslo ni nos lo pueda tener a mal, es más grande, porque es la nuestra y porque ha sido más infeliz, la América en que nació Juárez”.[2]

Repasemos “Nuestra América”, punto más alto del ensayo latinoamericano, y texto indagador, como ningún otro, en los problemas acuciantes que debía resolver el continente a finales del XIX. Ellos, amén de las obvias diferencias epocales, siguen siendo hoy casi los mismos. No releguemos páginas menos conocidas que las citadas, pero verdaderamente trascendentes, como “La verdad sobre los Estados Unidos”[3] o “¿A los Estados Unidos?”,[4] en los que sintetiza de manera ejemplar su credo antimperialista.

Vayamos a su epistolario, donde está el hombre entero, palpitante de pasión, de convicción revolucionaria, de afectos familiares, de devoción a la amistad, de sentimiento patriótico. Constatemos la limpieza y coherencia de su ser, en esa cuartilla tan personal, que no estaban destinadas al gran público en el momento en que fueron escritas. Disfrutemos otra vez La Edad de Oro, ese clásico de la literatura para niños y jóvenes, grato y revelador en cualquier etapa de la vida.

Hagamos nuestras, en la quietud del hogar, estas piezas cenitales. Meditemos en su alcance y utilidad, intercambiemos nuestros criterios, compartamos lecturas y opiniones con amigos y familiares en las redes sociales, y sobre todo, seamos martianos, lo cual significa no claudicar, hacer el bien, y tener fe “[…] en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud […].”[5] Ese es hoy el mejor homenaje y la flor más hermosa.

Centro de Estudios Martianos

[1] José Martí. “Pilar Belaval.” OCEC, t. 3, p. 163.

[2] JM: “Discurso pronunciado en la velada artístico-literaria de la Sociedad Literaria Hispanoamericana”, 19 de diciembre, 1889, OC, t. 6, p. 134.

[3] Texto publicado en Patria el 23 de marzo de 1894. Véase: José Martí En los Estados Unidos. Periodismo de 1881 a 1892. Edición Crítica. Coordinación de Roberto Fernández Retamar y Pedro Pablo Rodríguez. Colección Archivos- Casa de las Américas, 2003.

[4]Apareció en La Doctrina de Martí, Nueva York, 15 de agosto de 1897. OC, t. 28, pp. 289-290.

[5] JM: Dedicatoria a Ismaelillo. OCEC, t. 14, p. 17.

Dr. Torres-Cuevas, Director de la Oficina del Programa Martiano y Presidente de la Sociedad Cultural José Martí dice:

Ante todo quiero agradecerle a la Asociación Hermanos Saínz para dialogar con los jóvenes creadores. Hace unos años el querido Alfredo Guevara expresaba la importancia del diálogo que precisamente él denominó Dialogar, dialogar. Al leer los comentarios debo confesar que he sentido una profunda satisfacción no sólo por las inquietudes de los jóvenes que han escrito sino también por la profundidad y actualidad de las ideas que expresan.
Siempre he tenido el criterio que la escritura martiana permite que individualmente cada cual la interiorice y la convierta en su modo de ver y sentir a Martí. De esa interiorización nace el amor por Martí, y en consecuencia, el amor por Cuba, por nuestra América, por la humanidad toda, y por lo que tenemos más cercanos la familia, los amigos y los compañeros que nos rodean. Interiorizado Martí, constituye un componente personal que ayuda a la creación que más que escrita es, ante todo, la creación humana de uno mismo.
Sobre algunas de las preguntas y debates poco habría que añadir a los comentarios de Alejandro, Yula Y Dannys entre otros que han escrito. Ese es un buen diálogo, un dialogar dialogar enriquecedor. Queda mucho por leer pero el camino de la vida es el que enriquecerá, si se quiere esas lecturas.
En lo referente a la muerte, se ha especulado mucho pero es un gran absurdo pensar que al iniciarse la obra creadora que había pensado y soñado, él buscara la muerte. Máximo Gómez, en su último momento con Martí quiere evitar arriesgar al hombre que sabe que sería más necesario en la organización política de la guerra y de la República; Martí sabe que el que lanza un pueblo a la guerra no puede quedarse atrás, tiene que ir en la primera línea de combate. Desafortunadamente ocurrió el desastre y ello tuvo consecuencias para la historia posterior.
Nada agregaría al comentario de Alejandro sobre qué significaba la muerte en los hombres ilustrados y revolucionarios, incluso científicos para lo cual la muerte era un privilegio si se moría en brazos de la patria.
Las diferencias entre Martí y Maceo estribaban en su concepciones sobre la guerra y la república. Para Maceo primero estaría la República en Armas y una vez ganada la guerra surgiría la República Democrática. Para Martí la república debía nacer en medio de la guerra. Existían además otras diferencias.
En cuanto a lo del marxismo y Martí. No deben confundirse conceptos diferentes. Martí conoció el socialismo y el anarquismo desde su estancia en España. Mucho más en su contacto con la sociedad norteamericana. El marxismo, por entonces una corriente al interior no solo del movimiento obrero sino del mundo intelectual tanto en Europa como en América. Es importantísimo estudiar las ideas socialistas de uno de sus más cercanos colaboradores, Diego Vicente Tejeda. Este sostenía que en Cuba por no tener el pesado lastre de las sociedades europeas, el socialismo nacería en una nueva sociedad, una tábula raza. Martí no se declaró socialista como tampoco Fidel Castro en 1959, el socialismo tenía que ser un resultado natural de la evolución de la propia sociedad. Por otra parte, el leninismo no había surgido. Lenin definió a la guerra ispano-cubano-americana como ¨la primera guerra imperialista¨. La convergencia de ideas martianas y marxistas están en los límites de un tiempo histórico. La diferencia está, entre otras razones más teóricas, en que el proyecto martiano es un proyecto para el tercer mundo, mientras que el de Marx se centraba en el mundo desarrollado.
Si algo llama la atención en estos tiempos es el ataque directo a la imagen de Martí y el enarbolar la bandera americana allí donde se le dio un tiro a su estatua. no fue esa la corriente principal de los rivales de la Revolución durante décadas. Una contrarevolución no puede tampoco renunciar a los símbolos representativos de la sociedad que quiere conquistar, la bandera, el escudo, el himno, y en nuestro caso muy particular la figura de José Martí. Lo trágico es que ya renuncian a su propia identidad.
Los jóvenes, que saben lo complejo de vivir y construir una realidad que les pertenece tienen que tener a José Martí como esa brújula que ayuda a orientar en tiempos tormentosos. Martí no es una pieza de museo; es el pensamiento vivo de nuestro Maestro. Está hoy presente en cuanto lo leemos y sentimos que nos habla, no desde la resonancia de una tribuna, sino desde el interior de nuestro propio ser.

Yula dice:

Muchas gracias por su respuesta doctor. Coincido con usted. Es indiscutible que el mejor tributo a Martí consiste en incorporarlo a nuestro lugar de enunciación, en ajustar el enfoque internalizando sus categorías y, especialmente, esa ética que siempre le distinguió.
Ciertamente el análisis sobre su relación con otros pensadores debe hacerse desde un enfoque histórico pero muchas veces se olvida que hay en el pensamiento martiano y en el latinoamericano, en sentido general, abordajes que en el Europeo emergieron con posterioridad. Tal es el caso del imperialismo.
Un placer dialogar con usted. Lo esperamos en el Crisol de la Nacionalidad del 2020.

 

Selección del forodebate realizado en el sitio web de la AHS.

 

Acerca de Yasel Toledo Garnache

Vicepresidente nacional de la Asociación Hermanos Saíz. Fue subdirector editorial de la Agencia Cubana de Noticias. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, y Mejor Graduado Integral de la Universidad de Holguín (2014). Periodista, ensayista y narrador. En twitter: @yaseltoledo10. En Instagram: YaselToledoGarnache. En Youtube: Mira Joven (Cuba). E-mail:yasegarnache@gmail.com

Publicado el 18 de mayo de 2020 en Asociación Hermanos Saíz, Espacio Dialogar, dialogar y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Muchas gracias por mantener un espacio como este. Ya soy seguidora del Dialogar y de este blog.

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