Carlos Sarmiento: Salvado por el teatro (+Fotos y video)

Carlos Sarmiento, ganador del premio Calendario 2020, en la categoría de Teatro./Fotos: AHSCuba

Por Yasel Toledo Garnache

En cada obra hay parte de su alma, en cada personaje un pedazo de sus esencias, de sus miedos y tristezas. Carlos Daniel Sarmiento Barlet, escritor, actor, locutor, realizador audiovisual y director escénico, resalta por su versatilidad y atrevimiento creativo.

Miembro de la Asociación Hermanos Saíz y de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, este apasionado joven, máster en Dirección escénica y graduado con título de oro de Teatrología en el Instituto Superior de Arte en el año 2011, da pasos importantes en el mundo de escenarios, actores y sueños, siempre con la maravilla de la humildad.

Entre sus reconocimientos se incluyen el premio del jurado infantil en el Festival Teatrales de Invierno en el 2007 y el Premio La selva oscura de Investigación de Artes Escénicas (2011).

Su lista de aplausos abarca la obtención de la beca El reino de este mundo, de la AHS, en 2014 y 2018, cuando también obtuvo una Mención en el Premio Aire Frio, por la puesta en escena de la obra Selfie. El premio Calendario (2020), el más importante convocado para escritores menores de 35 años de edad en Cuba, es otra de sus conquistas.

Cuando niño, veía actores en la televisión y soñaba con ser como ellos, por eso en la escuela primaria siempre estaba dispuesto a declamar e interpretar personajes, y hasta integró un grupo humorístico que participaba en diferentes actividades.

“A los 11 años mis padres, los artífices de casi todo en mi vida, me llevaron a un lugar mágico en el centro de Guanabacoa, llamado Teatro de la Villa. En ese sitio y de la mano de Tomás Hernández descubrí que el teatro me acompañaría siempre. Luego comencé en un taller de actuación y pantomima con una suerte de hada madrina que se llamaba Elsa Hernández. Sus clases eran apasionantes, increíbles. Parecía que te habías pasado la tarde jugando y de repente ya te había montado un ejercicio o una obra”.

¿Llama la atención tu versatilidad, como actor, locutor, director escénico, realizador audiovisual, dramaturgo y escritor ¿Qué Prefieres? ¿Por qué?

Me aburro constantemente y necesito hacer muchas cosas a la vez. La actuación y la realización audiovisual quedaron en el pasado, aunque les agradezco mucho ya que me proporcionaron saberes y herramientas. Prefiero asumirlo todo como dos islas: La locución, que me relaja, me divierte y a la vez me aporta muchísimo en lo profesional. Siento que no me podré desligar nunca de los programas de televisión y de la animación de espectáculos junto a mis Legendarios del Guajirito. Por la otra cara está el teatro, mi gran pasión, sin dudas, sobre todo la dirección y la investigación. La dramaturgia llegó de casualidad y se ha quedado, aunque escribo siempre pensando en una posible puesta en escena.

Selfie ha sido una de tus obras más exitosas. En una entrevista concedida en diciembre de 2018 expresaste que tiene mucho de tu vida. ¿Por qué?

Selfie significa un antes y un después en mi trayecto. Parte de una investigación que estaba realizando para la Maestría en Dirección Escénica acerca de la autoficción, género que consiste precisamente en fabular a partir de vivencias personales.

Me interesó y decidí contar mi vida en escena. Los pasajes que más me han marcado, además de las vivencias de una joven trinitaria que conocí en el año 2016, pero realmente la intención era, a través de estas dos historias intentar hablar de nuestro pasado y de nuestras heridas. Es un espectáculo que, curiosamente, nace desde la nostalgia. Fue la manera de aliviar un dolor personal que en ocasiones se hacía muy fuerte. Una especie de revisión de mis recuerdos, de mi familia, de mi propia existencia y desde esa verdad personal, intentar conectar con la memoria y las interrogantes de toda una generación.

¿Cuán favorable o no es reflejar las vivencias personales en las obras? ¿Acaso es posible evitarlo?

En mi caso es imposible evitarlo. Creo en la honestidad a la hora de hacer teatro, por eso empiezo por retratarme a mí mismo, a mi familia, amigos, a las personas que me rodean. Para escribir y dirigir me nutro de lo que veo, de lo que sueño, de las preguntas para las que no encuentro respuestas, de lo que me inquieta, de lo que no entiendo, de lo que me duele, me incomoda o me divierte, por eso cada personaje que voy a crear lo busco a mi alrededor. La realidad es muy seductora, Cuba es un país maravillosamente teatral, por eso me interesa partir de una verdad muy personal y poetizarla.

¿Cómo asumes el acto creativo, como algo lúdico y espontáneo o como algo que exige una búsqueda y disciplina permanente?

Tiene de ambas. Para mí la disciplina es la esencia de la vida y mi formación como teatrólogo me lleva a investigar constantemente. Ante cada trabajo que asumo parto de una investigación extensa, para escribir el texto. A la hora de asumir la puesta en escena y el trabajo con los actores, siempre estoy buscando nuevos referentes teóricos, probando cosas nuevas, inconforme con lo que está, pero una vez que terminamos el trabajo de mesa tratamos de despojarnos de la carga teórica y damos paso al juego, a la espontaneidad y a la imaginación creadora. Si llegas a La madriguera, sede de la AHS en La Habana, y ves un ensayo nuestro te costará mucho trabajo distinguir si es una sesión de trabajo o un encuentro de amigos.

¿Cuál consideras que ha sido tu principal desafío profesional hasta el momento?

Lograr tener un colectivo de actores maravillosos, seducirlos para que me acompañen en cada aventura, crear una dinámica de trabajo en la cual todos seamos parte de la creación, que cada puesta en escena sea un taller de aprendizaje para todos. Mis actores participan desde el proceso de escritura, del montaje, hasta en las decisiones de mi vida personal. Ese ha sido el mayor desafío.

¿Qué tipo de personajes prefieres? ¿Por qué?

Prefiero los personajes que inquietan, los polémicos, que no son blancos o negros, ni buenos ni malos, que tengan matices. Los que tienen un pedazo de ti, de tu biografía, tu credo y tu memoria.  Adoro los personajes que te sorprenden, que ocultan, que callan…, esos son los más interesantes para el teatro. En mis obras las mujeres tienen un lugar importante. Me interesa polemizar y crear debates a partir de la figura femenina. Cada vez que termino una obra siempre lo hago enamorado de algún personaje femenino y hasta sueño con ella.

¿Cuán favorable resulta para ti la conjugación de tus conocimientos y la práctica como actor, director escénico, realizador audiovisual, escritor y dramaturgo?

Muy favorable. El teatro es la más integral de todas las artes y cada experiencia acumulada es una ayuda imprescindible para la creación. Ser actor, por ejemplo, es algo que me ha aportado muchísimo para la escritura y la dirección, aunque también me gustaría tener estudios de diseño, danza, música y artes plásticas; todas necesarias para ser lo mejor posible.

¿Cuánto le temes o no a las reacciones del público?

Le temo a que no reaccione. El teatro es un arte de reunión e imaginación, por ese motivo me gusta trabajar con la diana puesta en el público, sobre todo en el espectador joven. Mi propósito con cada obra es moverlo de su butaca, inquietarlo, que salga de la función con muchas preguntas y que le tome varios días responderlas. Por eso es muy triste que salgan de la función inmunes, tranquilos. Es como si el teatro no surtiera efecto.

¿Cuáles son tus referentes en el teatro, cubanos y extranjeros?

Me encanta responder esta pregunta. Es mi manera de agradecer a todo el que me ha aportado directa o indirectamente. Siempre digo que soy el resultado de mis maestros y mis referentes. Tengo muchos, pero trataré de mencionar los más poderosos. Durante mi época de estudiante investigué con profundidad el teatro cubano de los años 50 y existen nombres que tengo en lo alto y aplico sus metodologías de trabajo: Vicente Revuelta, Francisco Morín, Andrés Castro, Adolfo de Luis… Entre los cubanos, mis principales referentes son, en la dirección Carlos Celdrán, es la meta a la cual quisiera llegar algún día, Raúl Martín y Julio César Ramírez.

En la dramaturgia Virgilio Piñera, Abelardo Estorino, José Milián…, son muchos. Entre los más contemporáneos, incluyo como referentes también a Yunior García, Abel González Melo, Yerandi Fleites, Roberto Viña …

Internacionalmente debo comenzar por Sergio Blanco. Pasé un taller con él en 2014 que me cambió la manera de ver y entender el teatro y el arte en general. Lorca, Chejov, Strindberg, Arístides Vargas, la dramaturgia norteamericana, Tennessee Williams, Edwuard Albee. También un grupo español, llamado La joven Compañía, que realiza una labor excelente. La dirección de actores de Ivana Chubbuk, los guiones de Xavier Dolan, Lars von Trier o Pedro Almodóvar son también parte de una escuela esencial.

¿Tu obra cómo realizador audiovisual es menos conocida. Me gustaría que nos comentes sobre tu cortometraje Free Lance y el Documental Alcanzando Estrellas?

Me interesa contar historias más allá del formato en que se narren. Tengo engavetados algunos guiones que tal vez dirija algún día o los entregue a un realizador. Alcanzando Estrellas llega una noche escuchando la radio. Hablaban sobre un juego de béisbol para ciegos. Me acerqué a ellos y descubrí que era algo realmente fascinante, por lo cual decidí realizar un documental sobre el deporte y sus beneficios para la salud del invidente.

Fue un documental que me trajo muchas satisfacciones. Se ha exhibido en la televisión nacional en más de tres ocasiones, en la Muestra Joven ICAIC, se proyectó en los Juegos Parapanamericanos Guadalajara 2011. Especialistas en el campo de la actividad física para discapacitados lo exhiben en sus conferencias y lo más hermoso fue que el Presidente de la Federación Internacional de Béisbol para ciegos estuvo en Cuba, quiso conocerme y me pidió el material para mostrarlo junto a una película que estaban realizando en Italia.

Free Lance es un corto que no tuvo mucha difusión. Consiste en una una sátira a partir de las vivencias de unos amigos que pretendían hacer una película de acción sin presupuesto.

¿Cuán diferente es en lo creativo asumir, por ejemplo, un documental y una obra de teatro, aunque la dramaturgia siempre estará presente en ambos?

Son caminos diferentes, estéticas diversas, pero en mi opinión lo más importante es tener bien claro qué quieres decir con la historia que vas a contar, por qué la haces, que te mueve o te duele, tu punto de vista con respecto a la historia y a partir de ahí ser honesto con el acto creativo, da igual el formato o el género a través del cual esa historia salga a la luz.

¿Qué piensas del teatro cubano? ¿Cuáles son sus principales desafíos?

El teatro cubano está en un buen momento, sobre todo para los jóvenes. En diversos rincones de Cuba hay nuevas voces emergiendo con poéticas significativas y que deben ser tomadas en cuenta. Creo que no debemos acomodarnos, seguir luchando por ocupar un lugar. Salir de la zona de confort, tener proyección internacional, crear un mercado para las artes escénicas. Debemos gestionar nuevas maneras y estrategias de producción, movilizar a las instituciones que en ocasiones permanecen estáticas.

Hay sedes en la capital con grandes espacios vacíos en su cartelera, pero no puedes acceder a esas salas porque tienen sus grupos, aunque no estén trabajando en ese momento, eso debe ser cambiado. Me gustaría que a los jóvenes nos dieran una mayor visibilidad en las giras y sobre todo en los eventos de mayor jerarquía de nuestro país y como buen soñador que soy me gustaría que se habilitara una sala con una programación íntegra para el teatro joven. Me brindo para presentar y ejecutar el proyecto.

¿Cómo valoras la crítica cultural que se hace actualmente en los medios de comunicación cubanos, sobre todo la relacionada con las artes escénicas?

En Cuba tenemos muy buenos profesionales de la crítica, pero considero que existen pocos espacios dedicados a la crítica especializada en teatro, que desmonte los espectáculos y que ayude al público a una mejor apreciación del hecho teatral.

Muchas veces la reseña se publica cuando ya el espectáculo no está en cartelera. Los medios digitales tienen que jugar un papel de mayor inmediatez. En muchos países las redes sociales están teniendo un roll importante para conseguir la celeridad en la circulación de los materiales.  La relación creador, espectador y crítico debe estrecharse, talleres de la crítica frecuentes para analizar la cartelera teatral, espacios de análisis después de los espectáculos, tener la posibilidad de que diversos especialistas debatan sobre una misma puesta en escena ya sea en un medio de comunicación, en un espacio académico o en uno público.

¿Qué importancia le concedes a la Asociación Hermanos Saíz dentro del panorama creativo cubano y especialmente para impulsar la obra de jóvenes actores y directores de teatro?

Vital. En mi caso la Asociación Hermanos Saíz y su actual presidente Rafael González Muñoz, a quien debo agradecerle eternamente, me han ayudado para producir mis puestas. Casi todos mis espectáculos se han podido llevar a escena gracias a la Beca de Creación El reino de este mundo que es una de las mayores ideas, no solo de la AHS sino de la cultura cubana en general.

Me ha proporcionado local de ensayo con excelentes condiciones, promoción a las obras, antes, durante y después del estreno, la posibilidad de asistir a eventos, mover mis obras por todo el país y además me han brindado el amparo institucional que es sumamente importante.

Cuando cumpla 36 y deje de pertenecer a sus filas tendré que reinventarme porque la Asociación Hermanos Saíz me lo ha hecho todo más fácil. Aunque considero que a veces muchos creadores esperan a que la AHS les toque la puerta. Las filiales están en cada provincia, la esencia es acercarse a ellas, llevarles proyectos, ideas, inquietudes. Doy fe de su acompañamiento.

¿Sueños en el mundo creativo?

Muchos. El más importante, lograr oficializar mi proyecto. Tener una sede para nuestros espectáculos. Que los actores que tengo a mi lado me sigan acompañando en cada aventura. Ver mis textos montados por otros directores y también llevados al cine. Pero estas cosas llegarán paso a paso, por ahora solo quiero que el teatro me siga salvando.

Acerca de Yasel Toledo Garnache

Vicepresidente nacional de la Asociación Hermanos Saíz. Fue subdirector editorial de la Agencia Cubana de Noticias. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, y Mejor Graduado Integral de la Universidad de Holguín (2014). Periodista, ensayista y narrador. En twitter: @yaseltoledo10. En Instagram: YaselToledoGarnache. En Youtube: Mira Joven (Cuba). E-mail:yasegarnache@gmail.com

Publicado el 22 de marzo de 2020 en Asociación Hermanos Saíz, Entrevistas y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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