Maylín Quintana y su mejor lenguaje (+Fotos y videos)

Maylín Quintana en concierto, Museo Nacional de Bellas Artes./Foto: YTG.

Por Yasel Toledo Garnache

Las luces se encienden, y aparece en el escenario. Una leve sonrisa, y comienza su primera canción de la noche. Es sábado, y Maylín Quintana ofrece un concierto en el Museo Nacional de Bellas Artes, para presentar su disco “Sigue“. En el público, predominan los jóvenes, incluidos varios amigos y compañeros de estudios en el Instituto Superior de Arte.

Se siente un ambiente intimista, una sensación agradable de sinceridad y confianza. Esa es parte de la energía que transmite siempre esta joven cantante, nacida en Sancti Spíritus, donde se enamoró de la música. Desde la adolescencia estableció una especie de romance con el contrabajo, instrumento que todavía la acompaña.

Sus referencias a los premios, incluidos algunos por tocar música clásica en los niveles Elemental y Medio son muy leves. Tal vez por su humildad, cultivada en una familia, que también la dotó de una profunda bondad.

Mis padres y otros seres queridos siempre han estado presentes en cada paso. Desde niña he recibido mucho amor y confianza. En la infancia jugaba voleibol, pelota, bolas, junto a mi papá y mi hermana, hasta que empecé a estudiar música, a partir de ese momento todo cambió”, dice con seguridad.

—Has obtenido varios premios en el dominio del contrabajo. Parece ser tu instrumento preferido desde el inicio. ¿Por qué lo seleccionaste?

Una vez que entro a la escuela Vocacional mi vida cambió. Ya las cosas que acostumbraba hacer como ir a casa de una amiguita o pasarme las tardes viendo una serie, dejaron de ser posibles. Comienza una carga fuerte sobre mis hombros y una exigencia constante por parte de mis padres, sobre todo mi mamá que aunque llegara de la escuela a las siete de la noche por los repasos de Solfeo o Apreciación Musical me decía: “Arriba a bañarse, comer, reposar un momentico y ponte a estudiar Contrabajo”.

A veces me ponía brava, pero supongo que ya asumía esa responsabilidad y muy en el fondo, aún siendo una niña y luego adolescente, sabía que lo iba a agradecer toda la vida. A pesar de que hoy mi papá es mi más fiel admirador, expresa sonriente.

Has participado como bajista y cantante en varios proyectos musicales. ¿Cuánto consideras que te aporta tener esas experiencias diferentes?

El contrabajo me ha dado muchas bendiciones, realmente yo no lo escogí, creo que lo hizo él a mí. Cuando realicé las pruebas de captación, me lo asignaron, sinceramente no quería en un inicio que ese fuera mi instrumento. Lo veía muy grande y no me imaginaba tocándolo. Pero indudablemente ha sido mi más fiel amante.

Mi profesora Dianelys en Sancti y Spíritus y Moré en Santa Clara hicieron posible todo eso. Les debo mi agradecimiento siempre, porque terminé desahogando todo lo que tenía por dentro en el contrabajo, gracias a que ellos me dieron los métodos para hacerlo. Ya en el ISA me enfoco más en el canto, aunque Averfot, mi profe adorado, nunca dejó de guiarme y exhortarme a que lo vinculara con mi obra, y así lo hago.

Realmente cada experiencia ha sido única e irrepetible. He bebido de artistas excelentes, y tener la oportunidad de compartir con ellos es toda una escuela para mí. No hubiese sido capaz de dar los pasos que he dado sin la confianza de cada uno para hacerlo.

—Tu primer concierto como solista fue el 18 de mayo de 2017. ¿Cómo recuerdas ese momento?

Fue hermoso. Sinceramente no me creía capaz de asumir un concierto y mucho menos en mi propia Universidad. Me impulsaron los músicos que tocaron conmigo, creyeron en lo que hacía y me decidí a hacerlo.

—¿Para ti cuán difícil es ser músico en la actualidad?

No es nada fácil. Y en mi caso el camino se ha hecho más largo, porque al no ser de La Habana, cada paso que doy es doble. Soy yo solita, junto a grandes amigos y mi familia. Debo luchar mucho por lo que quiero. Prefiero pensar en la posibilidad de que mientras trabaje para crear mi camino, él solo se va construyendo sin forzar ni precipitar nada.

—¿Cómo te defines como artistas y persona?

Si tuviera que definirme profesional y personalmente sería como una persona sincera. No puedo cantar algo que realmente no me haga vibrar, y tampoco pudiera estar bien con alguien con quien hubiera velos de por medio.

—¿Qué sientes en el escenario? ¿Cuánto influyen en ti las reacciones del público?

No puedo explicar con palabras lo que siento cuando estoy sobre el escenario. Todo el nervio que podía existir  antes desaparece y simplemente soy yo, diciendo lo que siento y cómo lo siento. Hasta hoy he sentido el cariño de la gente. Las críticas buenas y negativas me ayudan a encontrar un mejor rumbo a mi  música. Todo se facilita cuando tienes personas que creen en ti, confían y van dando los pasos a tu lado.

Maylín Quintana junto al Dúo Iris. (Susan Leal/Perfil en Facebook de la entrevistada).

—¿Cuáles son algunos de tus referentes en la música, cubanos y extranjeros?

He consumido mucha música. En la cubana, que es infinitamente rica: Bola de Nieve, Benny Moré, Marta Valdés, Elena Burke, Omara Portuondo, Gema Corredera, Haydée Milanes, Habana Abierta, Interactivo, Pancho Céspedes… uff es qué hay tantos!!. Entre los artistas extranjeros, me encanta el folklore latinoamericano, Mercedes Soza y Chavela Vargas son referentes.

Me gustan, además, Silvia Pérez Cruz, Ángela Cervantes, Jorge Drexler, Ella Fitzgerald, Sarah Vougan, Nina Simone y más contemporáneos como Esperanza Spalding e Iyatus Cayote. Se me quedan muchos, pero la lista sería interminable.

¿Qué importancia le concedes a la Asociación Hermanos Saíz como aglutinadora, impulsora de proyectos y defensora de los jóvenes escritores, artistas e investigadores?

La AHS me abre puertas a los sueños. Gracias a ella pude grabar mi primer disco en los Estudios Egrem, titulado “Sigue”, y también realicé mi primer video clip, “Todo soy contigo”, bajo la dirección de Reggi Guedes. La más mínima necesidad ha sido atendida. Sinceramente estoy muy feliz de formar parte de esa organización.

—¿Sueños en el arte y la vida?

Seguirme subiendo todos los días a un escenario, con la pretensión de tocar corazones. Ese es mi mejor lenguaje y lo será siempre.

Publicado originalmente en Cubahora

Acerca de Yasel Toledo Garnache

Vicepresidente nacional de la Asociación Hermanos Saíz. Fue subdirector editorial de la Agencia Cubana de Noticias. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, y Mejor Graduado Integral de la Universidad de Holguín (2014). Periodista, ensayista y narrador. En twitter: @yaseltoledo10. En Instagram: YaselToledoGarnache. En Youtube: Mira Joven (Cuba). E-mail:yasegarnache@gmail.com

Publicado el 22 de febrero de 2020 en Asociación Hermanos Saíz, Entrevistas y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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