Imágenes de la memoria (+Fotos y video)

EN Altos de Mompié

Jóvenes en Altos de Mompié

Por Yasel Toledo Garnache

Nueve colchones para 23 personas. Un vaso con caldosa para tres, cuatro o más, no sé, no importa, tal vez solo hacen falta más vasijas. Un pomo con «refresco» para todos. La lluvia incesante, no hay truenos.
La música que se escucha, las montañas casi indefinibles por la neblina, pero seguras y fuertes. Un pasillo largo y un pequeño baño. Los presentes que conversan, sueñan y bailan. Un poco más del líquido con viandas y algunos huesos; aparecen también panes y mermelada de guayaba…

Pasan las horas. Es más de la una de la madrugada, y nadie duerme. Los protagonistas conversan con desenfado, narran vivencias personales, conquistas y sueños. Alguien mira el reloj, y recuerda en voz alta que a las seis de la mañana deberán alistarse para continuar el ascenso hasta Altos de Mompié, intrincado paraje de la Sierra Maestra, a unos 1 200 metros sobre el nivel del mar, donde el 3 de mayo de 1958 se realizó una reunión decisiva para lograr la independencia de Cuba.

Jóvenes en la comunidad de Minas del Frío

Jóvenes en la comunidad de Minas del Frío, donde acamparon antes de seguir hacia Altos de Mompié/Foto: YTG

Son jóvenes, y algunos se conocieron hace apenas unas horas, pero comparten cada alimento como en familia. Sonríen, y siguen entre diálogos y bromas, sin temor al cansancio. Entre ellos hay estudiantes de Medicina, artistas, futuros ingenieros…, todos atraídos por el deseo de adentrarse en las montañas y conocer ese lugar (Altos de Mompié), donde Fidel Castro se convirtió en Comandante en Jefe de todas las fuerzas revolucionarias.
En mi mente aparecen otras escenas: Viajes a la cima del Turquino, incluido uno para realizar una boda «de altura», otros a la Comandancia del Ejército Rebelde en La Plata, en el municipio granmense de Bartolomé Maso; a la de Ernesto Che Guevara, en Pata de la Mesa, en Buey Arriba; al Escambray, en Cienfuegos; al Yunque, punto más alto de Baracoa, y a más lugares de la serranía, siempre en grupos.
Veo el cansancio en los rostros, el sudor… a mujeres y hombres a punto de rendirse, pero rescatados por el entusiasmo y la ayuda de los demás, la fuerza de los colectivos.
Cargamos madera para ayudar en la restauración de algunos, limpiamos senderos con machetes…, y sentimos esa sensación indefinible de ser útiles y contribuir a la belleza de altares de la Patria.

Jóvenes en La Plata

Jóvenes rumbo a la Comandancia General del Ejército Rebelde en La Plata./Foto: YTG

¡Imágenes de la memoria! Fotografías en movimiento.
Observo con detenimiento otra vez, gracias a los recuerdos; y vuelvo a sentir la satisfacción sana de ayudar y recibir apoyo, de caminar por lugares repletos de historia, venas de la nación…, de avanzar todos juntos a veces tomados de la mano por senderos irregulares bajo la lluvia…, con un espíritu que
nutre, fortalece amistades, y en ocasiones hasta hace brotar amores.
Así debiéramos ser siempre: un grupo de amigos en busca de sueños, capaces de enfrentar y vencer los retos, sin perder la sonrisa. Ojalá se multipliquen los proyectos para favorecer las visitas a sitios históricos, no solo por la importancia de conocer esos lugares, sino también por todo el proceso, que debe parecerse lo más posible a los hechos reales del pasado, como forma de favorecer el conocimiento y la formación de las nuevas generaciones.
Hace poco, allá, en la Sierra, una joven, delicada pero fortalecida por la voluntad, me dijo: «estoy cansada, pero llegaré al final…, verdad que aquellos hombres fueron grandes, unos corajudos…, caminaban mucho más, peleaban, sentían el ruido de la metralla y las bombas, veían morir a compañeros y amigos, sufrían heridas, pasaban días sin prácticamente comer… y continuaban».
En momentos como esos, prefiero escuchar, pensar y percibir cómo otros también se alimentan de la grandeza de nuestra historia, las heroicidades, sacrificios y triunfos, que gravitan en todo el archipiélago.
De las montañas, solemos bajar hermanados, y con una energía diferente, más útil y potente, que casi siempre se extiende a familiares, vecinos, colegas… mediante anécdotas, fotos y el brillo especial en los ojos y las palabras. Enseñanzas que ojalá siempre nos acompañen, para nuestro bien y el de toda Cuba.

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Acerca de Yasel Toledo Garnache

Corresponsal-Jefe dela Agencia Cubana de Noticias en Granma y Vicepresidente provincial de la UPEC. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, en La Habana, y Mejor Graduado Integral de la Universidad de Holguín (2014). Periodista, ensayista y narrador. Amante del cine y el deporte. E-mail:yasegarnache@gmail.com

Publicado el 2 de junio de 2018 en Crónicas y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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