Un abrazo a los padres

Día de los padresPor Yasel Toledo Garnache

Las imágenes de los padres con sus hijos pasan por mi mente, como en cámara lenta. Los veo sonreír, observarlos en la cuna, acariciarlos, jugar pelota o tomarlos por la mano en un parque.

Ahora mismo, quizás usted recuerde momentos junto a ese hombre sonriente o serio, que lo abraza siempre con la pasión de quien siente sus triunfos y tropiezos como propios, y desea acompañarlo en cada reto.

En ocasiones, responsabilidades profesionales y otras circunstancias los llevan lejos, pero muchos reducen los kilómetros mediante teléfonos, correos electrónicos, cartas, visitas y el cariño que inunda cada acción y palabra oral o escrita.

Otros se alejan, incluso desde la cercanía, y, pasado algún tiempo, casi siempre desean volver y fundirse a sus vástagos en un abrazo, porque “la sangre llama”, dicen algunos, o porque nunca es tarde para demostrar amor a quienes nacieron de sus esencias.

Recuerdo a Javier, joven padre, quien esperaba a su pequeño afuera del salón de partos del hospital Carlos Manuel de Céspedes, en Bayamo, con una mezcla de felicidad e impaciencia. Cuando escuchó el llanto del bebé, sus ojos se humedecieron.

En mi mente, está Misael, lleno de nervios cuando su hija presentó la tesis de Licenciatura, y Jorge, quien mostraba a todos el título que acreditaba a su princesita como graduada universitaria.

A quienes todavía no lo somos, el deseo de ser un buen padre suele acompañarnos a todas partes, para convertirnos en amigos de esos pequeños que algún día tendremos, ser sus confidentes y cómplices en cada asombro y juego.

Cuentan páginas digitales que la primera celebración en el mundo para demostrar el cariño hacia esos seres grandes fue el 19 de junio de 1910 en Washington, Estados Unidos, donde a partir de 1924 tuvo dimensión nacional.

La fecha del festejo varía en algunos países, aunque predomina la del tercer domingo del referido mes, pues, por ejemplo, en Bolivia y Honduras es el 19 de marzo, día de San José (Santo Patrono de los carpinteros); en Brasil el segundo domingo de agosto y en República Dominicana el último de julio.

En Cuba, la primera vez fue el 19 de junio de 1938, por iniciativa de la escritora y pedagoga Dulce María Borrero, quien nació el 10 de septiembre de 1883 en La Habana y fue autora de varios libros de poesía.

Aprovechemos este tercer domingo para decir felicidades a quienes, junto a nuestras madres, nos dieron la vida. Un abrazo fuerte y sincero, ser lo mejor posible como seres humanos en todo momento y no defraudarlos, puede constituir el mejor regalo. Seguramente, ellos lo agradecerán.

 

Acerca de Yasel Toledo Garnache

Subdirector editorial de la Agencia Cubana de Noticias. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, y Mejor Graduado Integral de la Universidad de Holguín (2014). Periodista, ensayista y narrador. E-mail:yasegarnache@gmail.com

Publicado el 17 de junio de 2017 en Crónicas y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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