Actuación peligrosa

ConfusionesPor YASEL TOLEDO GARNACHE (yasegarnache@gmail.com)

Hace un año, mi amigo y yo llegamos a la fiesta de Yadira, una excompañera de aula a quien no veíamos desde el preuniversitario. Vestíamos casi iguales, por pura casualidad. Ni siquiera acordamos que iríamos a la misma hora, pero nos encontramos en el cruce de líneas y seguimos juntos, bajo una sombrilla que él traía.

Siempre nos hemos entendido bien. Eso de la coincidencia en la ropa pudiera ser muestra de cuánto nos parecemos.

Caminamos bastante hasta que por fin llegamos. Casi todos nos miraban. Algunos hasta dejaron de bailar para hacerlo con detenimiento. Yadira nos recibió con abrazos. Nos presentó a sus padres y a una prima que estaba tan buena como las jevas de las películas y fue notablemente cariñosa conmigo.

Mi amigo y yo nos sentamos cerca de otros invitados, en uno de los tablones, debajo de la mata de mango. Desde allí, se veía como pastaban los caballos en un pequeño campo, a varios metros de la casa.

La prima de Yadira pasó brindando ron y vino. Escogimos ron. Aproveché la oportunidad para decirle algo.

Cada ronda de bebidas o aperitivos comenzaba por nosotros. Venía ella con su sonrisa y coqueterías.

Los demás seguían observándonos, un poco más serios.

-Herma, ¿te has dado cuenta de lo mismo que yo?, me preguntó mi amigo.

-¿De qué?

-Esta gente piensa que somos homosexuales.

Sonreí. Los miré a todos. Por supuesto, ya me había dado cuenta, pero preferí fingir que no.

La prima de Yadira nos trajo unos chicharrones, y se sentó a mi lado. Le besé su mejilla y le volví a decir algo en el oído. Ella siguió con sus funciones de camarera, de tablón en tablón.

Los otros invitados no dejaban de mirarnos. Aquello comenzaba a molestarme y a mi amigo también, quien dijo: «¿por qué no le damos una lección a estos cavernícolas?». Y me hizo un gesto que entendí bien.

La propuesta me sorprendió un poco, sin embargo no me pareció mal. Me molestaba la discriminación hacia los homosexuales. Varios de mis amigos lo son, por eso acepté.

Exagerábamos la risa, acariciábamos las mejillas del otro. Vi como un hombre intentó pararse para venir hacia donde estábamos. La cosa pintaba fea. Pero lo que más me dolía era perder la oportunidad con la prima de Yadira, quien ya ni siquiera se acercaba a nosotros. Por eso, le dije: «herma, vamos a dejar esto, que aquí se puede formar tremendo lío». Él entendió.

Llamé a la prima de Yadira. Y se negó. Insistí. Y vino. Pero ya no sonreía, ni me dejaba tomarle la mano.

Los demás parecían más molestos. El ron casi no me bajaba. Miraba a esos hombres con sus machetes, a mi amigo, al cielo que comenzaba a tornarse negruzco. Casi sin ponernos de acuerdo, nos paramos y salimos lo más rápido posible hacia la carretera.

Mientras caminaba, yo pensaba en Yadira. Hacía años que no compartíamos, quizá hasta ella se creyó la actuación.

Ya un poco lejos, conversábamos sobre la escena anterior. Yo todavía me sentía nervioso. En el cruce de líneas, mi amigo me miró muy fijo durante unos segundos. Di unos pasos hacia atrás. Le hice un gesto de despedida, muy masculino por cierto, y cada cual siguió su camino.

P.E: Que conste: Jamás he sido prejuicioso, ni critico cualquier orientación sexual. Simplemente, tengo claro mi camino.

Acerca de Yasel Toledo Garnache

Vicepresidente nacional de la Asociación Hermanos Saíz. Fue subdirector editorial de la Agencia Cubana de Noticias. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, y Mejor Graduado Integral de la Universidad de Holguín (2014). Periodista, ensayista y narrador. En twitter: @yaseltoledo10. En Instagram: YaselToledoGarnache. En Youtube: Mira Joven (Cuba). E-mail:yasegarnache@gmail.com

Publicado el 8 de septiembre de 2015 en Crónicas, Vivencias y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Aceptar a cada quién como es, eso es lo justo, no considerarlos menos, ni más por su preferencia sexual, por su color, eso nos hace mejores personas, me pareció muy buena la lección aunque te perdieras la oportunidad de compartir “Con la prima de Yadira”……

  2. No me gustan las expreciones exageradas de estas personas, cada quien hace con su vida lo que crea, pero deben ser discretos, no todos están preparados para este tipo de comportamiento que en ocaciones no se fijan que están delante de niños.

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