Fiesta de la cubanía: Espacio para legitimar la cultura

Por ZEIDE BALADA CAMPS /Foto de RAFAEL MARTÍNEZ ARIAS

historiador Carlos Enrique Rodríguez Lora, fundador de la Fiesta de la cubanía y miembro del comité organizador.

Carlos Enrique Rodríguez Lora, fundador de la Fiesta de la cubanía y actual miembro del comité organizador.

A partir de este viernes, 17 de octubre, cerca de 500 invitados se unirán al público de Granma, para festejar uno de los acontecimientos culturales más importantes del territorio: La Fiesta de la cubanía. Es un momento singular que mostrará cuánto somos capaces de hacer, convocar y gestionar.

Fraguada con el tiempo, los deseos de enriquecer el desarrollo cultural de la provincia y la aspiración de que este sea un espacio genuino de cubanía, la celebración de los 20 años irá acompañada de los jóvenes.

En busca de la historia y los nuevos retos que entraña mantener la Fiesta, conversamos con el historiador Carlos Enrique Rodríguez Lora, uno de sus fundadores, quien en estos momentos forma parte del comité organizador.

-¿Cuáles fueron los orígenes de la Fiesta de la cubanía?

-La génesis está en la historia de la ciudad y de la provincia. El doctor Armando Hart Dávalos, profundo martiano, revolucionario y hombre de la cultura, se desempeñaba como Ministro de Cultura, en la década de los años 90 del pasado siglo, y nos sugiere el evento.

“Se hacía la Fiesta del Caribe (en Santiago de Cuba) y Holguín organizaba la Fiesta iberoamericana, había que buscar un espacio para la celebración de los cubanos, y como en esta región del Cauto está la Cuna de la Patria, un concepto que defendió, manejó, y argumentó el compañero Hart, se escogió Bayamo.

“Yo era el historiador de la ciudad de Bayamo en el año 1993 y a la vez director de la Casa de la Nacionalidad Cubana, institución que Hart había creado en 1991. Hasta aquí llegó el viceministro Rubén del Valle Álvarez, con la encomienda de reunirnos para organizar la Fiesta de la cubanía.

“La casa tenía un evento: Crisol de la nacionalidad cubana, que se convertiría en el eje científico. Desde el punto vista literario existía el Coloquio de literatura, que organizaba la Biblioteca provincial 1868, y este se sumó en la segunda edición, más tarde se le añade Homenaje y reflexión, del Centro de Patrimonio, así empezaron a convivir los tres.

“También la dedicamos a otras provincias, de donde venían delegaciones y eso nutría nuestras ofertas.

Su concepción inicial fue un tanto motivacional, estaba bien organizado el Crisol de la nacionalidad cubana, pero se le incorporaba la fiesta como concepto y a partir de ahí se le une la música, el teatro, la venta de artesanía, y culminaba con el Día de la cultura cubana. Siempre en Bayamo se hacía la gala nacional, así fue creciendo”.

-La Fiesta ha cambiado en el tiempo ¿Qué elementos se mantienen?

-Uno de los aspectos criticado a la Fiesta era que se quedaba un poco encerrada en las discusiones científicas, pero ese fue su origen, un evento teórico, y era lógico que en sus inicios tuviera preponderancia lo científico.

“Para que haya fiesta tiene que haber una presencia importante de toda la sociedad, no solo de la cultura, sino fracasa.

“A lo largo del tiempo ha tenido altas y bajas, desde el año 2010 existe una mayor participación de las instituciones, el Gobierno, que siempre apoyó, ha incrementado su colaboración; sobresale la calidad de los proyectos, a un grupo de artistas y agrupaciones les interesa participar en la Fiesta de la cubanía, en la medida que ha crecido su promoción y la participación; también atrae la hospitalidad de los bayameses; la ciudad tiene sus encantos y atributos desde el punto de vista histórico y cultural.

“Por tanto, estamos en un momento de madurez que obliga a replantearnos los elementos conformadores del evento, a tono con el siglo XXI. Cuando nació no existía el desarrollo digital”.

-¿Cuáles son los retos? ¿Qué deben replantearse a tono con este siglo?

-Hay una inyección importante en la conformación del programa de la Fiesta y es la presencia de la Asociación Hermanos Saíz y la Brigada José Martí, no solamente local, sino de la Dirección nacional; le ha dado una tónica especial este año con el desempeño de los jóvenes.

“Eso da otro frescor, otra dimensión, permite que el público joven disfrute de artistas que manejan sus códigos, sus modos de ver la vida; pero mantenemos un hilo conductor: la esencia de los cubanos. Ese es el nervio central, no podemos renunciar a nuestra Palma Real, a los elementos característicos que conforman a la mujer y al hombre cubano.

“Queremos renovar el discurso cultura, sin perder la identidad. En el arte, solo hay dos caminos, es bueno o es malo, no hay términos medios, ese es el reto de los artistas, que sus obras sean genuinas. Queremos que se mezcle de forma coherente todo el legado y tradición histórica, con nuestro universo juvenil, en la literatura, la danza el teatro, la música, tan abierta y en ocasiones transgresora.

“Todo eso con un pensamiento que esté a la altura de lo más legítimo, que se aleje de la banalidad, eso es uno de los grandes peligros que tiene el arte de hoy. El desarrollo tecnológico permite el acceso a miles de propuestas de otras latitudes, y eso es un desafío que asumimos a partir del arte cubano.

“No es una cuestión de prohibir, sino que el arte y la cultura tengan el lugar que necesitan, la Fiesta de la cubanía es un espacio que permite legitimarlos, es nuestra mayor aspiración”.

– Como refería, este evento surge en una región donde se organizan otros similares, pero la Cubanía debiera incluirse entre las más importante del país, ¿qué opina?

-El día que el ser humano esté satisfecho, hasta ahí llegó su desarrollo como especie. Tenemos insatisfacciones, pero hay otras tantas satisfacciones, aunque parezca un juego de palabras. El Ministerio de Cultura siempre nos apoyó, pero desde hace dos años para acá hay una mayor incidencia en la importancia de esta fiesta y su protagonismo.

“Hay veces que las personas miden los eventos por la cantidad de extranjeros, es una tendencia, nosotros queremos que vengan los extranjeros, es una forma de confrontar cultura, pero lo que más nos interesa es que estén los cubanos, que expongan sus investigaciones y realizaciones, que asistan quienes tengan interés y motivación.

“La esencia, como su nombre lo indica, es para todos los cubanos, de buena voluntad, como decía Martí, porque él está en la génesis de esta celebración.

“Existen condiciones favorables para que la Fiesta siga creciendo y no pierda su espíritu de creación para todos los sectores sociales, intelectuales, obreros, profesionales, y que se abra a los públicos. No solo a satisfacer gustos, si no educar esos gustos, y el público disfrute de una obra de las artes plásticas, una puesta en escena del teatro o la danza, no solo de la música popular que también tiene su rol”.

Acerca de Yasel Toledo Garnache

Vicepresidente nacional de la Asociación Hermanos Saíz. Fue subdirector editorial de la Agencia Cubana de Noticias. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, y Mejor Graduado Integral de la Universidad de Holguín (2014). Periodista, ensayista y narrador. En twitter: @yaseltoledo10 E-mail:yasegarnache@gmail.com

Publicado el 15 de octubre de 2014 en Eventos, Fiesta de la cubanía y etiquetado en , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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