Entrevista a Ulises (II)

Por Dickie

La filosofía de Ulises siempre me ha parecido interesante.

La filosofía de Ulises siempre me ha parecido interesante.

PERIODISTA: En el extranjero hay o hubo líderes que podrían o habrían podido derribar el gobierno de Cuba, ¿Considera que algunos podrían haber sido peligrosos para el gobierno socialista en Cuba?

ULISES: “Por ejemplo, ¿a quiénes usted se refiere?”

PERIODISTA: Hubert Matos, por ejemplo.

ULISES: “Hubert Matos. ¿Piensa realmente usted que alguien en Cuba recuerda a Hubert Matos?, ¿En qué se basa al hacerme la pregunta como para pensar que Matos cuenta con el prestigio y capacidad de convocatoria necesarios para encabezar una rebelión en Cuba?”

PERIODISTA: Bueno, Hubert Matos pasó 20 años en las cárceles cubanas, ¿eso no le confiere suficiente prestigio?

ULISES: “Esa es una pregunta interesante, pensemos, reflexionemos, porque para ejercer el periodismo es necesario ‘pensar’, ¿no cree?, veamos: en 1959 Hubert Matos acababa de bajar de La Sierra Maestra con los grados de Comandante. Tenía un elevado prestigio, era una persona de alta preparación cultural en una Cuba con un enorme grado de analfabetismo, donde la escolaridad media no debió exceder el 4º grado, y quizás exagero.

Había sido combatiente guerrillero – no vamos a discutir si bueno o malo -, lo importante era el tremendo prestigio que tenía; era muy conocido. Una prestigiosa maestra de Media Luna, que lo conocía, le decía ‘Nuestro Hubert’ con admiración.

Para colmo estaba al frente de una importante instalación militar en  un punto que separaba la provincia Oriente del resto del país. Contaba con hombres que lo apoyaban, con armas suficientes, con municiones y con una – como le dije – posición estratégica; en un momento en que la Revolución no estaba aun consolidada y cuando la propaganda anticomunista era visceral y el prestigio de los Estados Unidos todavía era muy alto en Cuba.

En esos momentos decide enfrentar a los líderes revolucionarios, a Fidel. Fidel envía a Camilo Cienfuegos a detenerlo, Camilo va solo y Hubert Matos…, se rinde sin disparar un solo tiro. Se cuenta que Camilo le dijo: ‘Hubert, dice Fidel que estás preso’, y Hubert soltó las armas y se rindió, repito, sin disparar un solo tiro. De modo que pasó 20 años en las cárceles de Cuba porque no se decidió a combatir”.

PERIODISTA: Por cobarde.

ULISES: “No creo que esa sea la palabra, eso es usted quien lo dice, no olvide que ese hombre combatió en la Sierra Maestra y bajó con grados que debe haberlos ganado en el combate, supongo, pero lo cierto es que después que uno da un paso como ese, tiene que seguir adelante a cualquier precio, él no lo hizo, faltó determinación, disposición, en un momento crítico.

Si entonces, con todas esas condiciones que le he descrito no siguió adelante, ¿usted piensa, periodista, que ahora, que ya es mucho mayor, ahora que nadie se acuerda en Cuba de su nombre, puede considerarse un peligro para Cuba?, dejemos que Matos viva de esa historia, ya le dije, la defensa es permitida y él tiene que vivir de algo. Amigo periodista – usted parece una persona inteligente -, ¿tiene usted algún otro líder del que quiera que hablemos?”

PERIODISTA: No, no lo tengo; entonces ¿usted piensa que no hay vía posible para derrumbar el gobierno de Cuba?

ULISES: “Para derrumbar  un gobierno en Cuba ya existe un algoritmo probado: basta con reunir 82 hombres decididos, conseguir un yate, desembarcar por Las Coloradas e internarse en la Sierra Maestra para iniciar la lucha armada.

Fidel lo hizo y logró la victoria en dos años luchando contra un ejército de más de ochenta mil hombres armados hasta los dientes y apoyados por los Estados Unidos. Eso sí, se necesita capacidad de convocatoria, prestigio, una clara estrategia de lucha y tener los pantalones bien puestos. ¿Hay alguien entre los que desean derribar el gobierno cubano que se atreva?”

PERIODISTA: Usted es muy irónico cuando se lo propone.

ULISES: “Usted pregunta y yo le respondo; ¿seguimos?”

PERIODISTA: Usted habla de Fidel con admiración, ¿no será culto a la personalidad?

ULISES: “Hablemos con calma sobre Fidel. ¿Se ha puesto usted a pensar en quién era Fidel Castro antes de 1956? Hay personas que propagan la idea de que Fidel Castro es un individuo con afán de poder. Piense usted, Fidel era un joven abogado, muy inteligente y carismático, con una posición económica relativamente sólida, que ha demostrado tener una capacidad de convocatoria excepcional, un hombre que arrastra multitudes, un líder de opinión.

Si su deseo hubiese sido ser presidente de Cuba, le habría bastado con introducirse en la politiquería de la época y más temprano que tarde, haciendo concesiones a la corrupción de esos tiempos, habría sido presidente y se habría enriquecido tanto como hubiera deseado, sin necesidad de arriesgar su vida en el asalto al Moncada o desembarcar por Las Coloradas, o luchar durante dos años en plena Sierra Maestra.

De manera que queda fuera de toda duda que su lucha no fue una simple lucha por el poder. Para alguien como él habría sido más fácil entrar en la política y dejarse arrastrar. Su lucha tenía otros propósitos mucho más elevados y complejos, que pusieron su vida en riesgo en innumerables ocasiones y llenaron su existencia de enormes sacrificios. De su liderazgo no hay dudas, eso lo tienen que reconocer hasta sus enemigos – muchos de ellos lo siguieron en algún momento -; Fidel arrastró a toda una generación de jóvenes inteligentes a una acción casi suicida como el asalto al cuartel Moncada, lo siguieron y muchos entregaron la vida en el empeño, otros sufrieron la cárcel.

Después convocó a un grupo de 82 hombres a la aventura del Granma, y lo siguieron. Solo montarse, 82 hombres, en aquel yate, diseñado para unas 15 personas, ya era una acción heroica. Más adelante convocó a todo un pueblo a la guerra revolucionaria en las montañas y el llano, y fue seguido por la inmensa mayoría del pueblo cubano.

Una vez en el poder la Revolución, convocó a Cuba entera a enfrentar al poderoso gobierno de los Estados Unidos – en 1959 aquello parecía una locura -, y lo siguieron. Fidel movilizó a todo un continente. Cuba era una antes de Fidel, pero después de Fidel fue otra, lo mismo sucede con el continente americano, con el llamado Tercer Mundo, con África.

Amigo periodista, cuando se escriba la historia de estos tiempos, habrá que hablar, pésele a quien le pese, de un mundo antes de Fidel Castro y un mundo después de Fidel Castro. Eso no es culto a una personalidad, eso es liderazgo, prestigio. Y esto que le digo lo saben, aunque no lo quieran reconocer, hasta sus peores enemigos”.

PERIODISTA: Pero se le acusa de autoritario, de no aceptar que se le contradiga, ¿Verdad?

ULISES: “Lo que sucede con Fidel, sucede con todos los genios. Con un genio en el grupo es muy difícil el trabajo en equipo. Imagine que vamos a debatir un tema de Física y que en el grupo tenemos a Albert Einstein. Cuando Einstein opine, emita un criterio, haga una propuesta, al margen de que pudiera, como ser humano, estar equivocado, ni usted ni yo intentaríamos contradecirlo.

Es cierto que también existen personas cobardes, que no plantean lo que piensan; que existen oportunistas, que se callan para no afectar su posición, pero no es la generalidad. Pero de modo general, ante un líder que ha demostrado su capacidad premonitoria en múltiples ocasiones, que argumenta sus propuestas de mil maneras, que es convincente y que tiene un sólido prestigio y experiencia, lo más probable es que se le siga sin reparos.

Un presidente del continente africano decía: “Fidel viaja al futuro, después viene y nos cuenta”. Eso no quiere decir que no se hayan cometido errores; el propio Fidel ha dicho que uno de los errores que se cometieron fue creer que alguien sabía cómo se construía el socialismo.

Cuba abrió una nueva senda, nadie había hecho una revolución socialista en un país del Tercer Mundo, sin grandes recursos naturales, en el continente americano y en las mismas narices de los Estados Unidos, en el año 1959, cuando el imperio yanqui era considerado el más poderoso del planeta. Sea la práctica el criterio de la verdad: el hecho real es que después de más de 50 años, aquí está esa Revolución, parece que los errores no fueron tan grandes, lo que no quiere decir que no hayan existido.

Si no hubiéramos acertado, no existiéramos, téngalo por seguro. La autoridad, amigo periodista, emana del ejemplo y del talento. Sé que a ustedes les cuesta trabajo aceptar ese liderazgo de Fidel, pero la Historia les demuestra que tengo razón, van a tener que digerir la Historia, que es lo que sucedió y no lo que pudo haber sucedido, y lo que sucedió es que la Revolución está ahí, sigue a 90 millas del imperio, y se consolida; repito, van a tener que digerirlo,  aunque les cueste tragar”.

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Acerca de Yasel Toledo Garnache

Corresponsal-Jefe dela Agencia Cubana de Noticias en Granma y Vicepresidente provincial de la AHS. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y de Periodismo en la Universidad de Holguín. Periodista, ensayista y narrador. Amante del cine y el deporte.

Publicado el 14 de julio de 2014 en Entrevistas y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Gracias por estos análisis.

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