Archivos diarios: 5 de mayo de 2014

¿Cómo puedes ser bloguero en Cuba?

Por Yasel Toledo Garnache

Lenguaje¿Quién es bloguero?, preguntaba una muchacha. Alguien le dijo que este flacucho de aquí, y vino hacia mí desprovista de timidez. ¿Cómo se puede ser bloguero en Cuba?, me preguntó sin darme tiempo para poner cara de intelectual. Busqué una pose, tartamudeé. Respondí algo que no recuerdo con claridad. ¿Qué? ¿Y cómo puede subir fotos y video, si yo casi no puedo enviar ni un mensaje por correo electrónico?, seguía ella.

¿Videos?, me dije yo para mis adentros, nunca he intentado eso. No, mire, yo sólo subo fotos, le respondí. Veía su rostro de incrédula. ¿Y puedes? Decidí publicar cuatro imágenes en Facebook para demostrárselo, lo que demoró más de lo acostumbrado, como para darle la razón -que la tenía-. Y yo le explicaba: Claro que sí, con paciencia se puede. Ellos son cubanos, están acostumbrados, le murmuró una amiga suya. Y yo lo entendí clarito. No me molesté. Lee el resto de esta entrada

Estudiantes de Periodismo a punto en Romerías

Por Yasel Toledo Garnache

OLYMPUS DIGITAL CAMERALa Universidad de Holguín (UHO) respira aires de Coloquio y Concurso. Alumnos de periodismo de varias provincias del país desandan pasillos y aulas de esta Casa de Altos Estudios con más de 285 trabajos en competencia, del 4 al 6 de abril.

La conferencia Cultura, comunicación y recepción de noticias, de Dr. C Rafael Fonseca Valido, marcó el inicio oficial del evento, que contó con la asistencia de Félix Hernández, Presidente Provincial de la Upec, Dr. C Reynaldo Cruz, Rector de la UHO, profesionales y otros directivos del territorio. Lee el resto de esta entrada

Vagabundos en calles de la ciudad

Por Rosse Suárez Fagales, colega de la Universidad de Holguín

Vagabundo, CubaAquel señor todo descuidado apareció de la nada y se sentó junto a nosotros en el banco central del parque Calixto García, en Holguín. Nos miraba con aquel deseo de escucha que aclaman las personas mayores cuando tienen un pesar que compartir, y nosotros le brindamos la atención que demandaba. Escuchamos su historia atentamente, y aunque no sabíamos si era cierta nos conmovió la triste descripción del momento en que murió de su hijo en Angola, frente a él. Tal vez estaba loco y todo era pura ficción, pero aquella noche de carnaval perdió toda la alegría, al menos para mí.  De esa fecha hace ya dos veranos y de aquel hombre no he vuelto a saber, ni siquiera lo he visto. Quizá murió por la pena o tal vez – y ojalá sea así- su familia decidió cuidarlo. El problema es que, como él, hay varios en nuestra provincia. Lee el resto de esta entrada