Sexualidad y relaciones de pareja en la Universidad de Holguín (I)

Por Enrique Betancourt, Naidy Verdecia, Ania Mulet y Claudia Arias

Dormitorio de la Universidad de Holguín.

Dormitorio de la Universidad de Holguín.

“¿La solución más común? Irse para los marabuzales, las aulas, las cátedras, sobre todo cuando las muchachitas estaban con los profesores. Cuentan que una noche, cerca de las doce, venían dos parejas de un montecito; escucharon un ruido y un guajiro que decía: ¡Coño, a esa maldita yo la mato! Uno de los muchachos soltó la mano de su novia y salió corriendo. Y resulta que aquel hombre andaba con una yegua que no quería caminar”, rememora sus tiempos del pre Enrique Betancourt, estudiante de periodismo, mientras se burla de la cobardía del antiguo compañero.

Edisley Rodríguez, de tercer año de Estudios Socioculturales, lo escucha y se queja: “En esta sede tenemos relaciones en las cuales no podemos estar juntos y tenemos que escaparnos…En fin, esto es igual a un pre o peor. Parece mentira que seamos mayores de edad y debamos andar en esos menesteres.

Es normal que las parejas duerman juntos, ya no somos noviecitos de besitos y necesitamos nuestro espacio privado. Ese tema se ha discutido muchas veces en los Consejos de Residencia y la respuesta que nos han dado es: eso está en el reglamento escolar”.

Opiniones como estas son comunes en todos los estudiantes de nuestra universidad, donde resulta difícil mantener relaciones de pareja. Las condiciones son prácticamente inexistentes para desarrollar una vida sexual plena, situación que se torna aún más crítica cuando entran en juego los preceptos docentes.

Según la Resolución 120/2010, los centros educacionales no están concebidos para la intimación amorosa. “La universidad no es el lugar apropiado para desarrollar prácticas sexuales, aunque hay tendencia a los comportamientos indiscretos en el docente, las áreas gastronómicas y la residencia”, explica Magalis Álvarez, Decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la UHO.

“Al alumno que incumpla con lo establecido se le amonesta en dependencia de la gravedad de la indisciplina. En caso de reincidencia se le hacen llamados de atención, privados o a nivel de brigada. Estas prácticas en la universidad implican la degradación social. Las relaciones sexuales son de consumo privado, no deben exhibirse”, agrega.

Pero, ¿cómo es posible mantener el amor oculto de ojos indiscretos cuando un promedio de seis muchach@s deben convivir en albergues, cuando no existen lugares propicios para ello? “Es incómodo presenciar prácticas sexuales en lugares públicos; sin embargo resulta difícil lograr la intimidad en la UHo, más en esta sede que presenta por estructura albergues en lugar de cuartos como en la Oscar Lucero”, confiesa Yasel Toledo, estudiante de periodismo.

La falta de condiciones para el desarrollo de una sexualidad plena en los jóvenes no es secreto, sin embargo, a nadie que pueda proporcionarlas parece importarle el tema. Cierto es que las demostraciones amorosas públicas son inapropiadas. También es vital el respeto a la privacidad. Pero, ¿es posible un celibato de cinco años? ¿Será feliz aquel que no pueda disfrutar de momentos tan íntimos con su pareja?

Otro afluente de este caudal de necesidades humanas y deberes éticos nos exalta con el ruido de sus piedras. Si los “tradicionales” amores heterosexuales se cultivan con dificultad, ¿qué sucede con las relaciones homosexuales, a las que todos aceptamos, pero con las cuales no todos sabemos convivir? ¿Cómo se comparte el espacio común de la beca? ¿Los muchach@s serán tan permisivos con estos amantes?

El espacio para la intimidad de los jóvenes en la universidad, es un vacío sin llenar desde que la instalación se adoptó como sede de carreras humanísticas.

La polémica se percibe en todo el país. Una ola conservadora recorre los centros pertenecientes al Ministerio de Educación Superior y la libertad alcanzada en años anteriores en cuanto a prácticas de este tipo, hoy tratan de suprimirse.

“El reglamento de la beca prohíbe tácitamente cualquier tipo de intimidad entre los becados, ya sean del mismo o de diferentes sexos. En Cuba se han dado muchas protestas… pero solución para eso no hay ninguna. Lo que persiste es un acuerdo: tú lo sabes y yo lo sé, si no me molestas, no te molesto, nadie dice nada y todo queda entre amigos, por decirlo de alguna manera”, comenta Edilberto Carmona, estudiante de tercer año.

Anuncios

Acerca de Yasel Toledo Garnache

Corresponsal-Jefe dela Agencia Cubana de Noticias en Granma y Vicepresidente provincial de la AHS. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y de Periodismo en la Universidad de Holguín. Periodista, ensayista y narrador. Amante del cine y el deporte.

Publicado el 8 de abril de 2014 en Universidad y etiquetado en , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. como bien dices es un problema my pero muy viejo, no sé desde cuando porque no sé cuando se instauraron esos reglamentos pero la verdad es que están muy fuera de todo con el pensar de nuestra sociedad y la cultura social que supuestamente hemos alcanzado en especial ese sector supuestamente algo mas culto que son los estudiantes y profesionales.

    De hecho se ha relajado gracias a las mismas protestas que comentas y se ha vuelto como dices un acuerdo. Antes la pareja que vieran nada mas besándose se embarcaban.
    Yo entendiend que en un pre universitario que son menores de edad y supuestamente el centro es responsable de ellos, aunque ya quedan muy pocos pre que sean albergados, existan prohibiciones en este sentido, al menos hasta cierto punto porque no veo por qué una pareja de esa edad no pueda besarse o tomarse de la mano, lo que hay que mostrar respeto hacia la escuela que es algo que hace tiempo estaá perdido, el respeto a la institución como tal.

    Pero en las universidades… son mayores de edad dios mio… que una pareja no deba tener relaciones sexuales en público estoy de acuerdo, es un delito en cualquier lugar. Pero que no puedan convivir es una cosa de carvernículas, arcaica, retrógada, no sé yasel búscame un mejor calificativo.
    Yo estudié en la uci en la habana y aunque teníamos otras condiciones de vida porque no son albergues son edificios de apartamentos era algo dificil. Nos sentíamos como si fuéramos muchachos cometiendo un delito.
    Recuerdo tener que hacer amistad con la tia que atendía el edificio para que no me dijera nada, y así y todo cuando era otra me tenía que levantar temprano para que cuando pasara o yo no estubiera o me viera en la sala, y asi y todo me miraba con cara de “mmmm” jajaja, y si venía visita olvida eso, arranca y vete…
    En los apartamentos de varones las tias se hacian mas de la vista gorda porque en el apto donde había alguna fémina mejoraba la limpiesa, ya fuera porque ella limpiaba o porque por pena uno se motivaba mas ggg.
    En fin que ejemplos o vivencias personales tengo varios pero bueno…

    ojalá algún dia se modifiquen esos reglamentos tan arcaicos socialmente.

    • Hermano, por suerte siempre hay alguna tía o carpetera buena, allá, acá y ojalá que en todas partes. Si uno se levanta temprano siempre, no hay líos. Un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: