Dos mujeres (I)

Por YASEL TOLEDO GARNACHE

Bcitaxi, CubaVienen con dos tipos. A ellas las conozco bien. Una es blanca, de cuerpo bien formado, cabello largo y labios seductores. La otra es mulata, de rostro vivo, movimientos fáciles y atrayente personalidad. Me ven y bajan la cabeza.

Yo sigo sentado sobre mi bicitaxi, estoy un poco cansado de pedalear durante todo el día. La segunda botella de ron está casi media. Me vuelven a mirar.

Los recuerdos se agolpan en mi mente. La blanca era lindísima, pero aburrida, complicada y poco amante del sexo de albergue, que tiene como atractivo la posibilidad de que se despierte la muchacha de la litera vecina y vea toda la escena.

La mulata era fea, pero mejoraba cuando se quitaba los gruesos espejuelos, lo malo era que casi no veía, aunque encontraba con facilidad lo que le importaba, y lo agarraba, lo manoseaba, lo besaba, hacía todo lo imaginable y un poco más; no le importaba si la gordita de al lado se despertaba, ni si la fina de la esquina la veía en ese momento cuando casi parecía que se iba a ahogar.

Yo le cogía las nalgas a la más seria delante de todo el mundo, la besuqueaba y le decía: hoy lo vamos a hacer. Todo eso para que perdiera la pena y comprendiera que el sexo casi en público, el vertical, el salvaje, el de jardinera, el de dormitorio, el de silla, el de aula son normales a los 19 años de edad.

Los tipos las abrazan, parecen alegres, pero no dejan de mirarme. Yo sigo tomando. Lourdes se ríe, tan picara como siempre. La imaginé otra vez soltándose el pelo, quitándose la blusa y hablándole a Clara.

— ¡Vamos mija! No seas pasmá o quieres que lo coja pa` mí sola.

Esa última expresión fue como un puñal para la otra chica. Entonces comenzó la fiesta. Yo me las arreglaba para meter la lengua en todas partes. Lourdes comía lo mismo vainilla que chocolate, pero se esmeraba más con la rica Clarita, como le decía. La muchacha menos atrevida poco a poco se soltaba. Al final, eyaculé, sin embargo Lourdita no estaba conforme y siguió su búsqueda de orgasmo con la otra. Hasta que ¡ya!

Los hombres que las acompañan comienzan a sospechar, me miran con intriga. Yo finjo que lo único que me importa es la botella de ron. Conversan con ellas. Estoy nervioso. Lourdes es la que más habla. Ella siempre fue la de mejores ideas.

Las miro a través del cristal de la Havana Club, y Clara parece un cordero que se sabe casi muerto, siempre haciéndose la penosa.

Me doy unos tragos más.

¡Coño! Ya se van. No puedo perderlas de vista. Van los cuatro, aunque ya no están tan juntos. Tengo que mantener la distancia. No me pueden ver. Ahí van. Caminan rápido.

Ellas siempre fueron rápidas para todo, eso era lo que más me gustaba. ¡Carajo! Casi me caigo del bicitaxi, ese ron me tiene flojo.

Van con esos malditos tipos. ¡Qué banquete se van a dar ellos! Las dos muchachas están como para chuparles todo el cuerpo. Si volvieran aquellos días cuando yo me las follaba, les mordía el cuello, los pezones, el ombligo. Llegan al motel. Creo que los tipos se están besando. Tengo que ver mejor. Dejo el bicitaxi en un lugar cercano, y me acerco. Sí, esos dos patean con la pierna equivocada. ¡Qué bueno coño! Y yo que sentía envidia de ellos. ¡Tremendos pájaros! Ahora sí cogeré a las jevas pa` mí solo. Les voy a demostrar lo que es un hombre de verdad. No se les va a olvidar esta noche.

Me tomo los últimos tragos de ron, y subo las escaleras dando tumbos. Ya las imagino desnudas frente a mí, con sus caras de puta. Abro la puerta. Me están esperando. Se avalanchan sobre mí. ¡Tan diablas como siempre!

¡Coño! Ya amaneció, y estoy solo en este lugar. Esas muchachas madrugaron y se fueron sin avisar, pero se los hice como estoy seguro que no se los ha hecho nadie. Ahora tengo que volver al trabajo, a la soledad compartida con pasajeros, al sol fuerte y a la ansiedad de otra noche tan caliente como esta.

Busco mi bicitaxi, y pedaleo de forma lenta. No recuerdo este sillín tan incómodo. Entonces cojo una almohadilla y la acomodo, una no alcanza, cojo dos.

 

Anuncios

Acerca de Yasel Toledo Garnache

Corresponsal-Jefe dela Agencia Cubana de Noticias en Granma y Vicepresidente provincial de la AHS. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y de Periodismo en la Universidad de Holguín. Periodista, ensayista y narrador. Amante del cine y el deporte.

Publicado el 12 de marzo de 2014 en Vivencias y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 4 comentarios.

  1. jajaja. Así que “una no alcanza. Cojo dos” Verdad, que se te ocurren cadas cosas. Soy fanática a este sitio. Desde México, lo visito siempre. No olvido a mi Cuba.

  2. Gracias, ojalá nos sigamos encontrando aquí. Un abrazo

  3. jajaja muy bueno, esperando la segunda parte…

  4. Hola mi hermano, muchas gracias. Ojalá todo esté bien por allá, por Cienfuegos. Un abrazo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: