Abajo el BURROCRATISMO

Por LUIS ALBERTO PERICHE, colega de la Universidad de Holguín

burocratismoDicen que la burocracia es de esas enfermedades contagiosas que resultan asintomáticas mientras no asecha la presión de la responsabilidad. Hay a quienes les corre por las venas y ni se enteran de la infección hasta que no se ven envueltos en tinta, papeles, y gente enferma a causa del peloteo. Por cierto, esa es otra enfermedad que llega después, provocada por burócratas que no aprendieron bien algunas asignaturas claves en la universidad.

-No hacen más que complicarle la vida a uno. Tuve que ir a seis instituciones en un mismo día, y terminé parando en el primer lugar al que fui. Allí encontré al que tenía que atenderme. Y lo peor es que tengo que seguir visitando lugares para certificar que necesito un medicamento para mi hipertensión arterial. Más que por la enfermedad, moriré por los trámites.-Si me siguen peloteando así perderé el año de universidad.

-Pero, ¿cuántos papeles tengo que presentar para probar que esta casa es mía?

Parece que la burocracia, mecanismo organizativo por excelencia, capaz de establecer normas y garantizar su cumplimiento, promover la disciplina, concretar funciones, y definir los procesos que satisfagan a los clientes, no siempre se arrima a los más necesitados.

Sobran experiencias de jóvenes que la han pasado fea gestionando firmas, cuños, autorizaciones u orientaciones “de arriba”, para cumplir con las exigencias de la universidad.

Vivimos en una sociedad convulsa, en medio de constantes cambios para el perfeccionamiento de nuestro sistema. Aumentan los trámites, las firmas, el papeleo, las carreras, la espera…

Si le sumamos a tanto estrés el exceso de trabas y reglas tras el escudo de la organización, no avanzamos del todo. Para que la mutación sea completa debemos eliminar los miedos que nos hacen complejizarlo todo. Si tememos a errar y ser requeridos, la alternativa no es sacudirnos el trabajo para que caiga en saco ajeno (que a veces ni aparece), ni convertir el control en padecimiento para el prójimo.

Es cierto que no podemos darnos el lujo de equivocarnos, pero solo lo lograremos con más preparación profesional y mejor desempeño tras el buró.

Ese burocratismo solo lleva a la inmovilidad y a actitudes negligentes de personas que usan su condición como escudo ante el trabajo. Hasta puede considerarse como inmadurez política.

Burróctratas, quiero decir, burócratas, deben desterrar los miedos y la resistencia a todo tipo de cambio. Solo lo complejizan todo con la excusa de respetar una ley hecha para organizar procesos, no para hacernos “despatillar” por ellos.

¿Un consejo? En la Biblia se escribió algo así: con la misma vara con la que midas, serás medido; hazle a la gente, todo lo que quieres que la gente te haga a ti.

En resumen, hoy nos toca firmar, y mañana esperar por la firma.

Abajo los extremismos y los abusos de autoridad, porque en definitiva, las consecuencias la paga nuestro pueblo.

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Acerca de Yasel Toledo Garnache

Corresponsal-Jefe dela Agencia Cubana de Noticias en Granma y Vicepresidente provincial de la AHS. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y de Periodismo en la Universidad de Holguín. Periodista, ensayista y narrador. Amante del cine y el deporte.

Publicado el 23 de diciembre de 2013 en Comentarios y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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