El periodismo literario en Leonardo Padura (II y final)

Por Mirelkis González Moscardón, colega de la Universidad de Holguín

“El periodismo es indispensable en cualquier sociedad”

Leonardo Padura Fuentes

Leonardo PaduraLeonardo Padura establece los límites entre el periodismo y la literatura en dependencia del medio en se desarrolle, pero si de algo le ha servido incursionar en ambos, es que como se complementan, los asume con las mismas estrategias. El escritor comprendió que se podía valer de la literatura para revivir y transformar en arte los hechos que percibe desde su realidad y de paso desmentir a quienes afirman la rigidez de la prensa, pues logra vincular cualidades estéticas e informativas, como refirman los postulados del periodismo literario.

Mis pulmones de fumador empedernido y sin remordimientos han resistido –con cierto trabajo– la sinuosa ascensión a esta roca maciza y pelona que, desde hace siglos, obliga a los viajeros a formularse la misma pregunta: ¿Cómo llegó hasta aquí? ¿Quién la puso ahí? La Gran Piedra, en el corazón de la Sierra Maestra, es una interrogación perenne, porque la lógica cotidiana se niega a concebir que este monolito gigantesco haya estado aquí, guardando su perfecto equilibrio, desde siempre. Su estructura, tan diferente de la montaña sobre la que se acomodó un día, hace imaginar un viaje largo y seguramente imposible, en las garras de algún potente reptil volador.  [1]Una técnica frecuentemente utilizada por Padura en este tipo de trabajo es la narración de un hecho periodístico a partir de su experiencia individual, es decir, el sujeto protagonista muestra en sus textos lo que presenció, como se sintió al respecto, la vida de sus personajes para así lograr empatía con el lector, pues como escribió Hegel la suerte de un hombre resume, en ciertos momentos esenciales, la suerte de todos los hombres. Lo que narra es capaz de trasmitirlo con la fuerza que poseen los acontecimientos y con una dosis de autenticidad, que posibilita que los receptores se sientan parte de los hechos o al menos que les interese saber de él.

Padura, consciente de que el tipo de periodismo que hacía llegaba a las más variadas esferas de la sociedad, indagó en hechos lejanos en la historia y que son parte de nuestra cultura, de ahí la importancia de que los cubanos tengan este conocimiento. Por ejemplo, realizó reportajes sobre el barrio chino de La Habana, la emigración franco-haitiana en Santiago de Cuba, la historia de Alberto Yarini,“el chulo más popular de La Habana”, así como la vida del  músico Chano Pozo, entre otros.

En ellos el autor recrea, resucita ambientes y costumbres que forman parte de la identidad cubana y logra encontrar el clímax en cada hecho, cada anécdota o suceso.Se vale de elementos descriptivos para recrear la escena de las historias, los cuales reproduce con todos sus detalles, como si estuvieran plasmados en una pintura.

Cuando Chano Pozo giró, el recién llegado extrajo su revólver y disparó una vez. El ídolo de la música cubana cayó al suelo, con el corazón perforado. El Cabito se acercó al cuerpo que se movía ahora con el ritmo espasmódico de la muerte y, sin prisa, le disparó seis veces más… Chano Pozo yacía en un bar de Nueva York, pero, en realidad, había muerto en su Habana, aunque la ciudad que lo hizo a su imagen y semejanza debió esperar ocho interminables días para cubrir con su tierra el cuerpo del más grande y triste de los tamboreros cubanos.[2]

Como buenas narraciones, los reportajes de Padura aspiran a ser representaciones de la vida, por ello el autor procura atrapar, a través de escenas, la esencia de los sucesos y personajes de los cuales escribe. Precisamente el fragmento antes citado es una muestra de ello.  Padura no estaba allí en el momento de la muerte de Chano, sin embargo describió a través de elementos cada uno de los momentos del artista. Padura pudo ponerle rostro humano a los acontecimientos.  Por supuesto, los elementos ficcionales estuvieron mezclados con otros que aportaban la veracidad del trabajo, como las entrevistas a familiares y amigos del músico exiliado en Estados Unidos.

Por supuesto que Padura no pretende falsear la realidad incorporándole elementos ficticios, más bien busca enriquecer el relato apelando a la creatividad. De esta manera convierte los hechos cotidianos es sucesos trascendentes, sucesos donde se muestra el dolor, el amor y la poesía latentes en cada uno de ellos.

La esencia última de estos hombres sigue siendo un misterio, velado por una cortina tenue pero infranqueable, hecha de aromático humo de sándalo. Algo hay, más allá, que los chinos siempre reservan, como el preciado tesoro de su identidad. Algo existe, milenario y muy asiático, que han sabido guardar con celo incorruptible. Y, en el barrio chino de La Habana, vive todavía ese enigma, guardado en el corazón de unos emigrantes sin retorno, nuestros hermanos de tantos años. Allí vive, todavía, ese misterio magnético y ancestral, porque aún no se ha dado el último paso del viaje más largo.[3]

En  su totalidad estos reportajes del escritor y periodista cubano encierran una búsqueda exhaustiva de la verdad, de hechos desconocidos o poco tratados por otros reporteros, lo que convierten al autor como el resguardo de un pasado que a veces olvidamos o que no tenemos como parte de nosotros.

Del  trabajo en Juventud Rebelde quedaron los libros El alma en el terreno, una serie de entrevistas con los peloteros, y El viaje más largo sobre reportajes. Además algunas de las entrevistas a Los rostros de la salsa también fueron hechas en esa época. Aunque luego de recesar su trabajo en el periódico vespertino, Leonardo Padura se retiró a la tranquilidad de su casa para continuar escribiendo sus novelas, actualmente realiza trabajos periodísticos en la agencia Inter press service en Cuba (IPS).

Leonardo Padura es uno de los exponentes en Cuba de lo que Tom Wolfe llamaría Nuevo Periodismo, y que tanta polémica ha generado entre los estudiosos, por el hecho de negar la similitud entre periodismo y literatura. Lo cierto es que en sus trabajos se evidencian peculiaridades de esta modalidad renovadora como por ejemplo, el uso de las metáforas, los diálogos entre personajes, la descripción de escenas y hechos, etc. De esta manera el escritor conjuga los métodos periodísticos para brindar nuevos conocimientos con el lenguaje cautivador de la literatura.  Sus trabajos rompen  esquemas establecidos y generan una nueva fuente de consulta que responde a las demandas sociales de la actualidad.

Estos escritos poseen una riqueza narrativa que les permite acercarse a lo literario, pero sin obviar la precisión del estilo periodístico que caracterizan a los reportajes. A pesar de la complejidad de este género, Padura consigue retratar de manera auténtica y con sello propio, el resultado de las indagaciones que conlleva el ejercicio del periodismo, para mostrar al público la esencia de los hechos.

Hay hombres que desafían las leyes de la vida, rompen esquemas y desaparecen del mundo dejando una huella imborrable, casi mitológica. Leonardo Padura no es de ellos. Padura es de los hombres comunes que se mezclan con la sociedad, de los que caminan entre la gente observando cada detalle para luego plasmarlo en una gran obra. Puede que sea la historia de un chino de la Habana, un emigrante haitiano, un detective o el mismísimo hombre que amaba los perros.

 

Bibliografía

  • Acosta Montoro, J. (1973).Periodismo y literatura, Tomos I y II. Madrid: Guadarrama.

 

  • Cárdenas Lema, H.  (2012, marzo 14). Máscaras y al desnudo. Recuperado el 10 de mayo de 2013 en La Juven Cuba: http://lajovencuba.wordpress.com/2012/03/14/entrevista-a-leonardo-padura-i-sin-mascaras-y-al-desnudo/
  • De León, D. (19 de abril del 2010). Periodismo literario. Definiciones. Recuperado el 5 de junio de 2013 en Palabras libres: http://www.blogspot.org/
  • Padura, L. (2005). Fraternidad. Recuperado el 26 de mayo de 2013, de La Jiribilla: http://www.lajiribilla.co/leonardo padura-fraternidad. html
    •  Padura, L. (2006). Un imperio entre las nubes. La insólita aventura de los colonos franco-haitianos en la cordillera de la Gran Piedra. En Del Valle, A. y Bacallao, L. en La palabra audaz. Selección de lecturas de Periodismo de investigación en Cuba.

 


[1]Padura, L. (2006). Un imperio entre las nubes. la insólita aventura de los colonos franco-haitianos en la cordillera de la Gran Piedra. En Del Valle, A. y Bacallao, L. en La palabra audaz. Selección de lecturas de Periodismo de investigación en Cuba.

 

[2]Padura, L. (2013). Chano Pozo. La cumbre y el abismo.Recuperado el 26 de mayo de 2013, de La Jiribilla: http://www.lajiribilla.cu/leonardo padura-chano-pozo-la-cumbre-y-el-abismo.html

 

 

[3]Padura, L. (2013). El viaje más largo. Recuperado el 26 de mayo de 2013, de La Jiribilla: http://www.lajiribilla.co/Dosier-leonardo padura-el -viaje -más -largo.html

 

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Acerca de Yasel Toledo Garnache

Corresponsal-Jefe dela Agencia Cubana de Noticias en Granma y Vicepresidente provincial de la AHS. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y de Periodismo en la Universidad de Holguín. Periodista, ensayista y narrador. Amante del cine y el deporte.

Publicado el 9 de diciembre de 2013 en Literatura y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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