Los Cinco: ¿Cuestión de un por qué?

Por Yanelis Martínez González, colega de la Universidad de Holguín Caricatura: Flores

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Muchos de mis amigos cuestionan el porqué de mi inclinación, de mi simpatía por la causa de los Cinco Héroes. No comprenden mi insistencia por vincularme a movimientos de solidaridad y mucho menos mi afán por escribir sobre el caso.

No creo que esto represente un problema grave o vaya a delimitar una determinada posición de nuestra juventud. Para nada es ese el caso, solo son, desde mi modesta opinión, las consecuencias de no haber dado el mejor trato posible a una temática polémica y un tanto excluida en la cotidianidad juvenil.

Creer que la errónea teoría de que los públicos incluirán en sus “agendas” lo incluido en las de los medios, como pretendía la Agenda Setting y algunas de las teorías comunicológicas de la comunicación, no debe constituir línea para la determinación de los tópicos de mayor interés, tanto para el medio como para los receptores.

Mi interés no nació por la motivación de una campaña, porque o viera o escuchara me hiciera cómplice de un mensaje que muchas veces sentía distante e incluso apoyado en códigos diferentes a los que se manejan en un público medio. No comencé a escribirles porque fueran héroes, porque sus nombres se conocieran en todo el mundo. Les escribí porque estaban lejos de sus seres queridos, porque no podían ver a su familia, porque, en el caso de Gerardo, no tiene hijos y creí que, aunque nunca podría ocupar el lugar de uno nacido de su amor con Adriana, por lo menos podría darle afecto como tal.

Por eso intercambiamos correspondencia, por eso participo en eventos a favor de su causa, por eso, aunque a algunos les moleste, invierto mi tiempo en tratar de divulgar los hechos relacionados con ellos. Por eso les parecí loca cuando mis lecturas fueron hasta Los últimos soldados de la Guerra Fría, del brasileño Fernando Morais, excelente volumen que, en forma de novela o gran reportaje, nos acerca a las vidas y labor de estos hombres de una manera agradable pero reveladora de una vasta información, aún sobre los tópicos de mayor discusión en torno a su historia.

Su causa no se puede ver como otro mero enfrentamiento, otro hecho del histórico y, al parecer, inacabable Diferendo EEUU-Cuba. Ellos, más allá de todo lo polítco, son seres humanos, demás está decirlo, y precisamente ese es el factor que hay que explotar. Necesitamos extrapolarlos, como a otros, más allá de la restricción a la madera de héroes a la que estamos acostumbrados. Ellos también se enamoran, ansían estar con sus esposas y celebrar un 14 de febrero, poder llevar a sus hijos a la escuela, estar en la celebración de los esperados 15 años de su jovencita o, en el peor de los casos, consolar a los suyos por la pérdida de un ser querido y despedirse de ese ser.

Por cosas así no me importa que me digan loca. Eso es lo que puedo hacer por ahora, quizás un día pueda algo más. Mientras le resta a los encargados preguntarse para qué público trabajo y qué le quiero decir a ese público, pues todo comunicador debe definirlo antes del inicio de un producto comunicativo. Ahí está nuestra mano negra, nuestra mano blanca, la mano de hombre, de mujer o de niño, todas para pedirle a Obama que le dé cinco (Obama, give me five).

Nuestros jóvenes necesitan conocer, no solo en pos de conocimiento, sino conocer para buscar identificación. Que logren ver en ellos a sus padres, sus hermanos, un amigo. Esta no es una mera “muela” de convencimiento, ni una charla moral de esa que tanto odiamos los jóvenes, pues ante todo soy joven y mis gustos, a no ser en lo del reggaetón, no difieren mucho de los de la juventud de mi época, de mi tiempo. Estas líneas que muchos mirarán con recelo y hasta desprecio son una mera reflexión de alguien que sí cree que debemos preguntarnos, como La Colmenita, qué otra cosa podemos hacer.

Anuncios

Acerca de Yasel Toledo Garnache

Corresponsal-Jefe dela Agencia Cubana de Noticias en Granma y Vicepresidente provincial de la AHS. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y de Periodismo en la Universidad de Holguín. Periodista, ensayista y narrador. Amante del cine y el deporte.

Publicado el 12 de noviembre de 2013 en Los Cinco y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Hola colega, creo que de lo más emocionante de mi reciente viaje a La Habana fue conocer a René, allí lo vi, más avejentado que en las fotos, más alto de lo que imaginaba y tan dulce y buena persona como lo cuentan quienes ya lo conocían, un abrazo y escríbeme que perdí tu correo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: