Dos caras: Toma chocolate

Por Luis Alberto Periche, colega de la Universidad de Holguín

Quizá pocos pensaron que tanta benevolencia terminaría en una deuda millonaria. En mi circunscripción, por ejemplo, la cifra sobrepasa los 38 mil pesos. Lo que fue una estrategia para mejorar la calidad de vida del pueblo, con la entrega de los artículos del programa de la Revolución, se convirtió en un arma de doble filo. Ventiladores, ollas arroceras, reinas, calentadores, refrigeradores, cacerolas… se entregaron a la población con facilidades de pago. Así podrían adquirir artículos de primera necesidad sin obligación de liquidar al cash. La exigencia era pagar, poco a poco, pero pagar.

Sabemos que en este mundo sobran las caras duras y los malapagas. Este programa, después de todo, permitió descubrir a otros cuantos. Ahora ya tienen cómo combatir a los mosquitos, almacenar alimentos y tomar agua fría; ollas multipropósitos, en fin, más facilidades, a las que suman una deuda que algunos pretender perpetuar.

Se han buscado muchas estrategias para concientizar a los deudores, aunque no siempre han dado resultado. En nuestra universidad, estudiantes de segundo y cuarto año de Economía y Contabilidad junto otros de segundo y tercero de Derecho se sumaron a la tarea en parte del segundo semestre del curso anterior.
“Nos preparamos en dos días. En uno de ellos el profesor de Derecho Laboral Eloy Mestre nos explicó la importancia del tributo en Cuba. Al otro día, en Materia Prima, nos explicaron cuáles serian nuestras funciones”, según cuenta Gabriela Torres, estudiante de segundo año de Derecho.

Yudelkis Aldana, presidenta de la FEU de la facultad, acota que los propios directivos de la ONAT Provincial explicaron la importancia y los detalles de la misión. El trabajo del cobro también se realizó en los municipios, allí ya se tenían orientaciones, solo faltábamos nosotros para darle inicio.

Lo que hicimos fue visitar a los deudores. Nos dieron 10 casos para trabajar con ellos en dos días. Al llegar a las casas nos identificábamos y le comunicábamos que eran deudores y le solicitábamos pagar en las oficinas de la ONAT, durante los próximos tres días.

Debíamos llenar una planilla con algunos datos, e incluir su firma. Si la entrevista no era con el deudor, o se negaba a firmar, debíamos acudir a algún vecino para validar la visita.

Esta estrategia la han aplicado Presidentes de CDR, trabajadores Sociales, Administradores y dependientes de bodegas, y en algunos casos ha valido la pena. Varias personas acuden al instante, pero otros se hacen los desentendidos. Uno aclara: “…A mi to’ eso se me rompió, como hace tanto tiempo que los busqué ya se me había olvidado (aunque no sería el caso si se tratara de cobrar en vez de pagar).

INSATISFACCIONES

Hay muchas causas por las que los deudores no eliminan sus deudas. Aldana constató que van “desde inconformidad con las tarifas, despreocupación o un simple olvido, aunque el precio está adjunto en los contratos, o sea, que quienes recibían los beneficios sabían de antemano la obligación del pago. Hay variedad de casos: existen los que ya han eliminado la deuda, solo que al no presentar los comprobantes de pago en las oficinas de la ONAT continúan en los listados de deudores; algunos han quedado desvinculados y no han podido continuar pagando; otros son casos sociales y se deben valorar posibilidades de anular la deuda; hay quien se niega y reclama: “…los equipos son una basura y yo me niego a pagar, porque me estafaron”.

Pese al esfuerzo, no todo anda bien, existen irregularidades que entorpecen el trabajo y demuestran que ha faltado control a los deudores.

“El problema era que una gran parte de las direcciones eran falsas, los morosos ya no vivían en esas residencias o simplemente se citaba a personas que ya habían hecho sus pagos, e incluso, tenían los comprobantes.

“Además, en la oficinas se hacen colas larguísimas y no todos tienen el tiempo ni las ganas de esperar.

“De una manera u otra les hicimos conciencia a algunos y les recordamos a otros el deber de pagar sus impuestos”, acota Aldana.

La verdad es que nadie logró adquirir los artículos electrodomésticos bajo presión, y siempre se advirtió que no eran gratis. Simplemente consistía en facilitar la adquisición de los medios, con la garantía de ingresar el costo. Fue bueno que los universitarios de la Oscar Lucero se sumaran a esta tarea. “Al principio tuvimos nuestras dudas sobre si sería efectiva o no. Al final del ejercicio nos informaron del impacto. Habían pagado más de la mitad de los deudores”.

A los universitarios podría explotárseles más en misiones de impacto, lo que posibilitaría la práctica profesional, el vínculo y el aporte de antemano a la sociedad.

Acerca de Yasel Toledo Garnache

Vicepresidente nacional de la Asociación Hermanos Saíz. Fue subdirector editorial de la Agencia Cubana de Noticias. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, y Mejor Graduado Integral de la Universidad de Holguín (2014). Periodista, ensayista y narrador. En twitter: @yaseltoledo10. En Instagram: YaselToledoGarnache. En Youtube: Mira Joven (Cuba). E-mail:yasegarnache@gmail.com

Publicado el 25 de septiembre de 2013 en Comentarios y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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