Tigre con alma cubana (III)

Por YASEL TOLEDO GARNACHE

Después de todo, creo que no me voy a ahorcar hoy.

GCI

Guillermo Cabrera Infante era cortante, no escondía sus verdaderos criterios sobre cada filme. Vargas Llosa expresó que el escritor cubano convirtió la crítica cinematográfica en un género literario gracias a su riqueza verbal y a su imaginación.

Sus textos sobre cine, más que apartarlos, debieran emplearse para la preparación de las nuevas generaciones. Los amantes del séptimo arte en la Cuba de hoy no cuentan con suficientes voces autorizadas que desde un medio de comunicación emitan luces y desaciertos de directores, guionistas y audiovisuales. 

Quienes se vistan de críticos, deben usar el traje sin miedo, sin temerle a las enemistades. Así lo hizo Caín. No se trata de imitar estilos, sino de aprender de quien lo hizo bien. Para eso se necesita, por ejemplo, que textos “cabrerianos” se incluyan en planes de estudio de universidades cubanas.

La literatura fue otra de las vías para la fama, en la que expresó toda su cubanía. Después de exiliado o mudado (si así lo prefieren) su obra estuvo  matizada por el sentimiento de pérdida nunca cicatrizado. GCI, el escritor y crítico, fabulaba narraciones a partir de una mirada nostálgica atemperada por la ironía. ¿Los escenarios? Casi siempre La Habana, Cuba. Conocía las flaquezas ajenas y le gustaba joder, haciendo a veces juegos de palabras[1]. Narraba sus historias de la misma forma que bromeaba con alguien. Los juegos intertextuales, parodia y travestismo intencional, adornaban sus escritos

La Habana para un infante difunto y Tres tristes tigres (TTT)…, lo convirtieron en uno de los escritores más originales de la literatura en español, y de los que mejor reflejó la vida y rasgos de los cubanos. Ambas obras son memorias personales y colectivas de quien llegó al solar de Zulueta 408 en La Habana, el gran descubrimiento de mi vida, dijo el 25 de julio de 1941, siendo todavía muy joven. Según escribió, ese día el infante murió de asombro al ver el mundo de sus sueños y ensueños para dar paso al más turbado, turbador, curioso y excitado adolescente que descubr en tres planos excelentes la vida inmensa: la ciudad, el cine y el sexo[2], tres aspectos que refirió en La Habana… con precisión y me atrevo a escribir, que hasta  compulsión.

Ese era el Cabrera Infante marginado, el que no olvidaba a Cuba ni en el bullicio londinense, ni en sus conferencias en algunas de las mejores universidades del mundo, el mismo que  muchos años después del exilio confesó a Jacobo Machover que con respecto a La Habana el olor es la sensación que echa a andar el juego de la memoria, las constantes proyecciones del escritor hacia el pasado. Y añadió: Ese olor, el del solar, como el perfume que llevaba la primera prostituta con quien me acosté, era típicamente habanero[3].

 

 

 


[1] Elizabeth Mirabal y Carlos Velazco: Sobre los pasos del cronista (El quehacer intelectual de Guillermo Cabrera Infante en Cuba hasta 1965) Ediciones Unión. Ciudad de La Habana, 2010. p. 14

[2] Guillermo Cabrera: Ob. Cit,, p. 103

[3] Jill Levine, S: Ob. cit., p. 5

Acerca de Yasel Toledo Garnache

Vicepresidente nacional de la Asociación Hermanos Saíz. Fue subdirector editorial de la Agencia Cubana de Noticias. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, y Mejor Graduado Integral de la Universidad de Holguín (2014). Periodista, ensayista y narrador. En twitter: @yaseltoledo10 E-mail:yasegarnache@gmail.com

Publicado el 3 de septiembre de 2013 en Personalidades y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: