Villa Clara Campeón, el final de un maleficio

Por: Lic. Victor Alejandro Aguilera Nonell, profe de la Universidad de Holguín

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Escribo estas páginas mientras en el Sandino aún el pueblo festeja merecidamente junto a sus CAMPEONES. Ha concluido la pasión de los cubanos. La 52 Serie Nacional de Béisbol dice adiós con recuerdos imborrables. Dieciocho años de espera han trascurrido desde aquella inolvidable noche de 1995 cuando las Naranjas Explosivas alcanzaron su cuarta corona en el principal pasatiempo nacional.

Esa noche con solo diez años, yo estaba dentro de la multitud que aplaudió delirante desde las gradas del estadio de la ciudad naranja. Desde esa fecha y hasta hoy, el pueblo villaclareño y los miles de seguidores que a lo largo de toda la isla simpatizamos con el equipo, hemos esperado ansiosos por el nuevo triunfo. Derrotas cruciales, exceso de confianza, malas decisiones, éxodo de peloteros importantes, retiros inoportunos, altos y bajos rendimientos son causas que nos han llevado a sufrir por casi dos décadas.

Hoy la alegría es inmensa, la generación de Zamora, Pestano, Borrero, Canto, La Rosa, Sarduy, Carrillo, Flores, Freddy Asiel, Alenmis, Yeniet, Yosvani, Diosdani y muchos otros, nos han permitido volver a gritar ¡Villa Clara Campeón!

Los refuerzos que decir de ellos, Yordan Manduley, Edilse Silva, Jonder Martínez, Danel Castro y Dayron Varona son también protagonistas excepcionales del gran triunfo. Los fildeos espectaculares, el bateo oportuno, el pitcheo estelar y la compenetración como equipo, permitió hacer realidad un sueño ansiado. Creo que no me acusarán de loco si los proponemos como “Hijos Ilustres” de la central provincia.

Termina el último juego, estoy feliz, la presión disminuye y el recuento necesario viene a mi mente. Ha sido una larga temporada llena de cambios. Primeramente una nueva estructura y la desaparición de los Guerreros Metropolitanos, decisión aplaudida por unos y muy criticada por otros. A continuación una serie donde desde el comienzo aparecieron los equipos revelaciones. Los Piratas de La Isla, junto a Elefantes cienfuegueros, Cocodrilos matanceros y Gallos espirituanos marcaron la delantera en la primera parte de la temporada. Un Villa Clara débil en su bateo y poco creativo en el juego diario, pudo alcanzar el último boleto en disputa para acceder a la segunda fase.

La acertada selección de los refuerzos realizada por Ramón Moré, aunque sigo diciendo que nos falta un cuarto bate, y el descanso reglamentario entre el 1ro de febrero y el 26 de marzo por la celebración del Tercer Clásico Mundial, permitió comenzar a salir del letargo. En esta oportunidad la segunda parte sí fue buena, 25 victorias con 15 derrotas así lo demuestran. Cuatro sub-series electrizantes efectuadas contra Industriales, Pinar del Río, Matanzas y Ciego de Ávila con record de 9 victorias y 3 fracasos permitieron nuevamente acceder como últimos clasificados a la ronda final.

La semifinal, para muchos una final adelantada, comenzó a despertar el sueño por la victoria. Un digno rival, Cienfuegos, no pudo descifrar los envíos de Freddy Asiel Álvarez quien impuso una marca para el béisbol nacional al derrotar en tres oportunidades a un mismo equipo en Play Off por segunda vez (ya lo había hecho ante Santiago de Cuba). Quince carreras anotadas, 46 hits, average de 287, 10 tubeyes, 1 base robada, 1 cogido robando, 23 bases por bola, 30 ponches, 51 hombres quedados en bases, 3 lechadas propinadas, 45 hits con 11 carreras permitidas, promedio de límpias de 1.67, con 42 ponches, 16 bases por bolas, 8 tubeyes y dos jonrones permitidos, con solo 4 errores a la defensa, permitieron el pase a una final histórica de los anaranjados del centro. Histórica no por pura retórica, sino por efectuarse contra un rival querido y odiado a la vez, el mayor de los cocodrilos, el polémico Victor Mesa y sus muchachos matanceros.

La final fue como muchos la soñamos, con juegos de alto nivel de principio a fin, bajo el predominio del pitcheo, en estadios repletos y alegres y con el marcado protagonismo de los refuerzos. Otra vez Freddy Asiel, el muchacho de Sierra Morena se convirtió en la muralla infranqueable para el adversario. Un nuevo record en post temporada se implantó con 40 y dos tercios de innings sin permitir carreras. El juego final pareció salido de un guión cinematográfico. Jugadas apretadas, decisiones arbitrales polémicas y para completar el dramatismo, espectacular jonrón con las bases llenas en el 6to innings salido del bate del MEJOR RECEPTOR DE CUBA aunque muchos no lo quieran reconocer así, llevaron a los Leopardos Naranjas a conquistar el quinto título tantas veces perdido.

Al fin puedo disfrutar tanta alegría, mi equipo ganó, demostró superioridad en el terreno, juego cohesionado, alegre y no defraudó a su afición. Ahora a celebrar, y dentro de muy poco tiempo a prepararse para la 53 Serie Nacional y para representar a la Mayor de Las Antillas en el regreso a las Series del Caribe. Sin que me acusen de soñador, desde ya me alisto para el próximo febrero gritar frente al televisor ¡Villa Clara Campeón de la Serie del Caribe!

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Acerca de Yasel Toledo Garnache

Corresponsal-Jefe dela Agencia Cubana de Noticias en Granma y Vicepresidente provincial de la AHS. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y de Periodismo en la Universidad de Holguín. Periodista, ensayista y narrador. Amante del cine y el deporte.

Publicado el 20 de junio de 2013 en Comentarios y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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