Una lectura a la república desde el porvenir de Santa María

Por Heberto Alexander Garcia Feria, profe de la Universidad de Holguín

TelenovelaLa anterior telenovela cubana ha levantado tanto ¨polvo¨ del camino, en parte por algunas incongruencias narrativas, desde ciertas desatenciones al género predominante en ocasiones de tendencia a la farsa, matizado por guiños garciamarquinos, hasta una onda gansteril de los dueños del dinero, que a ratos nos recuerdan la célebre película El Padrino.

Por esta vez me sumerjo en Santa María… escudriñando en la etapa republicana desde las señales inconfundibles que aportan algunos personajes típicos de la época y las situaciones donde estos se desenvuelven.

El personaje de Mariano es un punto de confluencias de esa moralidad asfixiante de la república, atado al ¨fantasma¨ de su esposa -la hija del general- que pareciera burlarse de él aún después de su muerte. La sexualidad reprimida del Mariano de Santa María y su probada ética, lo llevan a una persecución por cerrar el burdel del pueblo, que en parte lo haría cómplice de un amor en aguas dantescas, a la postre catarsis que genera su muerte.

El suicidio sensacional de la ¨voz¨ moral del pueblo, a ratos nos recuerdan los trágicos suceso en los que se vio envuelto el líder ortodoxo Eduardo Chivás, que corre la misma suerte que el personaje analizado, ante la imposibilidad de demostrar ciertas irregularidades de la política al uso.

El alcalde personificado por el magistral Rubén Breña, es el prototipo de político corrupto de la etapa, llegado al poder gracias a un discurso lleno de promesas, respaldado por la fuerza represiva militar, y otras fuerzas ocultas como la pandilla mestiza que se constituye en el ¨ brazo de hierro ¨ que actúa en la ¨sombra¨.

El mestizo Zulueta, suerte de conciencia mambisa, espíritu indómito que aún sangra por las heridas del pasado colonial español, ante lo cual arremete contra su hija que contrae relación con un hijo de la península. El conflicto entre Cuba y España, es analizado desde las interioridades familiares y la supervivencia aún años después de acabado.

El sincretismo de los cultos religiosos nacionales, síntesis de los procesos de transculturación entre el componente afro y otras variantes, son encarnados por el viejo Tafiá. Los prejuicios raciales son presentados por la censura ante los ¨amoríos¨ entre la Cecilia porvenirense –hija de crianza del descendiente de esclavo- y un ¨blanquito¨ que para colmo de males estaba iniciado en los caminos abakuá.

Es destacable el ¨duelo¨ entre la viuda María Efluvio, interpretado por la bien dotada para la comedia Daysy Quintana y el Romano –que se expresa desde los ¨marcos¨ de un retrato- protagonizado por el insuperable Doimeadiós, que tan bien se mueve de la tragedia a la comedia. El diálogo entre estos dos, más la espectacular muerte del perro que termina ¨paralizado¨ ante el asombro de todos, es la reafirmación y el homenaje al realismo mágico que afortunadamente se estampa desde tierras latinoamericanas.

En José Antonio, hijo de la familia más acaudalada del lugar, encontramos el impulso moderno y vanguardista del arte en la Cuba de la primera mitad del siglo XX. En el José Antonio que parte a Francia a la aventura artística, se esconden los Mañach, Vitier, Carpentier, Lezama y tantos otros que pensaron un país desde la cultura y lo modernizaron. Es la encarnación de nuestra vanguardia artística, de Avance a Orígenes, más allá de la ruptura de una generación a otra, el salto obedece a una continuidad.

Y aunque salte un tanto con la coherencia expositiva de estas páginas, y a simple vista desentone con la lógica del discurso hasta ahora eslabonado, un destaque a la atmósfera grotesca que acompaña al gordo jefe de policía. La dieta a la que es sometido por su Rosmeri, lo conduce a atragantarse en su trabajo y a convertirse para saciar su apetito, en el ladrón de leche, toda una incógnita a resolver. En una escena digna de recordar, el mayordomo de guardia por órdenes de la acaudalada María Paula, sorprende al presunto ladrón de leche que es el ¨mismísimo¨ Rogelio –la aludida autoridad policial-, que es sorprendido no con las manos en la masa pero si en el pomo y con la cara embarrada casi completamente de leche.

Al ¨chino¨ Chiong le resulta toda una ¨ obsesión ¨ la temática republicana, lo digo porque en sus dos entregas en el espacio de la telenovela las encamina epocalmente en la etapa. Saltando los escollos de Santa María… en Al compas del son , este había mostrado credenciales para el género. Sin descuidar la observación de que nuestros espectadores le perdonan a las producciones foráneas –dígase brasileñas o argentinas- cualquier despiste actoral y de guión, aunque Santa María… no llegó a reencontrar a ese público que antaño deliraba con las entregas nacionales.

 

 

 

 

 

 

 

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Acerca de Yasel Toledo Garnache

Corresponsal-Jefe dela Agencia Cubana de Noticias en Granma y Vicepresidente provincial de la AHS. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y de Periodismo en la Universidad de Holguín. Periodista, ensayista y narrador. Amante del cine y el deporte.

Publicado el 17 de junio de 2013 en Comentarios y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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