En la Mira: Congreso de la FEU

Por YASEL TOLEDO GARNACHE
Estudiantes cubanosSabía que aquello sería un campo de batalla, una guerra sin cañones, ni fusiles, un hablaremos aunque no les guste, aunque nuestra únicas armas sean las palabras, los argumentos. El ambiente no era tenso, nada que ver con Waterloo. La gente sonreía. El siglo XXI es también el de la hipocresía.
La bandera y el escudo presidían. Era la orientación, aunque minutos antes aclararon que sus presencias no serían obligatorias. Esperábamos más invitados, más jefes que explicaran o se quedaran sin voz.
Los estudiantes estábamos listos, el aula maquillada. Faltaba el debate, ese que tanto se disfraza, se simula debajo de diálogos con la paz firmada. Esta vez no sería así. No nos daba la gana. Tenemos fama de ser irreverentes, atrevidos, “boquivalientes”. Eso nos agrada.
El timbre no sonó, no hacía falta, no se trataba de un turno de clase, tampoco habría alguien vestido de negro que dijera playball.
Las pelotas, las intervenciones, pasaban de mesa en mesa. Algunos tiraban rectas durísimas; otros, frágiles curvas, sliders que no caían en zona. Es normal. El ímpetu juvenil, la inexperiencia suelen pasar factura.
Los profes presentes no se pusieron rojos. Mostraron ecuanimidad. El intercambio fue fructífero, analítico, polémico y respetuoso. Hablamos del funcionamiento de la FEU, sus deficiencias y espejismos de autonomía y protagonismo.
Algunos recordaron la reforma universitaria exigida por la generación de Mella en la segunda década del siglo XX, y hablaron de cuánto les agradaría hacerlo ahora para librarse de profesores poco preparados, asesinos de la verdadera enseñanza, de la que soñaban Varela, José Agustín Caballero y otros pedagogos ilustres, de la que necesitamos hoy.
Expresamos inconformidades con la forma en que se elegirán los delegados al Congreso de la FEU, la mayoría serán delegados directos, no elegidos por la masa de estudiantes. La causa de la poca representatividad, fácil de imaginar: problemas económicos.
Los congresos de la FEU no se desarrollan todos los meses, transcurren varios años entre cada evento. La crisis económica, el bloqueo, no son inventos. Eso lo sabemos. Pero qué preferimos: Ahorrarnos unos miles de pesos y desarrollar un Congreso mediocre o lo contrario?
Aclaro que cantidad no siempre significa calidad. Pero que dos de los tres delegados de la Universidad de Holguín sean directos, y sólo uno elegido por el estudiantado es injusto, preocupante, más por las características de esa Casa de Altos Estudios, dividida en dos sedes, con poca interrelación entre los alumnos de una y los de otra. Imaginen que los tres representantes sean de una sola -bastante probable…
El dirigente, elegido por la mayoría –claro-, radica en la Oscar Lucero. Es casi espejismo para los de la Celia Sánchez. Quizá sus responsabilidades en el aula, la Radiobase y otras actividades, le impidan visitar con frecuencia a los estudiantes de las letras, conversar con ellos, conocer preocupaciones, desvelos. Sólo así podría representarlos verdaderamente, defender sus puntos de vista. No dudo de su capacidad de dirección, ni de la de otros dirigentes, verdaderas orquestas. Conozco a uno incansable, comprometido, “come candela” y hasta delegado a la Asamblea Municipal del Poder Popular. Tampoco creo que las sedes de la Universidad de Holguín sean dos planetas distintos, pero en algo se diferencian.
El Congreso de los universitarios cubanos merece cualquier sacrificio. Más en el contexto actual, lleno de preocupaciones y retos. Las deficiencias en el funcionamiento de la FEU no pueden convertirse en padecimiento fatal. Los problemas no son culpas de dos o tres jefes, sino de la mayoría de los estudiantes. Tampoco creo que todo se resuelva en butacas habaneras. Debemos comenzar en la base, aunque resulte repetitivo: las brigadas son elementos importantes de la Organización, eslabones de la gran cadena. Ojalá lo comprendamos.

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Acerca de Yasel Toledo Garnache

Corresponsal-Jefe dela Agencia Cubana de Noticias en Granma y Vicepresidente provincial de la AHS. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y de Periodismo en la Universidad de Holguín. Periodista, ensayista y narrador. Amante del cine y el deporte.

Publicado el 2 de abril de 2013 en Vivencias y etiquetado en , , . Guarda el enlace permanente. 5 comentarios.

  1. Bravo Yasel por este artículo. Esa es la crítica q se espera de los jóvenes de hoy.

    LA FEU está llena de retos y dilemas que ha de resolver pero para mi el más importante reto es lograr volver a ser lo que Mella nos pidiera: “digna representante del estudiantado cubano” no una escuela de dirigentes.

    stoy preparando un artículo sobre el próximo congreso de la FEU y lo que aspiran de ella sus estudiantes, te pido que me permitas citar varias partes de tu artículo q para mi está súper bueno.

    Palante con tu blog…

  2. Hola Yohan, gracias por lo que me dices. Estoy bastante preocupado por los problemas en el funcionamiento de la FEU. Creo que el Congreso no está teniendo la suficiente calidad. Y los problemas no se resolverán en La Habana. Puedes citar cuanto quieras. Un abrazo

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