Irrespeto al tema, o respeto a lo importante

Por YASEL TOLEDO GARNACHE

Otra vez en el laboratorio. El aire acondicionado no
funciona. El sonido de personas presionando el teclado,
los saludos de quienes llegan, las respuestas agresivas de
algunos muchachos de quinto año, el nerviosismo de los que
tienen seminario mañana, y no han encontrado la
bibliografía, crean una atmósfera rara. Me atrevo a decir
chistes, quizá para simular toda mi tristeza, quizá para
que sepan que estoy aquí, y los de quinto, buenos
amigos casi todos, se metan conmigo. No soy de esos que
quieren que los vean siempre, pero hoy estoy más
parlanchín que de costumbre.

También tengo evaluación este martes, a primer turno, pero
eso no me importa, todo es demasiado fácil o tal vez
demasiado difícil, de cualquier forma no estudiaré. Cuando
termine estos párrafos, que casi acabo, me iré a leer
“Mañach más allá del mito”, libro polémico y profundo del
fallecido investigador holguinero Rigoberto Segreo. Al
profe lo conocí una semana antes de que muriera. La
noticia de su defunción me golpeó en el pecho con fuerza
pocas veces conocida. Lo admiraba desde la distancia.
Todavía lo hago.

Aquella noche en la Casona de la Uneac lo escuché decir:
“discúlpenme, debo irme, sé que me estoy perdiendo de
cosas importantes”. Lo dijo con lágrimas en los ojos.
Después supe que ese día ya estaba ingresado en el
hospital Lenin, de la Ciudad de Holguín. Nunca más salió
de ese centro médico.

No puedo evitar parar de escribir durante algunos
segundos. Miro al techo, y siento un silencio que creía
imposible. Lo imagino todavía recogiendo sus premios: el
de Ensayo de la revista Temas, el de la Cátedra Nacional
de Historia y muchos otros. Lo veo sonreír, y hablar sin
miedo de las polémicas culturales cubanas o de cualquier
otro asunto. Dicen que sus conferencias eran derroche de
talento. Nunca estuve en una, y eso me lo reprocharé
siempre.

Sé que me alejé del tema inicial: el laboratorio y su
gente. Pero tengo el texto mencionado a mi lado (Mañach,
más allá del mito). Me asaltó la nostalgia. A veces, me
pregunto cuánto más pudo escribir Segreo. Seguro que
mucho.

Alguien me exige que ponga el punto final. Llegué tarde, y
sólo me prestaron la máquina durante 20 minutos, cuatro de
las nueve que funcionan son de los muchachos de quinto.
Prioridad por la tesis. Los demás pagamos las
consecuencias. Prometo que el trabajo de mañana será un
poco más extenso.

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Acerca de Yasel Toledo Garnache

Corresponsal-Jefe dela Agencia Cubana de Noticias en Granma y Vicepresidente provincial de la AHS. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y de Periodismo en la Universidad de Holguín. Periodista, ensayista y narrador. Amante del cine y el deporte.

Publicado el 13 de noviembre de 2012 en Crónicas y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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