José Romero: Martiano y maestro

Por Yasel Toledo Garnache

Nació en fecha martiana y venerada. En el alumbramiento aquel28 de enero de 1953 radicaba su pasión por las letras, los niños yla Patria. Muchosdudan la existencia del destino, pero el futuro de José Romero parecía definido desde el primer día de su vida.

Son varias las coincidencias de este hombre con José Martí: nació exactamente un siglo después, tiene igual nombre, adora a los niños y escribe con placer inmenso.
Ha dedicado más de treinta años a la educación de infantes con discapacidad intelectual, como defectólogo en la escuela especial Raúl Podio Saborit de Media Luna, municipio de la suroriental provincia cubana de Granma. Es miembro activo del taller literario Roque Dalton, de la casa de Cultura del costero territorio; escribe poemas, cuentos, canciones y monólogos; pertenece a la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadotes (ANIR), buen repentista y pedagogo, anima las fiestas familiares; ama la música y los amigos y es un padre ejemplar.
Accedió a la entrevista cortésmente, aunque confesó estar asombrado.
Me contó sobre su abuela Belén Cantillo, quien conoció personalmente a Martí. Ella fue la máxima promotora de su nombre, en homenaje al más grande de los cubanos y en contra del padre, quien deseaba se llamara Eliakim, indicado en el almanaque.

Este singular medialunero refleja sus sentimientos con total emotividad. Los gestos, mirada y tonos de voz son espejo del volcán de pasiones albergado en su pecho. 

Los libros martianos sobre la mesa de trabajo revelan su amor hacia la obra del Apóstol, a quien menciona con orgullo.

“Es un gigante de la historia latinoamericana y mundial. Nací exactamente un siglo después que él. Esa es una de mis mayores alegrías, motivo para estudiar, enseñar y contribuir a que los príncipes enanos sean cada vez más felices”.

Sin dudarlo, toma en sus manos “La Edadde Oro”. Como profesor amistoso, que desea el bien, me dice:

“Muchos creen que este libro es sólo para niños, pero no. Sus escritos son fuentes de valores y conocimientos para personas de todas las edades. Quienes ojean sus páginas establecen un romance con la lectura, que incluye sonrisas, desesperación y sorpresas. Cada mañana les leo algún fragmento a mis alumnos”.

Al preguntarle cuándo comenzó el amor por el magisterio una tímida sonrisa se dibujó en sus labios.
“Desde pequeño fui monitor de diversas asignaturas e impartía clases a otros alumnos, mi amor porla Pedagogía crecía todos los días. Enseñar y educar se convirtió en el mayor de mis sueños, por eso me hice maestro, que es hacerse creador”

En el escritorio hay algunos cuadernos pequeños. Víctima de la curiosidad, leo sus portadas: “Poesías”. Entonces vuelvo a la carga. ¿Cuándo comienza su pasión por las letras?
-La vocación por la literatura me acompaña desde la adolescencia, me inspiro en un paisaje, la anécdota de un amigo o una joven hermosa. De mis primeras redacciones recuerdo con entusiasmo el poema A la novia tímida, escrito a los 16 años de edad y que todavía hace sonreír a muchas féminas.

Su obra se encuentra, mayormente, inédita, plasmada en más de 80 libretas que solo los más allegados leen. ¿Por qué no ha publicado algún libro?
-Escribía por placer, nunca le di importancia; publicar mis trabajos es algo que me piden muchos amigos y otros literatos de la provincia. Tengo que hacerlo.

José Romero transmite conocimientos a quienes lo rodean; es una verdadera “Enciclopedia”, su pasatiempo preferido es la lectura, y considera la pequeña biblioteca situada al fondo de la casa un santuario, donde disfruta de sosiego.
Es un gran innovador; ha presentado ponencias, según me dice, en diversos certámenes a nivel provincial y nacional. ¿Cuáles han sido sus principales logros en los eventos de ciencia y técnica?
-He obtenido buenos resultados. Entre mis invenciones sobresale la creación de una silla fisioterapéutica multiuso, avalada y generalizada en las escuelas especiales y salas de rehabilitación de los municipios granmenses de Campechuela, Media Luna, Niquero y Pilón, y ha posibilitado el mejoramiento de numerosos niños con dificultades en la motricidad fina y gruesa.
Su Charla es amena; habla despacio, parece redactar el último de los textos. Al mencionar a los pequeñuelos los ojos se le humedecen.
“Ellos son el aire que respiro, la razón de mi existencia; cuando llego a la escuela y los veo me pongo feliz y olvido los problemas, encuentro el remedio a todas mis penas”.
José Romero es una persona sumamente humilde, sensible, natural, auténtica y apasionada, que siente orgullo de ser padre, maestro y cubano; ama a la Revolución y admira a Fidel. Es un hombre hecho para las letras yla Pedagogía.

Nació en fecha martiana y venerada. En el alumbramiento aquel28 de enero de 1953 radicaba su pasión por las letras, los niños yla Patria. Muchosdudan la existencia del destino, pero el futuro de José Romero parecía definido desde el primer día de su vida.

Son varias las coincidencias de este hombre con José Martí: nació exactamente un siglo después, tiene igual nombre, adora a los niños y escribe con placer inmenso.
Ha dedicado más de treinta años a la educación de infantes con discapacidad intelectual, como defectólogo en la escuela especial Raúl Podio Saborit de Media Luna, municipio de la suroriental provincia cubana de Granma. Es miembro activo del taller literario Roque Dalton, de la casa de Cultura del costero territorio; escribe poemas, cuentos, canciones y monólogos; pertenece a la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadotes (ANIR), buen repentista y pedagogo, anima las fiestas familiares; ama la música y los amigos y es un padre ejemplar.
Accedió a la entrevista cortésmente, aunque confesó estar asombrado.
Me contó sobre su abuela Belén Cantillo, quien conoció personalmente a Martí. Ella fue la máxima promotora de su nombre, en homenaje al más grande de los cubanos y en contra del padre, quien deseaba se llamara Eliakim, indicado en el almanaque.

Este singular medialunero refleja sus sentimientos con total emotividad. Los gestos, mirada y tonos de voz son espejo del volcán de pasiones albergado en su pecho. 

Los libros martianos sobre la mesa de trabajo revelan su amor hacia la obra del Apóstol, a quien menciona con orgullo.

“Es un gigante de la historia latinoamericana y mundial. Nací exactamente un siglo después que él. Esa es una de mis mayores alegrías, motivo para estudiar, enseñar y contribuir a que los príncipes enanos sean cada vez más felices”.

Sin dudarlo, toma en sus manos “La Edadde Oro”. Como profesor amistoso, que desea el bien, me dice:

“Muchos creen que este libro es sólo para niños, pero no. Sus escritos son fuentes de valores y conocimientos para personas de todas las edades. Quienes ojean sus páginas establecen un romance con la lectura, que incluye sonrisas, desesperación y sorpresas. Cada mañana les leo algún fragmento a mis alumnos”.

Al preguntarle cuándo comenzó el amor por el magisterio una tímida sonrisa se dibujó en sus labios.
“Desde pequeño fui monitor de diversas asignaturas e impartía clases a otros alumnos, mi amor porla Pedagogía crecía todos los días. Enseñar y educar se convirtió en el mayor de mis sueños, por eso me hice maestro, que es hacerse creador”

En el escritorio hay algunos cuadernos pequeños. Víctima de la curiosidad, leo sus portadas: “Poesías”. Entonces vuelvo a la carga. ¿Cuándo comienza su pasión por las letras?
-La vocación por la literatura me acompaña desde la adolescencia, me inspiro en un paisaje, la anécdota de un amigo o una joven hermosa. De mis primeras redacciones recuerdo con entusiasmo el poema A la novia tímida, escrito a los 16 años de edad y que todavía hace sonreír a muchas féminas.

Su obra se encuentra, mayormente, inédita, plasmada en más de 80 libretas que solo los más allegados leen. ¿Por qué no ha publicado algún libro?
-Escribía por placer, nunca le di importancia; publicar mis trabajos es algo que me piden muchos amigos y otros literatos de la provincia. Tengo que hacerlo.

José Romero transmite conocimientos a quienes lo rodean; es una verdadera “Enciclopedia”, su pasatiempo preferido es la lectura, y considera la pequeña biblioteca situada al fondo de la casa un santuario, donde disfruta de sosiego.
Es un gran innovador; ha presentado ponencias, según me dice, en diversos certámenes a nivel provincial y nacional. ¿Cuáles han sido sus principales logros en los eventos de ciencia y técnica?


-He obtenido buenos resultados. Entre mis invenciones sobresale la creación de una silla fisioterapéutica multiuso, avalada y generalizada en las escuelas especiales y salas de rehabilitación de los municipios granmenses de Campechuela, Media Luna, Niquero y Pilón, y ha posibilitado el mejoramiento de numerosos niños con dificultades en la motricidad fina y gruesa.
Su Charla es amena; habla despacio, parece redactar el último de los textos. Al mencionar a los pequeñuelos los ojos se le humedecen.

“Ellos son el aire que respiro, la razón de mi existencia; cuando llego a la escuela y los veo me pongo feliz y olvido los problemas, encuentro el remedio a todas mis penas”.

José Romero es una persona sumamente humilde, sensible, natural, auténtica y apasionada, que siente orgullo de ser padre, maestro y cubano; ama a la Revolución y admira a Fidel. Es un hombre hecho para las letras yla Pedagogía.

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Acerca de Yasel Toledo Garnache

Corresponsal-Jefe dela Agencia Cubana de Noticias en Granma y Vicepresidente provincial de la AHS. Es graduado del Centro Nacional de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y de Periodismo en la Universidad de Holguín. Periodista, ensayista y narrador. Amante del cine y el deporte.

Publicado el 28 de abril de 2012 en Entrevistas y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

  1. Pedro Ernesto Frías martí.

    Tuvo Bayamo, un maestro de maestros, se llamó Eón Montero, pero todos lo conocían como Victor Montero, amante de la obra martiana, decía que a Martí había que enseñarlo como hombre de carne y hueso…. Era martiano hasta la médula. Murió el año pasado. Nunca conocí a un hombre, maestro que quiisera tanto a Martí como el siempre recordado Victor Montero, amén de Fidel Castro, Cintio Vitier, el gran historiador Eusebio Leal y otros mas que han dedicado años a la enseñanza de la obra martiana. Ahora incorporo a este medialunero quien hace de su profesión una verdadera obra en el mejoramiento humano. Gracias Yasel por difundir la trayectoria de este hombre ejemplar, que con su quehacer diario ha sabido ganerse el cariño, respeto y admiración, de quienes en su pueblo de Media Luna le conocen. Considero importante seguir escribiendo sobre estos hombres que a veces ni se le reconoce su labor y pasan a la memoria histórica como uno mas del pueblo.

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